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El presidio de Santa Catalina

El castillo de Santa Catalina de Cádiz tiene una larga historia dese que, en 1596, tras el asalto anglo-holandés que asoló la ciudad, Felipe II ordenase su construcción. La fortaleza estrellada que cierra la Caleta, fue proyectada por el ingeniero Cristóbal de Rojas (y sirvió de base para una larga red de fortificaciones americanas, por cierto). Sin embargo, desde que fuera concluida su construcción en 1621 hasta la actualidad, pocas veces sintió necesidad de actuar para lo que fue concebido, esto es, defender la ciudad. 

El mayor aprovechamiento de este enclave espectacular de la ciudad ha sido el de presidio militar. Entre sus muros han sido recluido grandes generales españoles, como Sanjurjo o Dulce (uno de los grandes militares durante el reinado de Isabel II); próceres de la independencia americana como el mexicano José Mariano de Abasolo; padres de la cultura patria, como Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, que tanta importancia ha tenido en la cultura de nuestro país. Aunque, el más conocido de los habitantes del presidio fue, sin lugar a dudas, el general Tejero. golpista que el 23 de febrero de 1981 trató de devolver España a su pasado más siniestro.

Lo que quizá sea menos conocido, pues entre tantos grandes nombres, se suelen perder los hombres; es que Santa Catalina fue lugar escogido para encarcelar a cientos de Testigos de Jehova, que en un pasado donde la objeción de conciencia estaba prohibida, se opusieron a realizar el servicio militar. Delito este condenado con 12 años de prisión que muchos pasaron entre los muros de la vieja fortaleza gaditana.

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