Ir al contenido principal

Camaron que no nada....


Nos metiamos en el agua. Como tantas otras veces. Entre las olas. Mejor durante la marea de Santiago, cuando la altura y la fuerza de la corriente era considerable. Pero nosotros, hartos de la arena y los surferos, no metiamos en el agua. Sabiendo como sabíamos que entrar nos suponía enfrentarnos a olas y quillas. Pero ¿quién se resiste a lanzarse a pecho descubierto sobre la espuma del mar? Nosotros no. No podiamos y nos metiamos en el agua.


Las olas nos arrastraban a la orilla una y otra vez. Cabezas que salían de la blanca espuma de las olas, cabalgando sobre el pecho hasta la orilla. Más de una vez, nuestras barrigas rozaron sobre la arena, llenándose de pequeños puntos de sangre. Pero no importaba. Una y otra vez, volvíamos al agua. Por una nueva ola. Por llegar los primeros a la orilla. Por ser los que más lejos llegaran.


Hoy hemos vuelto al agua, como tantas veces. Pero ya no es lo mismo. La corriente me arrastra cada vez que levantó un pie del suelo. Intento volver a dentro, pero no puedo. La corriente me empuja a la derecha. El agua me arrastra, como una boya. Por mucho que nade, nada. No hay manera.

Y es que ya se sabe: camarón que no nada, se lo lleva la corriente... y en mi caso, “boya que no se ata....” ¡y que de agujetas!. Nos hacemos viejos. Muy viejos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,

De pienso para humanos

Nos volvemos gilipollas. Definitivamente, nos estamos ganado la extinción a pulso. Ejemplo práctico: Me han encargado un artículo sobre una nueva moda que está llegando a Europa: comer a base de pienso (llámalo "Comida en Polvo Nutricionalmente Completa"). Son varias las empresas (Joylent, Huel, KÜiK Mealque o Soylent, entre otras) que venden ese polvo que puede convertirse en batido, con el objetivo de que comamos rápido y sano; y con la mejor opción vegetariana y para cuidar el planeta. No es más que una moda que viene de: La idea postmoderna de que ya no existe tiempo para lo innecesario: comer ya no es un placer; es algo que hay que hacer para vivir y, por tanto, se puede delimitar en el tiempo. Muchos gimnasios, y tiendas asociadas, principalmente vinculadas a culturistas la recomiendan a sus deportistas, junto a otros componentes nutricionales que hinchan los músculos (la apariencia sobre el esfuerzo real, luego pasa lo que pasa) La cultura vegana y el ant

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare