Ir al contenido principal

Sobre Uphir

Tengo una duda existencial. Este blog basa sus textos en la blancura, en el todos los públicos. Siempre ha sido así desde que comencé a escribir allá por el 2008. Sin embargo, hay personajes que tienen vida más allá de este rincón, cuyos textos pierden la blancura y se hacen adultos, explicitos, fríos, cainitas, violentos, crueles. Descriptivos y feroces; historias duras que nada tienen que ver con lo que aquí se escribe.

Y puede que el personaje sea fijo en estos lares, porque lo es. Uphir es un personaje con un largo recorrido, con un gran trasfondo y  una vida que le ha lanzado de un rincón del mundo a otro. Un asesino profesional, que ha prostituido su arma, su alma y su cuerpo; que ha sabido que es el amor y el odio. Que ha amado, ha poseído, ha violado y le han violado. 

Textos duros, desgarradores; ensayos del "escribir otra cosa" que, a veces, se fueron de las manos. Juegos a dos manos con manos que hace años que desaparecieron de mis rincones literarios. Textos que son míos y que, sin embargo, mantengo a cubierto. Escondidos. Esperando el momento, el lugar, el día y la hora para dejarlos volar.

Y sé que podría hacerlo en este rincón pero, aún así, no quiero. Tendría que cambiarse la categoría del blog (no por mí, por ellos) a mayores de 18. Así que solo me quedan dos opciones: colgarlo en pdf para quién lo quiera o abrir un blog paralelo; dejar que sus historias vean allí la luz; tal vez una novela corta, colgada como antaño -en un blog-, y no como ahora -en un ebook gratuito-. Prefiero el blog, me lo perdonaran, porque aquí su palabra -buena o mala- quedará registrada formando parte de la riqueza de la misma historia.

Sí, creo que haré eso. Dejaré que Uphir comience su andadura. Pronto, muy pronto, colgaré la llave que conduce a la morada del personaje más oscuro que jamás he escrito. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Sin comentarios

En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.