Ir al contenido principal

La petaca

Santón, Pepitosex, Lacueva, el Negro y yo. Los cinco habíamos huido del calor gaditano hasta la ciudad de las murallas en busca de cursos de verano. Aquella noche la pasamos en un concierto de King África durante la feria de Ávila. Y, poco a poco, todos fuimos desapareciendo al frío de la noche. Santón, el Negro y Pepitosex marcharon por la calle de la Amargura, que llegaba directa al convento. Lacueva desapareció tras las faldas de una cartagenera y yo quedé con una vasca hablando de arqueología subacuática en la Manga del Mar Negro, por ejemplo.

Lo cierto es que ellos llegaron antes al convento y yo más tarde a la habitación que compartía con Pepitosex durante aquella semana. Tan cansado llegué que no pasé ni por el baño. Lancé los zapatos al aire, me quite el pantalón como pude y caí sobre la cama. Perfectamente hecha. Cosa rara, pues no la toqué por la mañana. A eso de las taitantas de la noche, el frío pudo conmigo y me metí bajo las sabanas. Y hubiera jurado que la cama era más grande la noche antes, pero cansado como estaba de tanto hablar, no me importuno el dormir “agachado”.

Me levante con la hora justa para llegar al descanso de media mañana, tomarme el tinto con Lacueva y volver a la cama. Y mientras estábamos sentados en el poyete del patio conventual me soltó:
-¿Cómo has dormido?
-De mala manera- le respondí sin entender porque reía –tenía que haberme levantado hace dos horas y no he tenido narices.
-Pero ¿has dormido toda la noche?
-Sí, así encojidito, pisha, yo no sé quién me ha hecho la cama, pero que maldad.

Y ahí se lanzó a reír. A carcajadas. Mientras yo le miraba asombrado, preguntándome que le había pasado a mi amigo hasta que el me sacó de dudas:

-¡FUI YOOO! te hice la petaca
-Y el Pepito te abrió la puerta, claro…. -concluí -¡que mamón!
-No,-dijo él con la poca seriedad que el momento permitía- entré por la ventana.
-¿Por la venta…?- y en ese momento lo comprendí todo: el jabón el suelo, el neceser revoleado, el cepillo de dientes en el baño y un largo cumulo de cosas que tenían que haberme hecho sospechar por la mañana que algo había ocurrido. –Mamón, lo tuyo es fuerte-concluí- vale que entres por la ventana a gastarme una broma. Pero ¡ESTAMOS EN EL TERCERO!


En aquella época, Lacueva pudo haber sido spiderman.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Shutter Island

En febrero pasado acudí a ver “Shutter Island”, de Martín Scorsese y salí tan confuso que me dije a mí mismo que debía leer el libro de Dennis Lehane. Reconozco que conocía la obra de Lehane por la magnífica novela “Mystic River”, que llevase al cine Clint Eastwood sin alcanzar el nivel del libro, así que no me daba ningún miedo acercarme a “Shutter Island”. Las obras de Lehane están cargadas de pesimismo y de un halo de oscuridad que cubre la humanidad de las personas y que, les reconozco, me gusta en las novelas que leo. Así que, poco después de ver la película, me hice con la novela pero por esas manías que solemos tener los lectores no ha sido hasta ahora cuando la he leído.
Pensé que la novela podría solucionar algunas de las dudas que me había generado la brillante adaptación de Scorsese, pero todo lo contrario. La novela, aún más intrigante y enrevesada, parece mostrarnos que Teddy Daniels está cuerdo. Eso parece indicarnos todo. Cada paso dado, cada persona que habla con Teddy,…