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Retornando a la normalidad

Llevo años escribiendo en este rincón. Si no recuerdo mal desde el ya lejano 2008. Y en estos años me han sucedido muchas buenas cosas, algunas nacidas de aquí mismo como las novelas de Cabrón. Pero, últimamente, pasaba menos por aquí. Tan poco que algunos incluso llegaron a preguntarme si abandonaba mi condición de bloguero, y yo siempre decía lo mismo: "no me apetece escribir más" o "la tesis me satura" o un "el trabajo, ya se sabe". Es más, hace solo unos días me quejaba de ello y, de pronto, he vuelto a escribir. 

Y no solo en este blog, retomando viejos relatos como las Aventuras de La Marabunta o Crisantemo, también en mi "baúl de novelas". Parece que el final del verano -este verano atípico que me ha tenido trabajando y que, además, es un fin de ciclo vital- me ha venido bien y las musas han vuelto a visitarme. Además, mis letras vuelven a ser luminosas, menos oscuras y pesimistas -claro que, quienes me conocen, saben la verdad que se esconde tras mi pesimismo y las razones que me llevan a la alegría-. 

Será que se va el verano y los veraneantes, será que la tranquilidad ronda mi vida, serán mil razones, pero mil razones que agradezco de corazón, pues echaba de menos pasar por este rincón cada día, aunque pueda que nadie repita conmigo. 

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