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No gracias

Vaya por Dios, nunca mejor dicho. El Obispo de Cádiz tiene la extraña manía de ofrecerme trabajo cada vez que me ve. Claro que esa oferta conlleva el paso por el seminario y yo por el seminario solo paso si es para trabajar en la Biblioteca. Pero, últimamente las tácticas han cambiado. Ya no me habla de seminario alguno. Se ve que tantos años aprendiendo a decir NO han servido para algo.

Pero, saben, ahora lo que recibo son invitaciones para irme de viaje a Medjugorje, en Bosnia. La primera la recibí con alegría, sin saber quién remitía la invitación formal. Pero al buscar el lugar en internet tuve que decir que no. Y ahora se repiten cada vez más. Parece que Dios ha cambiado su tipo de llamada y viendo que no descuelgo el móvil quiere mandarme a ver su madre. Pues en el lugar de marras, y desde 1981 viene apareciéndose la Virgen y, dicen, invitando a muchos a pasar por el seminario. Pero en mi caso, la respuesta sigue invariable: No, gracias.

Comentarios

Tio Matt ha dicho que…
PUES SERÍA DIVERTIDO TENER UN CURITA EN LA PANDILLA COJONE JEJEJE
Cathan Dursselev ha dicho que…
Claro, para bautizar a tus hijos no te digo...

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Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

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