De razones

Que no, que no me convencen por más que se empeñen. Me da igual que hubiera cuatro brujas, una por cada punto cardinal, ya que eso no es la razón. Tampoco lo del tornado, eso es una mala excusa. La razón, la única e impepinable razón para que el infortunio se centre en la pobre y pequeña Dorothi es la puñetera manía de los americanos de hacer las casas de madera...

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