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Sobre Tomás Gómez

Ha dicho Tomás Gómez, adalid del socialismo patrio y secretario general del Partido Socialista de Madrid que habría que "elevar a rango de ley que personas que pertenezcan a pseudosectas como el Opus Dei no puedan ocupar responsabilidades públicas". 

Y esto me ha dolido en lo personal y no porque sea del Opus aunque haya estudiado en un colegio de ellos, sino porque se ataca a la religión, la fe y la ideología de muchas miles de personas. No creo que el Opus pueda ponerse a niveles de, por ejemplo, el terrorismo. Algo que sí hace Tomás Gómez en su intento de ser el más "progre" entre los "progres", pues en este país existe una ley que impide tomar cargos públicos a aquellos vinculados al terrorismo o que no lo condenen. No es el caso del Opus. 

Es más, cuanto más leo comentarios como el del Secretario General del PSOE de Madrid más convencido estoy de que el Opus es más tolerante de lo que se creen. Como he dicho, yo estudié en el colegio Guadalete (el Opus del Puerto, para entendernos) y sí, soy católico practicante pero tengo mis propias ideas, intento razonar aquello que digo o hago y no me muevo por impulsos ideológicos. En el Opus me enseñaron a pensar por mi mismo, me hablaron de tolerancia a quienes no piensan como yo y me mostraron que el mejor camino para llegar alto es el trabajo y el sacrificio. Quizá, por eso, muchos miembros del Opus hayan alcanzado cuotas de poder. Porque han trabajado para llegar y no por arribismo ni enchufismo.  


Por eso, declaraciones como las de Tomás Gómez me hacen sentir asco. Asco porque con la situación actual los políticos de uno y otro signo deberían dedicarse a gobernar y no a atacar a los ciudadanos. Menos cuando se trata de una cuestión ideológica. ¿qué pasa con la tolerancia? ¿Ya no existe libertad de expresión en este país? ¿Diría Tomás Gómez lo mismo de judíos, musulmanes, evangelistas,...? No, claro que no. Y puede que lo dicho desde el Opus Dei sea lo mismo que se dice desde cualquiera de los otros credos religiosos sobre el aborto (que es lo que hay en el fondo de estas declaraciones), pero decir las patochadas dichas por Tomás Goméz sobre cualquiera que no sea católico está mal visto mientras que insultar y atacar al catolicismo parece práctica común del socialismo actual. 


Y eso me da mucha pena. Mucha pena porque durante años se han reído de la conspiración judeo-masónica franquista. Y ahora son ellos los que buscan sus propias conspiraciones para alzar la voz contra un enemigo que no existe, buscando, tal vez, acallar sus propios problemas internos. La falta de coherencia en un partido que denuncia la reforma de la ley de empleo y, por detrás, la usa para realizar EREs a sus empleados. Que habla de la lucha por el trabajador, y que solo mira sus propios intereses partidistas; que hace mucho que compró a los sindicatos, y mucho más que creó una red de paniaguados clientelares que le proporcionan un importante número de votos en regiones como la Andaluza. Pero sobre todo, me da pena porque el PSOE tenía que ser alternativa y alternancia de poder y, cada día más, se convierte en un conglomerado de intereses propios, declaraciones salidas de tono y carente de toda unidad, coherencia e ideología.

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