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Series para el verano: Sherlock

Sherlock es una buena, muy buena, serie. Una sorpresa en estos meses estivales en los que la televisión en España, tradicionalmente, se viene abajo. Claro que Sherlock no es española, es otro de esos productos sobrios y solidos de la BBC. En los únicos tres capítulos  de la primera temporada se presentan algunos de los rasgos de esta nueva adaptación del mito, ahora con el rostro de Benedict Cumberbatch. La historia parte de la misma premisa que el original: Holmes es un extraordinario detective, inteligente, mordaz y, pedante.  Creído de sí mismo y sabedor de su propia superioridad intelectual frente al resto. Con una vida desordenada, sin preocupaciones mundanas como el dinero, Sherlock es el único asesor de detectives de la policía del mundo. Su vida cambiará con la llegada de un nuevo compañero de piso: John Watson (Martin Freeman).  Médico del ejército retirado por las heridas sufridas en Afganistan y necesitado, como Sherlock, de un compañero de piso que le permita vivir sin ayuda. Uno y otro serán antagónicos y, necesariamente, se atraen, creando una pareja atipica en la que Watson intenta socializar a un Holmes que ignora las normas de convivencia civica. Watson, al igual que en los libros de Doyle, se convierte en cronista de su nuevo amigo, pero los tiempos cambian y ahora realizará su labor através de un blog que acrecentará el ego de Sherlock, a la vez que lo pondrá a la vista de Moriarty, su archienemigo y nemesis.

Y desde esta premisa se monta una serie entretenida, rápida de acción, con una intriga propia del gran Conan Doyle que te mantiene pegado al televisor –al ordenador en mi caso-hasta el final. Son solo tres capítulos, pero en ellos ya han sentado las bases de una de las mejores series de la temporada. Y se han ganado la renovación por parte de una BBC de la que debieran aprender los responsables de RTVE. Es una serie de dialogos agiles y muy rápidos, con una imagen cuidada y dos interpretaciones al nivel del producto. Benedict Cumberbatch crea un Sherlock a medio camino entre el Dr. House -que no en vano es un homenaje velado a Holmes- y Sheldon Cooper, creando un Sherlock más joven y divertido, que se aleja de la perfección magistral del personaje interpretado por Peter Cushing que para algunos de nosotros es y será siempre el rostro del genial detectiva inglés. Y junto a él un Watson menos histrionico, que aparece fuera de lugar y que no deja de sorprenderse de las acciones de su nuevo amigo. Será él quién se ponga al frente del negocio de Sherlock, no solo será su cronista, también será el lazo de unión con su hermano Mycroft y quién suavice sus relaciones con la policía londinense. Y, además, será el contrapunto cómico de la serie. Es él quién pone a Sherlock al nivel de los mortales, la razón por que el espectador conocerá las deducciones de Holmes.

En definitiva una serie que no deben dejar pasar. Que han de ver, disfrutar, e incluso, repetir.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Totalmente de acuerdo caballero.

Un saludo.
Javier Fornell ha dicho que…
Y, además, ya sabemos la fecha de estreno de la segunda temporada: Octubre de 2011, y lo hará con el formato de esta primera: 3 capítulos de 90 minutos cada uno. Toca esperar

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