De hipocresía

En el país de la hipocresía una parte de la falsa izquierda anticapitalista se alegra desde las redes sociales de la muerte de un cooperante, tan sólo por haber sido sacerdote.

Un cura que, durante 30 años, ha estado al lado de los más necesitados, de los enfermos, de los marginados. Y que ha terminado pagando con su vida.

Pero eso no importa: la izquierda progresista española, la que arregla el mundo a clicks de ratón desde su Mac, lamenta que el Estado haya gastado en traerlo, no se pregunta cuánto ha ahorrado este hombre a los estados y, sobre todo, a sus propias conciencias.

Comentarios

Alejandra ha dicho que…
Generalizar siempre es malo. Seguro que esos comentarios vienen de extremistas ignorantes (Que los hay tanto en la derecha como en la izquierda) que no saben ni de lo que habla. Yo, que ni soy católica ni de derecha, siento pena que un buen hombre, que predicaba con el ejemplo (algo que muy, muy poquitos curas hacen) haya muerto de una enfermedad tan terrible. De igual manera que me apena todos aquellos que no tienen la suerte de morir en una cama del hóspital del "Primer mundo".
Javier Fornell ha dicho que…
Por supuesto que son una minoría -desgraciadamente no tan minoritaria como debiera-, pero existe. Igual que existen muchos más curas como este que como Rouco, y ya sabes que en esto sí se de primera mano de lo que hablo.

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