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En pocas palabras


El carácter típico de los hombres y de las mujeres en la cultura occidental viene determinado por sus funciones sociales, pero existe un aspecto de carácter que depende de las diferencias sexuales. Este aspecto es insignificante en comparación con las diferencias de base social, pero no hay que prescindir totalmente de él




Erich Fromm

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
La naturaleza nos hace machos y hembras. La sociedad nos hace hombres y mujeres.
Anónimo ha dicho que…
Pero tanto la naturaleza como la sociedad nos hace diferente. Y eso es bueno, necesario y no debe olvidarse. Porque al final se confunden las cuestiones y la igualdad se convierte en el absurdo
Anónimo ha dicho que…
Claro que la naturaleza nos hace diferentes. Lo malo es cuando se intenta justificar diferencias sociales a través de una biología manipulada.

No es nada nuevo. Lo hicieron los nazis. Lo hicieron los EE.UU. con sus proyectos eugenésicos a principios del XX. Lo hicieron prácticamente todas las sociedades occidentales desde mediados del XIX.
Javier Fornell ha dicho que…
Muy cierto, Jose, pero no es menos cierto que hoy se está llegando a un nivel extremo en la igualdad. El lenguaje es el punto álgido y nuestra querida Bibiana rozó el esperpento con los miembros y miembras.

De todas formas, no es menos cierto que todos somos diferentes. Yo no puedo ponerme a descargar un camión de muebles ni resolver un problema matemático, por ejemplo. Y eso es lo bonito de las diferencias.

La igualdad es aburrida. Y, además, caer en el error de considerarnos a todos iguales puede llevar a que, algún día, alguien decida que yo debo hacer la mudanza de tu casa.

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