Ir al contenido principal

De Historia

Desde hace años, para mí, los miércoles son miércoles de Historia. De compartir lo poco que sé sobre mi ciudad y su evolución con todos los que tengan a bien oírme. Este año, por motivos laborales, había dejado de hacerlo, abandonando mi horario habitual en Onda Cádiz —en el programa Gente de Cádiz— y reduciendo mis apariciones solo al programa El Farol, donde lo que se cuenta no siempre es verdad. Pero ya he regresado, y disfruto de esos 30 minutos de conversación con Manoli Lemos casi como al principio. De hecho, mucho más. Ahora ya no tengo aquel miedo escénico, aquella vergüenza a quedarme en blanco o no saber responder las cuestiones que Manoli me lanza. 

Ahora disfruto cada segundo y, casi, me cuesta irme. Y me he dado cuenta de que lo que me gusta del programa es poder hablar de Historia con alguien a la que también le apasiona y poder devolver un poco de ese rico patrimonio que la ciudad posee. Yo no soy el mayor experto en Historia de Cádiz, ni lo pretendo; solo soy un enamorado de lo mío y, como enamorado que soy, necesito gritar a los cuatro vientos —o por lo menos al Levante— lo mucho que la ciudad puede ofrecer, lo mucho que aun esconde, y el gran legado que su pasado nos deja. 

Además, creo que como historiador que soy, tengo el deber moral de ayudar a conocer nuestro pasado. Tal vez, detrás de todo historiador, exista un profesor encubierto, pero la necesidad de enseñar se me hace cada día más patente, recuperándose aquella vocación por la enseñanza que quedó rota tras un breve paso por las aulas. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Tú no eres de Cádi' ni na'

Esto que voy a decir no es muy usual en mi tierra. Pero es mi realidad, única e intransferible. Soy gaditano, sí. He nacido en esta tierra y la amo como pocos. Me gusta su historia, su cultura y su gastronomía. Su mar y su monte, su bahía y su provincia. Hasta soy cadista de corazón y carnet: pero no me gusta el carnaval. No, al menos, el que ahora vivimos.

Me gustaba cuando íbamos a escuchar coplas, sabiendo que estos tres días eran los únicos en los que podríamos hacerlo. Me gustaba cuando el Carnaval era Carnaval y no una especie de cáncer que se ramifica por el día a día de mi ciudad hasta cubrirlo todo. Desde batallas de coplas en agosto, hasta el carnaval de julio, pasando por festivales de jazz carnavalesco. Que hay una boda, carnaval. Que hay una fiesta: carnaval. Que toca flamenco, seguro que algún carnavalero sabe cantar y aunque sea buen cantaor sacamos su lado comparsista.
Por eso, este año, decidí que solo saldría en carnavales si el trabajo me empujaba a ello. Pero el d…