Ir al contenido principal

'Prensa y Libertad de Imprenta. Los periódicos en el Cádiz de las Cortes'

Me gusta estar entre libros, ya lo saben, por eso he disfrutado de la exposición 'Prensa y Libertad de Imprenta. Los periódicos en el Cádiz de las Cortes' que tiene una de sus dos sedes en Centro Cultural Reina Sofía. Claro que no soy objetivo. A mi me gustan los libros y aquí hay verdaderas joyas. Otros, con gustos diferentes, dicen que la exposición carece de “reconstrucciones” a lo que no puedo más que contestar que para ver maniquíes en diferentes posturas me voy al Corte Inglés.

Los libros son obras de arte de por sí. Cuando voy a un museo no quiero ver una recreación del taller de Renoir, quiero ver sus cuadros. Y la muestra abierta en Cádiz nos ofrece una amplia posibilidad de contemplar obras que de otra forma no veríamos. Desde ver el grabado original del Peje Nicolas -prometo contar su historia aquí mismo en los próximos días- hasta disfrutar con el visionado de algunas obras impresas en Cádiz al aprobarse la libertad de imprenta en 1812.

Obras que por su antigüedad y rareza ya entran dentro del catalogo del tesoro nacional, no pocas de ellas provienen de la Biblioteca Nacional y del Archivo Nacional, a lo que se une ese pequeño retazo de historia de Cádiz que guardó celosamente D. Federico Joly y que ahora se custodia por la fundación que lleva su nombre.

Como les digo, una exposición para los amantes de los libros, esos que saben valorar lo que están viendo, pero también lo que esos libros abiertos les cuentan: la historia de la libertad de impresión, de la libertad de prensa. De la Libertad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,

De pienso para humanos

Nos volvemos gilipollas. Definitivamente, nos estamos ganado la extinción a pulso. Ejemplo práctico: Me han encargado un artículo sobre una nueva moda que está llegando a Europa: comer a base de pienso (llámalo "Comida en Polvo Nutricionalmente Completa"). Son varias las empresas (Joylent, Huel, KÜiK Mealque o Soylent, entre otras) que venden ese polvo que puede convertirse en batido, con el objetivo de que comamos rápido y sano; y con la mejor opción vegetariana y para cuidar el planeta. No es más que una moda que viene de: La idea postmoderna de que ya no existe tiempo para lo innecesario: comer ya no es un placer; es algo que hay que hacer para vivir y, por tanto, se puede delimitar en el tiempo. Muchos gimnasios, y tiendas asociadas, principalmente vinculadas a culturistas la recomiendan a sus deportistas, junto a otros componentes nutricionales que hinchan los músculos (la apariencia sobre el esfuerzo real, luego pasa lo que pasa) La cultura vegana y el ant

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare