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Tipos del verano: Leticia Sabater


La Leticia Sabater suele rondar los cincuenta o sesenta años y tiene la sana costumbre a acompañar a sus nietas quinceañeras a comprar la ropa. Por algún motivo que se escapa al razonamiento lógico y a los dictámenes de la moda, la Leticia Sabater tiende a mimetizarse con sus descendientes, tal vez deseando vivir una vida que no vivió cuando debía vivirla. Es fácil verla con camisetas escotadas y, este año, ajustados leggins que poco dejan a la imaginación y provocan no pocas pesadillas. Más aún cuando su juvenil estilo se acuerda de la movida madrileña y se llena de estampados fluorescentes o atigrados.

Viven en una eterna adolescencia, miran descaradas a jóvenes infantes que huyen despavoridos como cervatillos de leonas hambrientas y no es complicada observarlas a ciertas horas de la tarde en bares y terrazas mientras comentan sonrientes que la ropa le queda mejor que a sus nietas. Pero, pese a que el tipo que da nombre al tipo ha mantenido cierto tipo con el paso del tiempo, la Leticia Sabater de camisa de tirantas, moreno playero y leggin de leopardo suele haber perdido el tipo hace demasiado tiempo. Aún así, se pavonea orgullosa de su estilo mostrando tener menos vergüenza estética que una niña de 3 años.

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