Ir al contenido principal

Gran día

Esto de las vacaciones me está sentando rematadamente mal. Con eso de no tener oficio ni beneficio, ni rutina ni obligación ando descarriado y ya llevaba dos días sin pasar por aquí. Ayer tuve excusa: estaba empachado después de otra de las tradicionales barbacoas marabunteras con tartas de Leonor y Felipe, a lo que se unieron las magnificas empanadas de la madre de Guillermo -¡todo un descubrimiento!- y, tras varias horas de piscina, cerveza, sol, y agua con cloro, mi cuerpo pidió cama sin pasar por el ordenador.

Y hoy andaba por el mismo camino, pero me he dicho que no podía ser, que tenía que venir por aquí aunque solo fuera para decir que ya, oficialmente, ha comenzado el verano y que me duelen las orejas y la calva por mor de una buena racha de sol.

Aun así, la coas comienza bien, veremos como acaba. Y espero que, para todos vosotros, tenga un final casi tan bueno como mi comienzo. Así que -ya que no felicito las navidades- permitanme un simple: ¡FELIZ JULIO!

Comentarios

inés ha dicho que…
ojú Javi la primera barbacoa y ya te has empachao... hombre no!! no dejes de pasar por aquí que se te echa de menos, no mandes de vaaciones totalmente a ese ingenio tuyo con el que nos haces pasar tan buenos momentos. Así, que entre baño y baño, rayos e sol y chuletas brbaconianas, pasate un ratín por aquí y dejanos tus maravillosos artículos. FELIZ JULIO pa ti también.
Javier Fornell ha dicho que…
¡Tranquila Inés!, fue un empacho momentáneo y más cansino que pesado. ¡Terminé destrozado de jugar en la piscina como si tuviera 10 añitos!

Pero creo que no faltaré mucho por aquí.

Entradas populares de este blog

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Shutter Island

En febrero pasado acudí a ver “Shutter Island”, de Martín Scorsese y salí tan confuso que me dije a mí mismo que debía leer el libro de Dennis Lehane. Reconozco que conocía la obra de Lehane por la magnífica novela “Mystic River”, que llevase al cine Clint Eastwood sin alcanzar el nivel del libro, así que no me daba ningún miedo acercarme a “Shutter Island”. Las obras de Lehane están cargadas de pesimismo y de un halo de oscuridad que cubre la humanidad de las personas y que, les reconozco, me gusta en las novelas que leo. Así que, poco después de ver la película, me hice con la novela pero por esas manías que solemos tener los lectores no ha sido hasta ahora cuando la he leído.
Pensé que la novela podría solucionar algunas de las dudas que me había generado la brillante adaptación de Scorsese, pero todo lo contrario. La novela, aún más intrigante y enrevesada, parece mostrarnos que Teddy Daniels está cuerdo. Eso parece indicarnos todo. Cada paso dado, cada persona que habla con Teddy,…