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Manifiesto por un futuro mejor

Ante el anuncio dado por los amigos sobre la próxima cena de la navidad en la casa-comuna de mi muy querida amiga y prima putativa Irene me veo obligado a levantar la voz y publicar el siguiente manifiesto:

En estos tiempos que corren ya nada ni nadie está a salvo. No importa que la Navidad sea época de buenas intenciones, con ellos nada cambia. La avaricia es un mal propio de esta sociedad que nos consume. Que consume todos los recursos que se encuentran a su alcance. Que esquilma a la naturaleza dejándola yerta, muerta, cadavérica. Acabando con sus seres más indefensos y entre todos ellos, yendo por los más pequeños. Las sociedades occidentales protegen a las especies salvajes, las cuidan y miman pero ¿quién los cuida a ellos? ¿quién los protege en su pacifica existencia? ¡Nadie! y eso no puede ser. Sé que muchos son los que desean probar su carne ¡oh, triste objeto de perdición!, pero estoy seguro que si miraran sus ojos tiernos, sus sonrosados cachetes, nadie acabaría con ellos. 

Y, aún más seguro estoy, si vieran en que podrían convertirse: chorizos, panceta, lomo, chuletas, salchichón, chicharrones y el todo poderosos jamón. Díganme, ¿quién entonces osaría matar al lechón?. Griten conmigo:

¡NO AL COCHINILLO EN NAVIDAD!

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