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Feliz Inicio de Curso

Hoy es Año Nuevo en nuestro occidente cristiano, que no en el resto del mundo. Pues, como otras muchas cosas, el Año Nuevo no es más que un acuerdo social nacido hace ya más de 2000 años. Para ser precisos, desde los años 40 a. C. cuando Julio Cesar decidió modificar el calendario romano para vincularlo al curso político y no a los ciclos agrícolas (hasta ese momento el año comenzaba en marzo con el inicio de las cosechas). Pero tampoco entonces fue el 31 de diciembre, sino el mes onceavo de un año que aún seguía el calendario lunar. No sería hasta Gregorio el Magno y su reforma cuando el fin de año (católico occidental) se situase definitivamente el 31 de diciembre dotando la fecha, además, de simbolismo religioso al aceptarse que fue en ese día en el que Jesucristo fue circuncidado y recibió el nombre de Enmanuel (el salvador, el que viene a salvar)

La tradición ha hecho que la celebración se extienda a todo el mundo occidental, pero no es el único fin de año, los hindúes celebran el diwali (el año pasado tuve la suerte de vivirlo) en noviembre, los chinos lo celebran entre el 21 de enero y el 21 de febrero, dependiendo del año. El pueblo judío lo celebra en septiembre, y así cada cultura tiene sus propias tradiciones, pero como otras muchas veces somos tan europeístas y egocentristas que creemos que lo nuestro es lo único.

Así que hoy, en mi vena más racional les deseo un buen año político, esperando de todo corazón que nuestros políticos aprendan la sana costumbre de renunciar al poder.

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