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Falling skies y el fin del verano.


Creo que todos los que disfrutamos de las series tenemos una serie de verano. Una de esas que, sin ser una obra maestra, nos hace disfrutar. En mi caso fue Leverage hasta su cancelación, Episodes durante sus dos temporadas y, desde hace 4 años, Falling Skies. 

La serie de TNT en un mundo ocupado por extraterrestres no es, sin duda, la mejor del genero, pero la historia de Tom Manson (Noah Wyle) y familia tratando de sobrevivir termina enganchándome sin  remedio. Curiosamente, la serie hace más hincapié en las relaciones personales de los supervivientes y en la lucha por mantenerse unidos, convirtiendo a la 2ª de Massachusetts en una familia reunida entorno al miedo y dejando de lado las batallas propias de otras series de ciencia ficción. Además, es una historia de personajes y, creo, cada espectador tiene su preferido aunque casi todos -al menos yo- vemos en Pope (Colin Cunningham) al mejor personaje, si bien su evolución ha ido haciéndolo perder parte de su atractivo.

Aún así, Falling Skies tiene sus toques de historia -de enseñanza de la historia, habría que decir- y en esta temporada hemos podido ver desde los campos de concentración hasta los centros de reeducación, con cierta estética nazi.
Pero como todo llega a su fin, también mi serie de verano ha terminado, con lo que puedo dar por concluida la temporada estival hasta que vuelva a las pantallas el próximo año al estar renovada para una quinta y última temporada. Algo que es de agradecer cuando las series se alargan innecesariamente. Ahora, y mientras vuelven las grandes (esta semana tenemos los estrenos patrios de Isabel y el Aguila Roja) me dedicaré a terminar Carnivale y Crossbones

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