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Síndrome post-vacacional


Se acabó lo que se daba. Hoy es jueves, mañana viernes, y el lunes a trabajar los que aún tengan trabajo. Así que nada de caras tristes ni síndrome pos-vacacional. De hecho, deberíamos ir con el síndrome pre-parado por si acabamos en paro, que nadie está libre de caer en las colas del Inem. Claro que llegado el caso se nos abren tres posibilidades y, como más vale prevenir que curar, les voy a contar lo que yo haría.

Opción A: España y casa. Desde casa buscar trabajo el tiempo que nos dure el paro. Ojo, que solo ese, que si andamos en casa de papá y mamá no podremos optar a los 400€ de desesperación, así que tenemos poco tiempo para buscar lo que sea.

Opción B: Irse de España. La cosa está chunga en todos sitios, pero aún hay sitios donde los españoles son considerados buenos esclavos: Alemania o Inglaterra son buenas opciones si controlas el idioma, sino mejor buscar otros destinos como Hispanoamerica o USA –donde el español va ganando terreno-. Pero ojo, solo tendrás 3 meses para encontrar trabajo, a los tres meses deberás volver a España y demostrar que estas buscando, o perderás tu paro. Así que más vale irse con parte de los deberes hechos desde aquí. Hay muchas webs que te ayudarán a encontrar empleo de todo tipo en cualquier lugar del mundo.

Opción C: Irse a Marinaleda. Dicen que puedes hacerte con una casa por 15€, que no existe paro en el pueblo y que todos los censados tienen trabajo cobrando 1200€. Sin duda es un sistema modélico en el que tendrás cabida pero, a unas malas, siempre podrás expropiar alimentos del supermercado del pueblo y ocupar la casa del alcalde –que últimamente anda de ruta por Andalucía-.

Aunque lo mejor será, sin duda, que ninguna de estas opciones tengan que llevarse a cabo, y que durante el mes de septiembre y todos los siguientes, andes suspirando por los rincones en espera de unas nuevas vacaciones.

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