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De epidemias y gimnasios

Ando cabizbajo, cariacontecido, acongojado con lo que veo y oigo a mi alrededor. Se está produciendo una epidemia de las feas. Entiendandme, no es que ser feo sea una epidemia ni que no haya feos como para no considerarlo tal, sino que se está produciendo un hecho inaudito en la historia de la Humanidad.

Un hecho incomprensible en otras épocas y que se hace absurdo en medio de una crisis como la que vivimos. En una sociedad que, necesitada de muchas cosas, gasta lo gastable y hasta lo no gastable en deportes absurdos bajo techo: bicicleta estática, cinta para andar/correr, spining, aguacicling y cualquier otra cosa que termine en ing, como si viniera de Inglaterra donde al footing, no le llaman footing.

Tan absurdo es que la gente paga ¡por andar! sin moverse del sitio, por montar en bicicleta sin moverse del sitio. Ya solo me queda oír que exista una modalidad de ing que permita nadar sin moverse del sitio y sin mojarse. 

Entiendo que haya personas que tengan necesidad de ejercicio. Incluso puedo comprender que en lugares de frío, viento y nieve las personas tengan que buscar donde refugiarse, pero ver que en Cádiz, la ciudad del sol y el paro, los gimnasios estén llenos me da que pensar. Y pienso que esta absurda epidemia tiene mucho de componente social contra la epidemia del feisismo que realmente necesaria, que el gasto que conlleva un gimnasio podría ser utilizado para cosas mejores en una ciudad donde tienes kilómetros de playa y paseos y 350 días de buen tiempo.

O puede ser, tal vez, que yo no entienda eso del deporte bajo techo (más allá del balonceso o el fútbol sala), y que prefiera darme un paseo y disfrutar de todo lo que la ciudad de ofrece. O irme a nuestra maravillosa sierra (que si no quieres acercarte a conocer, siempre puedes ver desde la grada alta del Carranza) a patear monte, o coger la bicicleta y recorrer las rutas que tenemos en el entorno.

O puede ser, simplemente, que yo sé que estoy infectado de feismo y gordismo y no me veo abocado a ninguna operación bikini

Comentarios

Alejandra ha dicho que…
Fornell, como persona que sufre esa "enfermedad", creo que tu queja es tonta. El que va al gimnasio es porque puede pagarlo, si no, no iría. Y el que puede pagarlo ¿Por qué no va a hacerlo? Tú gastas unas pasta en tecnología (yo también que conste), el abono para el Cádiz, recreaciones medievales, y yo te lo respeto. Si puedes ¿Por qué no? ¿No es igual de tonto pagar por hacer esgrima medieval que por ir al gimnasio? Pues sí, pero por suerte puedes pagarlo y nadie te lo podría echar en cara diciendo "Con la crisis que hay..." Sí, hay crisis, y gorda pero ni tú y yo somos responsable y no voy a dejar de ir al gimnasio y de pagarlo solo porque otros no puedan. Durante mucho tiempo yo no he podido y la gente no ha dejado de hacerlo. Llámame fría, pero comparar la crisis con el gasto el gimnasio es tonto. Compara más el crédito que conceden los bancos a los clubes deportivos con los que no conceden al pequeño autónomo.
Javier Fornell ha dicho que…
Alejandra, por supuesto todo el que puede es libre de pagar lo que quiera por lo que quiera. Pero no es lógico que una ciudad como Cádiz, con un 43% de paro, y con un paro juvenil al nivel de Senegal, tenga los gimnasios llenos.

Es cierto que no es lo único, ocurre igual con el carnaval, el cádiz (con colas de 30' para comprar una entrada), pero no deja de ser absurdo y criticable que con las necesidades que hay, y la cantidad de personas que sufren la crisis, estén los gimnasios abarrotados y sea el único negocio que no solo no cierra, sino que abre locales continuamente, para mí, no tiene sentido.

Más en una ciudad como esta que permite realizar esas actividades al aire libre. Y más cuando ves personas que se quejan de la falta de ayuda sociales/caritativas (gente que se queja que Cáritas no le ayuda) que luego paga 50, 60, 80€ al mes para ir a un gimnasio.

Y, obviamente, esto no te afecta a tí, como tampoco me afectaría a mi, porque pese a la crisis los dos nos mantenemos con trabajo. Pero si estuvieras en paro y me dijeras que te vas a meter en el gimnasio, no te digo lo que te diría.

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