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Mostrando entradas de agosto, 2016

Tres días, tres citas.

"Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer”
("La conjura de los necios", John Kennedy Toole)
Esta frase dice tanto por sí misma que casi no necesita ser comentada, pero curiosamente siempre me ha dado mucho que pensar: ¿son dos, tres o cuatro los caminos que podemos recorrer? Desde la primera vez que me lo pregunté hasta hoy mi visión de la vida ha cambiado mucho. Antes, hace diez o quince años, estaba totalmente de acuerdo con ella: son tres los caminos que podemos recorrer, porque muchas veces nos imponen una senda por la que ir, que no sería la que nosotros elegiríamos libremente.
Ahora, quizá por ser más viejo o por haber "andado" mucho, me doy cuenta que esos caminos se entremezclan y, sin querer y sin saberlo,…

Y Facebook lo mató...

Desde que facebook llegó a nuestras vidas todo ha cambiado. Pero, significativamente la forma de relacionarnos física o virtualmente. Si antes para lograr ver a alguien necesitabas un número de teléfono, ahora basta con dar tu cuenta de facebook (entre las nuevas generaciones esto se sustituye por instragam). Es más, aunque esa otra persona no te haya dado su cuenta, solo hace falta paciencia y un par de datos para llegar hasta ella. Algo que, por otro lado, me causa auténtico pavor.

Pero peor ha sido lo virtual, donde los blog han ido cayendo en el olvido y los blogueros se han ido trasladando hasta facebook. También yo he caído en ese error y aunque trato de subsanarlo y volver a pasar por aquí, sé que muchos de quienes en otro tiempo me leían hoy ya han dado por perdido.  Y, en cierta forma, es así ya que he perdido la costumbre de escribir —aunque solo sean unas pocas líneas— o de desarrollar en este rincón historias que luego ampliaba y crecían. En cierta forma, Catandur ha sido…

Tres días, tres citas

La iniciativa la ha tomado mi buena amiga Alejandra en nuestro blog "Acabo de Leer", pero me ha parecido buena idea compartirla con vosotros, también, aquí. Así que os dejo la primera cita elegida por mí: Tres días, tres citas (I)

No creo que lo haga en tres días, pero como así lo ha titulado Alejandra, lo dejo y me uno a estos post.


Quizá empiezo con una cita que me dice más a mi que a otros, por eso de que vivo este mundo (el de la literatura) desde dos frentes: como lector y como escritor. Pero me ha parecido una frase que dice mucho de lo que ocurre hoy en día en los círculos literarios, sobre todo locales, con el aumento de las opciones para publicar.

La cita está sacada del libro que estoy leyendo en estos momentos —y que me trae algo loco, todo hay que decirlo—: "La misteriosa llama de la reina Loana", de Umberto Eco. Y dice tal que así:

"en este mundo o se lee o se escribe, los escritores escriben por desprecio hacia los colegas, para tener de vez en cuand…

De reseñas literarias

Mientras sigo arrancando en este rincón, os recuerdo que desde hace tiempo dejo las reseñas literarias de los libros que voy leyendo en "Acabo de Leer", que comparto con mi buena amiga Alejandra.

Hoy mismo he colgado la reseña del último libro leído, "La IGM contada para escépticos" de Eslava Galán. Así que si tenéis ganas de leerla, podéis pasaros por allí:  http://acaboleer.blogspot.com.es/2016/08/titulo-la-primera-guerra-mundial.html 

Yo, por ahora, me voy a seguir leyendo "La misteriosa llama de la reina Loana" de Umberto Eco, que, por ahora, me estoy bebiendo. Y es que, parece, todo vuelve a su cauce.

Que de tiempo...

Que de tiempo sin pasar por aquí. Quise retomarlo y llevarlo al día, pero las obligaciones laborales ya académicas me lanzaron por otros caminos que me alejaban del teclado del ordenador. O, al menos, para escribir por gusto en este pequeño rincón del ciberespacio.
Por eso, hoy vuelvo a pasar por aquí casi de puntillas, diciendo con la boca chica que volveré a dejar mis ideas, mis locuras, mis textos, algo de historia y mucho de sueños por cumplir. Pero que iré poco a poco, sin plantearme hacerlo a diario, porque el día a día que me espera ya no es el mismo de antes. Y no es que haya ido a peor ¡todo lo contrario! solo que ahora, en este preciso instante de agosto de 2016, debo recuperar los hábitos perdidos durante muchos (demasiados) años de investigación. Así, con la tesis doctoral y el master concluidos, puedo volver a los placeres mundanos: escribir, leer, ver series, cines,... 
Y es que, echo la vista atrás, y este año ha sido poco productivo en el fomento de mis aficiones y ca…