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Bienvenidos al fin del mundo



























Después de un largo día de comidas y risas, he terminado este 26 de diciembre de ayer  viendo cine. La tercera cinta de la trilogía de Edgar Wright y Simon Pegg después de Zombies Party (2004) y Hot Fuzz (2007) que en España se llamó Arma Fatal. Ahora, y tras la recomendación de Rafa Marín, he visto The World's End o, en español, Bienvenidos al fin del mundo (2013).  Como en las anteriores cintas, bajo la dirección de Wrigth y con Simon Pegg y Nick Frost como protagonista, entramos en una hilarante historia de humor negro y absurdo al más puro estilo británico.

Lo peor es que poco se puede contar de la película: un grupo de cinco amigos que decide celebrar el fin del instituto recorriendo la milla de oro. Ya saben, beber en cada uno de los bares del pueblo, que, en este caso, serán 12 pubs que los deberían llevar hasta el Fin del Mundo. Pero el alcohol y la falta de experiencia, además de algunas drogas, impedirán a los amigos realizar la gesta. Hasta que, casi 20 años después y convertidos en personas decentes volverán a ser convocados por 
Gary King (Simon Peggs) el cabecilla del grupo, para completar la gesta.

Y la completan, vaya si la completan. Aunque que nadie se espere tigres en el baño ni chinos con micropenes, porque el resacón de estos amigos será apocalíptico. 

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