Ir al contenido principal

Domingo de Carnaval (VII)

Echevarry había dejado a Navarro con los amigos de Juan Luis y marchó a la zona del crimen. Su fama como forense le había valido un puesto en la científica y, desde hacía años, en policía judicial. A nadie le importaban sus excentricidades, ni sus dos largas coletas con las que solía jugar cuando se ponía a pensar. El vasco había mostrado su valor en cada caso desde que llegó a Cádiz y se había destapado como un gran investigador en el terreno. Se sentó en la escalera, intentando recordar lo que había visto cuando llegaron por primera vez allí, pero sobre todo, deseaba rememorar la sensación inicial al ver el cuerpo. La extraña certeza de que nada era real. Ni el lugar ni el cadáver se correspondían.

Se levantó y subió a la primera planta. Deseaba hablar con los vecinos, conocer la casa y a sus habitantes. Llamó a la puerta de la izquierda y le abrió una señora mayor, de unos 75 u 80 años, vestía una bata azul y zapatillas.

-Buenos días, señora. Soy Echevarría, de la policía Nacional ¿le importa que le haga algunas preguntas?
-Pasé, pasé. Supongo que será por el chico muerto del domingo.
-Así es –respondió el forense lanzando una visual a la pequeña sala de estar, con una mesa camilla cubierta por una falda que en otro tiempo debió ser verde. Las dos butacas estaban igual de sucias que el resto de la casa y la propia mujer -¿Escuchó usted algo?
-No- dijo ella poniendo dos vasos sobre la mesa y acercándose a la cocina -¿quiere un café o un té? Mucho más no puedo ofrecerle.
-No se preocupe, señora. Dígame ¿vive sola?- sabía la respuesta pero deseaba que la mujer comenzase a hablar.
-Sí –dijo sentándose en una silla roja-. Antes vivía conmigo mi hijo pequeño, pero ahora está trabajando en Barcelona. Como aquí no hay trabajo, se tuvo que ir.
-Y ¿cómo se las apaña, usted? ¿le ayuda alguna vecina?
-Sí, la chica de arriba. Es un poco locati, ¿sabe? Y siempre está cambiando de hombre, pero es una buena mujer y trabaja mucho para cuidar de su niña. ¡Es monísima!, tendrá 15 años y viene muchas tardes a sentarse conmigo y ver la televisión. Algunas noches incluso se queda a dormir. En Carnavales se quedo conmigo, porque sabe que no me gustan esas fiestas.
-¿Y no salió?
-No, no, se quedó a mi lado hasta que me quedé dormida, y cuando me fui a la cama se acostó. Ella fue la que me aviso de lo que había pasado.
-Creo que subiré a hablar con ella…
-No podrá, se ha ido de viaje.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase  Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales. Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas. Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin pr

De pienso para humanos

Nos volvemos gilipollas. Definitivamente, nos estamos ganado la extinción a pulso. Ejemplo práctico: Me han encargado un artículo sobre una nueva moda que está llegando a Europa: comer a base de pienso (llámalo "Comida en Polvo Nutricionalmente Completa"). Son varias las empresas (Joylent, Huel, KÜiK Mealque o Soylent, entre otras) que venden ese polvo que puede convertirse en batido, con el objetivo de que comamos rápido y sano; y con la mejor opción vegetariana y para cuidar el planeta. No es más que una moda que viene de: La idea postmoderna de que ya no existe tiempo para lo innecesario: comer ya no es un placer; es algo que hay que hacer para vivir y, por tanto, se puede delimitar en el tiempo. Muchos gimnasios, y tiendas asociadas, principalmente vinculadas a culturistas la recomiendan a sus deportistas, junto a otros componentes nutricionales que hinchan los músculos (la apariencia sobre el esfuerzo real, luego pasa lo que pasa) La cultura vegana y el ant