Ir al contenido principal

Mangüiti numero 3

Cuando este blog que hoy leen nació, lo hizo con la intención de mostrar las cosas de Cádiz, desde una óptica peculiar, la mía. Poco a poco fue variando y en estos meses se han escrito muchas cosas: desde relatos históricos hasta fantásticos, pasando por humor negro elevado al absurdo. Algo de Historia y mucho de mis historias. Pero ya no importa que no sea lo que se pensó que fuese, porque las historias de Cádiz cuentan con una voz mucho mejor que la mía.

Molina Font ha escrito una obra sin pretensiones y, sin embargo, grande. Grande porque en sus pequeñas historias de lo cotidiano ha plasmado el ser de Cádiz. Puede que no el de hoy en día y es posible que los más jóvenes no comprendamos todo lo que se nos cuenta. Pero, aun así, y como dijo el magistral Antonio Burgos, La historia pequeña de Cádiz, es toda una Biblia gaditana. Para el de aquí y para el de fuera, que podrá conocer personajes y lugares de ayer y de hoy, tan singulares como sólo en Cádiz los puede haber. Macarti, el padre del cadismo actual; Kim Betún y tantos otros tienen su lugar. Lugares. Muchos. Buscados en los recuerdos de Molina Font para hacerse imagen ante los atónitos ojos del lector. Recuerdos de ayer que hacen salir una sonrisa en los labios de hoy.

A mí me ha pasado. Y viendo la pequeña foto que habla de los juegos no puedo más que reprimir un “¡MANGÜITI NUMERO 3!" y saltar en mi imaginación buscando una nueva página que leer, una nueva anécdota que recuperara. Un nuevo lugar que conocer....

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aventuras de Fernán Garces. 1ª Entrada.

I 1488 Arguim El viento azotaba las velas y la nave se movía al vaivén de las olas. Paseé la mirada por la cubierta y vi rostros curtidos que rezaban atenazados por el miedo, pues el mar es madre del marino e igual que arrulla unas veces, castiga los pecados otras muchas. Y aquel día Dios Nuestro Señor parecía dispuesto a castigar los nuestros haciéndonos zozobrar frente a Arguim. La costa se mostraba desafiante, recortada en el cielo de la mañana aparecía grisácea cada vez que La Gitana se alzaba sobre las olas. —¡Maldita la hora en que decidisteis salir, Fernán! —me aferré al timón, ayudando a Jácome para mantenerlo firme. —Era necesario —respondí— Debíamos adelantarnos al resto para realizar esta empresa. —Voto a Dios, Fernán, que la locura de Pedro Cabrón sigue viva en vos. Mi risa fue acallada por el ruido de los truenos y la conversación interrumpida por el fuerte viento que acompañaba la tormenta. Temí por el velamen, pero ya era tarde para recoger el apare

Toledo, una serie que se queda a medias

Ayer vi Toledo, y supongo que seguiré viéndola mientras sea capaz de soportar la calidad ¿interpretativa? de Maxi Iglesias (alguien, algún día, tendrá que explicar porque a este chico se le siguen dando protagonistas con los buenos actores que hay en España). Aunque como historiador, recreacionista y –mal- esgrimista no puedo más que ponerle algunos peros. 1º.- Cuando haces una serie histórica de pretendida calidad tienes que tener cuidado con los personajes reales. En la serie tenemos al Infante Fernando de la Cerda y al príncipe Sancho; el primero rondando los 16-18 y el segundo superando con creces los 20. Pero la realidad es que Fernando es el segundo hijo  de Alfonso X (nace en 1255) y Sancho es el tercer hijo varón  del rey (nace en 1258), con lo que en la serie debería tener 13-15 años. El primogénito, Alfonso Fernández, Señor de Molina y Mesa, es hijo natural y no entra en la línea sucesoria. 2º.- En varias ocasiones se le llama “príncipe” cuando hasta 1388, con el futu

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,