Ir al contenido principal

Piratas, curas y regidores de Cádiz

El Cádiz de la Baja Edad Media, y del s. XV en particular, estuvo dominado por corsarios y piratas. Los  primeros al servicio de los reyes castellanos en la defensa del Estrecho ante el enemigo granadino, europeo o norte africano, que a todos se enfrentaban los castellanos; los segundos, al servicio propio o del Marqués de Cádiz en los pocos años que Rodrigo Ponce de León controló, y no siempre con el beneplácito de los monarcas, la ciudad.

Piratas y corsarios que recorrían la ciudad y que, dicen las leyendas, se reunían en el callejón de los piratas. Pero la historia nos dice que donde realmente se reunían era en el Cabildo, en el Ayuntamiento gaditano de la época, que se encontraría junto a la actual Casa del Almirante.

Piratas que no temían a nada ni a nadie, que asaltaban a corsarios portugueses, navíos moros, o mercantes ingleses. Los hermanos Galíndez asaltaron al inglés Jonh Roppel, pero no se llevaron oro ni plata: prefirieron el vino y la comida. El inglés navegó hasta Gibraltar creyéndose libre de los piratas moros, pero eso no le sirvió de nada pues acabó en manos de los temibles gaditanos. Roppel acudió entonces a Cádiz, buscando el apoyo real y la justicia del Marqués. Y se hizo justicia: los Galíndez ocuparon su puesto en el Ayuntamiento y el Marqués se quedó con un tercio del botín. El inglés, por su parte, salvó la vida y recuperó el barco, lo que no era poco, pues muchos se quedaron sin nada.

Si no que se lo digan a los judíos expulsados por los Católicos Reyes. Enviados a África en barcos gaditanos se congratulaban por que el capitán les dejase embarcar su oro... ¡así era el Cabrón!, con perdón. Mejor Pedro Cabrón, capitán de la mar, almirante para la corona de Aragón, conquistador de Canarias y, como no, regidor de Cádiz. Lo que no sabían los pobres expulsados es que Cabrón los dejaba embarcar su oro, pero no desembarcar nada: ni oro, ni joyas. Mala fama la creada, mal nombre el usado.

Los piratas gaditanos tenían fama de no temer a nada. Pero en este mundo ninguna verdad es cierta al 100%. Y en 1469 los piratas y regidores locales mostraron su temor a lo que viniese tras la muerte. El Cabildo Catedralicio quiso meter su vino en la ciudad, y la ciudad –sus regidores mejor- no quisieron que entrara. Pero algunos curas pueden ser muy persuasivos y una excomunión, la condena eterna al reino de Satán es más que convincente. En la puerta de Santa Cruz (Catedral vieja) sobre las escaleras que ayer y hoy dan acceso a la Iglesia, Rodrigo de Argumedo, leyó la sentencia del obispo Venegas: “Como no entra el vino en la ciudad, así los regidores no entrarán en el reino de Dios”. Solo un día después, los piratas y corsarios gaditanos, temidos en dos mares y un estrecho, reculaban: Galíndez el mozo, hijo y hermano de pirata y temido capitán de la Resiana, solicitaba el perdón y permitía que entrará el vino en la ciudad. A cambio, recibían el permiso para verle la cara al Padre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,

De pienso para humanos

Nos volvemos gilipollas. Definitivamente, nos estamos ganado la extinción a pulso. Ejemplo práctico: Me han encargado un artículo sobre una nueva moda que está llegando a Europa: comer a base de pienso (llámalo "Comida en Polvo Nutricionalmente Completa"). Son varias las empresas (Joylent, Huel, KÜiK Mealque o Soylent, entre otras) que venden ese polvo que puede convertirse en batido, con el objetivo de que comamos rápido y sano; y con la mejor opción vegetariana y para cuidar el planeta. No es más que una moda que viene de: La idea postmoderna de que ya no existe tiempo para lo innecesario: comer ya no es un placer; es algo que hay que hacer para vivir y, por tanto, se puede delimitar en el tiempo. Muchos gimnasios, y tiendas asociadas, principalmente vinculadas a culturistas la recomiendan a sus deportistas, junto a otros componentes nutricionales que hinchan los músculos (la apariencia sobre el esfuerzo real, luego pasa lo que pasa) La cultura vegana y el ant

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare