Ir al contenido principal

Terminator IV -¿Salvation?

El otro día fui a ver Terminator Salvation. Y, la verdad, mejor no hubiera ido. Fui porque me gustaba la serie original, las dos primeras películas más que la tercera. Pero esta cuarta entrega deja mucho que desear. O lo deja todo. Ni los efectos especiales pueden sostener la película. Nada de lo mostrado quedará en el imaginario colectivo, como sí lo hizo la imagen del T-1000, interpretado por Robert Patrick, atravesando la reja, o su persecución al coche con el que el T-800 intentaba salvar a Conor de su antagonista -y que, por cierto, podemos ver parodiado en un capítulo de los Simpson-. Que pasaron a la historia del cine, entre otras cosas, por el uso de un sistema novedoso de efectos especiales: la informática.

Pero Terminator Salvation no tiene ninguna novedad. No nos cuenta nada nuevo. La historia queda vacía de contenido, apoyados en unos diálogos absolutamente prescindibles -tal vez está misma película basada en imagenes y miradas y unos pocos dialogos gane enteros-. Un mundo apocalíptico que, en ocasiones, parecía sacado de una película de serie B. Personajes que no son creíbles, un Conor convertido en héroe que no debe ser salvado pues es el salvador, y que me obliga a pensar en Neo. Y, a todo eso, se une la lamentable aparición en esta cuarta película del Gobernador de California.

Pero lo peor de todo es ver a un actor como Christian Bale reducido a mero rostro. El James del Imperio del Sol, el ser esquelético que causaba terror en el Maquinista con su sola presencia, parece dispuesto a recorrer los laberínticos caminos del remake de acción. Esperemos que este actor -que es algo más que un cuerpo para adornar carpetas de quinceañeras- recupere el pulso a su carrera y nos dé nuevas tardes de buen cine.

Porque, desgraciadamente, la generación de los Bale, Eduard Norton, Colin Farrell, Daniel Day-Lewis,... puede pasar con más pena que gloría por nuestras pantallas. Algunos de los actores más talentosos de los últimos tiempos que se ven abocados a la falta de idea de los guionistas y productores que parece que sólo son capaces de destrozar clásicos en nuevas y mediocres versiones.

Comentarios

Alejandra (Acabo de Leer) ha dicho que…
Estoy totalmente de acuerdo contigo, no lo podías haber expresado mejor, hasta en lo de christian Bale, que destaco maravillosamente en Batman pero que en esta película me cuesta reconocerlo... espero k le den buenos guiones porque como digo esta muuuuuy infravalorado.

Entradas populares de este blog

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare

Toledo, una serie que se queda a medias

Ayer vi Toledo, y supongo que seguiré viéndola mientras sea capaz de soportar la calidad ¿interpretativa? de Maxi Iglesias (alguien, algún día, tendrá que explicar porque a este chico se le siguen dando protagonistas con los buenos actores que hay en España). Aunque como historiador, recreacionista y –mal- esgrimista no puedo más que ponerle algunos peros. 1º.- Cuando haces una serie histórica de pretendida calidad tienes que tener cuidado con los personajes reales. En la serie tenemos al Infante Fernando de la Cerda y al príncipe Sancho; el primero rondando los 16-18 y el segundo superando con creces los 20. Pero la realidad es que Fernando es el segundo hijo  de Alfonso X (nace en 1255) y Sancho es el tercer hijo varón  del rey (nace en 1258), con lo que en la serie debería tener 13-15 años. El primogénito, Alfonso Fernández, Señor de Molina y Mesa, es hijo natural y no entra en la línea sucesoria. 2º.- En varias ocasiones se le llama “príncipe” cuando hasta 1388, con el futu

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,