Ir al contenido principal

El guapo

Me gusta pasear por el centro de Cádiz. No lo puedo negar. Pasear por las calles del centro es una terapia de choque contra el aburrimiento o la tristeza. Me gusta pasear y sentir la ciudad. Sentir a sus gentes. Y, no sé porqué, eso no lo logro en la parte moderna. Pasear por las calles del centro me obliga a levantar la cabeza. A mirar a la calle. A los ojos de quienes se cruzan conmigo. Mientras camino hasta el centro suelo hacerlo escuchando música y mirando al suelo, o al mar. Cuando llego al centro levanto la vista.

Me gusta ver a la gente. El viernes, en los callejones de la plaza, una sonrisa me vino a los labios al ver a un hombre mayor. Elegante como sólo ellos saben serlo. Vestía con una chaqueta blanca, un pantalón rojo. Corbata oscura, pañuelo en el bolsillo superior y un sombrero pullandbear cubriéndole la cabeza. Caminaba con altivez, sin chulería pero sabiéndose aún guapo, como seguro lo fue de joven. Me saluda educado. Tal vez porque ha visto mi sonrisa. Se le ve feliz. Casi liberado. Puede que haya dejado a su mujer en casa, pero algo me dice que ahora es viudo. Que amará hasta la muerte a la mujer que le conquistó el corazón, pero que ahora sus ojos se mueven libres otra vez.

Veo pasar a una chica, morena y hermosa como son las gaditanas. Mis ojos se van tras ella hasta cruzarse con los de él. Me sonríe, diciéndome sin palabras que el de joven no la hubiera dejado pasar, pero que ya no es el que era. Que se sabe viejo y fuera de juego pero que, pese a todo, sigue siendo quien fue. Y que es feliz con su sombrero, su pañuelo y su chaqueta blanca.

Comentarios

sempiterna ha dicho que…
Me encantan las historias que se esconden tras la gente que te cruzas por la calle. Sus miradas, sus ojos. Entrañable pensamiento a partir de ese cruce de miradas.
Javier Fornell ha dicho que…
Pues sí, Sempi, cuentan tanto las miradas de la gente. Mucho más que sus palabras. Solo hay que saber mirar a los ojos y leer lo que en ellos se esconde.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán. Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real. Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret,

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase  Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales. Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas. Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin pr

De pienso para humanos

Nos volvemos gilipollas. Definitivamente, nos estamos ganado la extinción a pulso. Ejemplo práctico: Me han encargado un artículo sobre una nueva moda que está llegando a Europa: comer a base de pienso (llámalo "Comida en Polvo Nutricionalmente Completa"). Son varias las empresas (Joylent, Huel, KÜiK Mealque o Soylent, entre otras) que venden ese polvo que puede convertirse en batido, con el objetivo de que comamos rápido y sano; y con la mejor opción vegetariana y para cuidar el planeta. No es más que una moda que viene de: La idea postmoderna de que ya no existe tiempo para lo innecesario: comer ya no es un placer; es algo que hay que hacer para vivir y, por tanto, se puede delimitar en el tiempo. Muchos gimnasios, y tiendas asociadas, principalmente vinculadas a culturistas la recomiendan a sus deportistas, junto a otros componentes nutricionales que hinchan los músculos (la apariencia sobre el esfuerzo real, luego pasa lo que pasa) La cultura vegana y el ant