Curso nuevo

Ahora ya sí, se acabó lo que se daba. Le ponemos rostro al final del verano con una socorrida puesta de sol, y a otro cosa mariposa hasta la primavera.

Se avecina un año (hace demasiado que me muevo por curso lectivo) lleno de retos personales y profesionales. De esperanzas y miedos por estar a la altura de lo esperado.

Lo primero será Lanza y Oro, mi segunda novela, con el miedo de si llegará a gustar como la primera o (Dios lo quiera) más. Y después otras muchas cosas en un año que será muy diferente a los anteriores y en el que tocará ir aprendiendo muchas cosas sobre la marcha aunque con un objetivo claramente definido: aprender inglés. Si todo sale como espero, eso conllevará que empiece a conocer la Pérfida Albión de curso en curso. 

Será, además, mi último año como delegado de Manos Unidas con lo que tendré más tiempo para mí y, a la vez, echaré en falta muchas cosas de estos 5 años al frente de la delegación de Cádiz. Y, si no se hunde el cielo, entregaré mi tesis doctoral por fin. Se acaban ciclos, comienzan otros. Es lo que tiene cumplir 35 que uno se hace viejo... (tendré que reunir para el deportivo descapotable)


Pero mientras, nos queda disfrutar de Cádiz, de la familia y los amigos.

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