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Que Dios nos coja confesados... ¡y sentados!

Hoy volvemos a repetir las votaciones de investidura que ya vivimos el pasado miércoles y, sino hay alguna sorpresa de última hora, todo seguirá igual y el bipartito PSOE y Ciudadanos no podrá auparse al poder obligando a revivir elecciones. Las sextas en un año, por cierto. Pero unas elecciones que mostrarán una cara diferente a las anteriores ya que ahora cada perro ha mostrado su collar y se ha posicionado demostrando cuales son sus intereses; lo que puede llevar a un cambio (escasamente) significativo respecto a las anteriores:

  1. Partido Popular: El partido popular parece desear unas nuevas elecciones. Quizá con la esperanza de que, aparte de un electorado fiel, vuelva a votar una parte de la población ultra-católica que ha retirado su voto (absteniéndose) por la presión de la Conferencia Episcopal y como voto de castigo por la no derogación de la ley del aborto. 
  2. PSOE: Saben que un pacto de izquierdas como el que se proponía por Pablo Iglesias era quedarse en manos de Podemos y ser comidos por ellos. Así se presenta ahora como un partido moderado y de Estado; quizá creyendo que así logre arañar algunos votos. 
  3. Ciudadanos: Se ha situado en el centro, dejando descontentos a votantes de izquierda y derecha. Aun así, y al igual que el PSOE, se presenta como un partido euroepista y con visión de Estado, reforzándose la figura de Rivera como un líder de consenso. 
  4. Podemos: Pablo Iglesias y los suyos son, quizá, los que más han mostrado en estos días. Al contrario de lo que defendían de inicio, sus propuestas al PSOE han ido encaminadas a solicitar sillones (una vicepresidencia y varios ministerios) pero, curiosamente, no han presentado propuestas serias sobre Asuntos Sociales centrándose el debate, principalmente, en el referendum catalán. Además, habrá que ver como actúan las mareas en las próximas elecciones pues tal vez veamos a Compromis acudiendo y no de la mano de Podemos.
  5. Unidad Popular: ha llegad en su peor momento a las elecciones y pese a los intentos de Garzón (buen orador y de buena presencia, es el Albert Rivera de la izquierda) de aunar a la izquierda entorno a su figura, no lo ha logrado. Sin embargo, ha salido vivo del envite y, quizá, tenga una nueva oportunidad en las siguientes.
  6. Nacionalistas: Aunque se presentan como minoritarios en estas elecciones, en unos nuevos comicios pueden tener un papel más destacado si las mayorías se reparten el electorado de otra manera. De hecho, en las actuales, una mayoría más potente de PP, siempre junto a C's, podría haber convertido al PNV en llave de gobierno. Habrá que ver, nuevamente, que papel desempeñan las mareas de Podemos (catalanes, valencianos y gallegos) para ver la importancia que tendrán los nacionalistas catalanes, principalmente, sobre todo tras la "amenaza" de Ada Colau de acudir a las Generales con partido propio. 

Lo peor de todo, es que nos quedarán otros cuatro meses para ver el resultado final, y el hastío de la población puede ser comparable a la perdida de confianza de los mercados en España y, por tanto, se produzca un nuevo retroceso económico del que ninguno estaremos a salvo.

Así que solo queda decir: Que Dios nos coja confesados... ¡y sentados!

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