Ir al contenido principal

Tardes de piscina y postre

Hay cosas en esta vida que no cambian. Ni deberían hacerlo jamás. Y en el verano de la urbanización ese algo son las meriendas en casa de Irene. Tardes de piscina y bizcocho que se repiten año a año desde hace ya demasiados. Nos hacemos viejos, me temo. Porque ahora esas tardes son recordadas y esperadas, llorando a los ausentes como si de compañeros caídos en batalla se tratasen.

Ayer tuvimos una de esas tardes. Tardes en las que volvemos a ser niños durante un par de horas, tirados en el césped de la piscina o lanzándonos en bomba al agua. O viendo como Juanma lanzaba a su sobrino por el aire para regocijo de él y miedo de las chicas, con el reloj biológico haciendo tic tac. Horas de risas, recordando viejas torres humanas realizadas en aquella misma piscina que, como nosotros, ya no es igual. Que se ha limpiado la cara con los años, que quita escaleras como algunos aumentan arrugas o quilos.

Pero en tardes como la de ayer no se puede hablar del peso. Porque ningún verano sería lo mismo sin los pasteles y bizcochos de casa de Irene. Cierto que ayer no estábamos todos y que el recuerdo de Dani venía una y otra vez. Allí, sentados en la mesa y volviendo lentamente a nuestra realidad. A la del hoy y el mañana. A la de treintañeros trabajadores de todo ámbito que buscan lentamente su lugar en la sociedad en la que viven. Que sueñan con un futuro similar al presente. Donde los amigos sigan estando a nuestro lado, como esta tarde en casa de Irene. Como tantas otras tardes en casa de Irene. Recordando tantos años de amistad pasada y sabiendo que, al menos nosotros, seguiremos juntos otros muchos años. Sin importar cuantas vueltas de la vida.

Al final, en las colas de renovación del DNI volveremos a vernos los mismos.

Comentarios

Mut ha dicho que…
magnífica tarta de san marcos del sábado.....mmmmm
Javier Fornell ha dicho que…
que se lo digan a Antonio, que no pudo ni salir por Conil, jajaja
Alex Naranjo. Photographer ha dicho que…
Ahhhh javi, eso es del dia que nos encontramos. buen cafelito y mejor rato juntos. Un abrazo!

Entradas populares de este blog

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare

Toledo, una serie que se queda a medias

Ayer vi Toledo, y supongo que seguiré viéndola mientras sea capaz de soportar la calidad ¿interpretativa? de Maxi Iglesias (alguien, algún día, tendrá que explicar porque a este chico se le siguen dando protagonistas con los buenos actores que hay en España). Aunque como historiador, recreacionista y –mal- esgrimista no puedo más que ponerle algunos peros. 1º.- Cuando haces una serie histórica de pretendida calidad tienes que tener cuidado con los personajes reales. En la serie tenemos al Infante Fernando de la Cerda y al príncipe Sancho; el primero rondando los 16-18 y el segundo superando con creces los 20. Pero la realidad es que Fernando es el segundo hijo  de Alfonso X (nace en 1255) y Sancho es el tercer hijo varón  del rey (nace en 1258), con lo que en la serie debería tener 13-15 años. El primogénito, Alfonso Fernández, Señor de Molina y Mesa, es hijo natural y no entra en la línea sucesoria. 2º.- En varias ocasiones se le llama “príncipe” cuando hasta 1388, con el futu

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,