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Peninando ideas

Hay que ser muy gilipollas para decir una barbaridad como la dicha por Willy Toledo y no envenenarte con tu propia lengua. Porque decir que aquellos que luchan hasta dar la vida contra el régimen castrista son terroristas es de tener pocas miras. Sobre todo cuando, inmediatamente se arremete contra Colombia y Uribe porque el presidente colombiano lucha incansablemente contra las FARC, grupo narco-terrorista, que aterroriza al país con el apoyo del golpista reconvertido de Chavez, y eso no está bien visto en la progresia española, que a veces parece confundir Izquierda con Inmunidad, sin darse cuenta que el mismo perro es el dictador de derechas que el de izquierdas, que el mismo daño causan, la misma libertad coartan, las mismas miserias traen, las mismas vidas cortan. Porque causuan daño a su pueblo, al que no dejan crecer y desarrollarse mientras ellos se enriquecen a costa del trabajador, que no tiene más opción que callar o morir. Porque si hablas, si dices estar harto, si te expresas libremente otros vendrán a decirte terrorista, meterte en una cárcel y dejarte morir de hambre ante el aplauso de pseudointelectuales que se creen valedores de la moral socialista sólo por salir en televisión.

Así que, después de haber escuchado las declaraciones del actor Guillermo Toledo (tal vez aburrido ante la falta de ofertas)





sólo me entran ganas de decirle una cosa, pero como soy muy educado, dejaré que sea otro con menos educación quien lo haga por mí:

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Pues el que levanta el dedo tambien es un hijo de puta.
Cathan Dursselev ha dicho que…
Yo no he llamado hijo de puta a nadie. Y si quieres insultar en este blog, o lo escribes o tienes la decencia de dar un nombre.

Que igual de hijo de puta es quién insulta escondido en el anonimato.

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Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
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