De bosques y viajes



Sé que últimamente paso poco por aquí —por no decir nada— pero la Tesis doctoral y el trabajo me han absorbido más de lo que jamás pensé. Pero ya terminada la primera y lo segundo encauzado, espero volver a pisar estas tierras virtuales con más asiduidad. Aunque, me van a permitir ya que este es mi espacio personal, que el próximo mes de agosto cambie algo el estilo y mucho el idioma.

Por cuestiones que no vienen al caso y por tiempo que tampoco importa, estaré fuera de mi añorado y querido Roche, el primer verano de mi vida en el que mi cuerpo, más o menos orondo, no rondará las playas del paraíso ya que marcho —en busca de frío y conocimiento personal— a la Pérfida Albión, en concreto a las tierras de Robin de Sherwood, para seguir los pasos de Fray Tuck mientras mejoro mi inglés. Motivo este por el que, durante un tiempo, este espacio cambiará de idioma sirviéndome de experimento propio para la escritura, con todos los errores cometidos, a la espera de poder ver una evolución en ellos. 

A la vuelta del verano, todo volverá a la normalidad. Volveré a hablar de todo: de Cádiz, sus gentes y su historia; de mi historia, mis gentes y Cádiz. De Historia, de cine, de arte y literatura; de lo humano y lo divino, con más o menos humor y más o menos calidad. Y, también, empezaré a dar pistas de lo que está por venir en lo literario, entre ellos un personaje —Jorge— que quizá los más antiguos de este blog recuerden y que dará el salto al papel en 2016.

Comentarios

Ana María Mayi Arias ha dicho que…
Ya tengo preparado el diccionario, el de papel. Aprenderemos contigo.

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