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Críos y solo críos

Ayer cometí un error garrafal, de esos que no tiene perdón alguno. Ayer puse Canal Sur. No es que quisiera hacerlo, simplemente mi dedo dio en el botón equivocado, y mis ojos no dieron crédito. Allí, en la televisión de todos los andaluces, a las diez de la noche, un grupo de seis chicas y un chico bailaban sensualmente, vestidos –por decir algo- de forma provocativa, al son de una canción de Madonna. Mientras, Belén Esteban aplaudía le bailoteo, esperando que acabase para tener su otro minuto de gloria.

Pero yo no podía creer lo que veía. No por la hora, al fin y al cabo eran las diez de la noche, y ya no estábamos en horario infantil, así que la presencia de Belén no debería dañar las mentes infantiles. El problema era ver a los padres de las criaturas, ninguna mayor de siete años aunque vestidas como veinteañeras en noche de farra y borrachera. Por no decir de trabajo en el Don Tico. Padres que permitían que sus hijas fueran el centro de un programa (“Menuda Noche”) que explota a críos en beneficio propio. Que ha tenido a María Figueroa –la niña de los pompones- cantando día sí, día también. Que tiene a varios niños llevando un programa de entrevistas en horario nocturno. Convirtiendo a los críos en adultos antes de tiempo. Estrellas mediáticas de metro y poco de altura.

Canal Sur, la nuestra, la televisión de la basura, debería cuidar estas cosas. Los niños son niños. Y así debieran seguir.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
y lo peor es que son niños a los que dan papeles de mayores, con frases cuyos significados ignoran y con "gracias" nada espontaneas fruto de un guión.
Ni que decir tiene que cobrando (los padres claro).
Por cierto, en el proximo programa salgo con Shaila Durcal haciedno el paripé.
Gaby.
Javier Fornell ha dicho que…
Ves Gaby, tu vida daría para otra etiqueta....

"Historias de un quesito gris"

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