Ir al contenido principal

Ramiro II

Ramiro II de León, el Grande, reinó entre el 931 y el 951 y fue quizá el monarca más importante del reino leonés. En su largo reinado amplió las fronteras del Leon -ya antes de vencer a Alfonso IV se había hecho con el norte de Portugal, anexionándolo al reino de Galicia-. Se enfrentó a los musulmanes, venciendo en la batalla de Simancas (939), dónde se ganó el sobrenombre de “el Diablo” por su ferocidad y crueldad. Crueldad que ya había demostrado con el castigo a Alfonso IV y  Alfonso Froilaz.

Desde 926, el infante Ramiro se había hecho cargo de las provincias portuguesas del reino de Galicia, aún en manos de su hermano Sancho, cuya frontera hizo avanzar hasta el Tajo. Con sus victorias se ganó el apoyo de los guerreros, que lo venían como un caudillo inteligente y presto a la lucha. En 929, a la muerte de su hermano Sancho, Ramiro es coronado como rey de Galicia en Zamora, ciudad que inmediatamente convierte en su capital. En junio de 931se produce un hecho trascendental que cambiará la historia leonesa: muere la esposa de su hermano Alfonso IV que , sumido en una profunda depresion por la muerte de su amada, llama Ramiro para que se haga cargo del trono leonés, manifestando su intención de retirarse al monasterio de Sahagún. El 6 de noviembre de 931, Ramiro se corona en León, según la Nómina Leonesa, y unos meses después se traslada a Zamora con objeto de armar un gran ejército para socorrer a la ciudad de Toledo, que le había pedido ayuda contra Abderramán III. Alfonso IV, hastiado de su condición de monje y empujado por Alfonos Froilaz, aprovecha la situación y convoca a sus partidarios para recuperar el poder. Ramiro II contaba con el valioso aliados: el conde de Castilla, Fernán González, y el rey navarro Sancho I Garcés.  Enfrenandose a su hermano, logra dominar la situación persiguiendo a sus enemigos hasta Oviedo, derrotándolos definitivamente y capturandolos. En un acto de crueldad, ordenó que les sacaran los ojos a todos, incluido a su hermano, y los confinaran en el monasterio de Ruiforco de Torío.

Una vez afianzado en el trono, Ramiro prosiguió el proceso de conquista territorial en el sur del reino. Comenzó conquistando la fortaleza omeya de Margerit, la actual Madrid, a mediados del 932, en su idea de liberar a Toledo. A comienzos del verano del año 933, el propio Abderraman III, se presentaba con su ejército frente a San Esteban de Gormaz. Ramiro le salió al paso en Osma , logrando una nueva victoria sobre el enemigo musulmán, que al año siguiente realizaría una nueva campaña en tierras leonesas. Avanzando por el corazón de Castilla l hasta Pamplona y desde allí a Álava y Burgos y el monasterio de Cardeña -donde dio muerte a 200 monjes-, comenzando a retroceder desde Hacinas, acosado por guerrillas y emboscadas. Ramiro llegó al Duero cuando el ejército cordobés ya había alcanzado Burgos y nuevamente espero en Osma, venciendo por segunda vez a sus rivales.
En el 939 se produjo la mayor batalla –Simancas-, del reinado de Ramiro. Abderraman, cansado de las derrotas producidas por los cristianos, y perdida Zaragoza por su alianza con Ramiro, emprendió una nueva campaña, a la que denominó gazat al-kudra. Reclutó, según cunetas las crónicas, a cien mil hombres y se dirigió a León. Ramiro reunió una coalición de caballeros cristianos que aniquiló a sus enemigos en el verano de ese año. Abderraman III logró escapar con vida pero la victoria permitió a Ramiro extender los dominios del reino hasta Salamanca.
Pero, además Ramiro II estabilizó y fortaleció el entramado administrativo, completando la tarea de asentamientos mozárabes y su organización. Engrandeció la Corte y normalizó el desarrollo de las funciones administrativa y jurisdiccional, planificando los cuadros personales de la curia regia y de otras instituciones subordinadas.

En los últimos años de su reinado, Ramiro II tuvo que hacer frente a los afanes independentistas del condado de Castilla. Fernán González, que hasta entonces había sido mano derecha del monarca, incurrió en la ira del soberano al violar la tregua con el Califato Omeya y hacer una incursión de saqueo. Tras dominar al díscolo conde, el reino vivió en relativa tranquilidad, únicamente salpicados por las continuas razzias musulmanas. En 950 el monarca leonés partió desde Zamora hacia su última aventura en tierras cordobesas, realizando una expedición de saqueo por el valle del Tajo, derrotando una vez más a las tropas califales en Talavera de la Reina. A la vuelta de la campaña, físicamente impedido, dejó el reino en manos de su hijo Ordoño. Un año después abdicaba en León a la edad de 53 años, falleciendo en enero del 951 dejando un reino estabilizado, con amplias fronteras y convertido ya en la principal potencia peninsular.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,

De pienso para humanos

Nos volvemos gilipollas. Definitivamente, nos estamos ganado la extinción a pulso. Ejemplo práctico: Me han encargado un artículo sobre una nueva moda que está llegando a Europa: comer a base de pienso (llámalo "Comida en Polvo Nutricionalmente Completa"). Son varias las empresas (Joylent, Huel, KÜiK Mealque o Soylent, entre otras) que venden ese polvo que puede convertirse en batido, con el objetivo de que comamos rápido y sano; y con la mejor opción vegetariana y para cuidar el planeta. No es más que una moda que viene de: La idea postmoderna de que ya no existe tiempo para lo innecesario: comer ya no es un placer; es algo que hay que hacer para vivir y, por tanto, se puede delimitar en el tiempo. Muchos gimnasios, y tiendas asociadas, principalmente vinculadas a culturistas la recomiendan a sus deportistas, junto a otros componentes nutricionales que hinchan los músculos (la apariencia sobre el esfuerzo real, luego pasa lo que pasa) La cultura vegana y el ant

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare