Dignidad


Cádiz anda revolucionada con un vídeo grabado hace dos años por un menor. No sería nada del otro mundo si no fuera porque se ha convertido en Trendip Topic en Twister y porque en él se muestra a una chica de 13 años –entonces- haciéndole una felación a su ¿novio? ante dos amigos.  Y Cádiz, que siempre ha sido extrema en sus actuaciones se echa las manos a la cabeza porque el video ha destrozado la vida de la chica. Pero la realidad es que todos los protagonistas del vídeo destrozaron su vida solos hace dos años. La destrozaron desde el momento en el que ignoraron la infancia que aún debían vivir para creerse adultos; sin saber como debe vivir un adulto.

El problema no es solo el vídeo y la imagen que de él se desprende de sus protagonistas. El verdadero mal radica en los valores que acompaña a una adolescencia que ha crecido bajo el granhermanismo. Donde se superpone el edredoning al trabajo para alcanzar los objetivos. Y muchos de “nuestros niños”  están creciendo educados en una televisión que hace mucho que dejó de auto-regularse para proteger una infancia que se ha perdido en el camino a una juventud demasiado inmadura. Abandonados por una sociedad donde la familia ha ido quedando relegada por las necesidades económicas creadas en este siglo XXI. Y eso, ha dejado a los niños al cuidado de la televisión e Internet, como nuevos babysister. Unos cuidadores que los padres no siempre controlan y que esconden peligros –sobre todo Internet- con los que se puede destrozar la vida de los más inocentes.

Pero hay otro problema aún mayor. Cuando una chica de 13 años le hace una felación a otro chico, delante de otros, como si estuviera comiendo pipas ¿qué valor se da a sí mismo y a la sexualidad? Y es que la sexualidad es algo que requiere privacidad, sin importar la edad de las personas, forma parte de la vida más intima del ser humano pero ahora se ha convertido en un juego, carente de valores. Practicar sexo parece equipararse a jugar al fútbol, una actividad lúdica más.  Pero no lo es, conlleva una responsabilidad y unos riesgos que otras acciones no tienen. Nos reímos muchas veces al ver programas como “Madre a los 16” de la MTV pensando que eso no llegará a España. Pero la realidad es que el problema está aquí ya. Se ha perdido el valor de la sexualidad, y se ha perdido el valor de la persona, porque una chica que es capaz de hacer eso, no se valora. Y unos chicos que son capaces de colgarlo en la red, no se valoran a ellos ni valoran la dignidad.

Y cuando la dignidad es dejada en un plano oculto, cualquier sociedad está muerta. Estos niños de hoy serán los educadores del futuro ¿qué sociedad nos espera? Nada bueno saldrá de un mundo donde no existen valores. Si las personas no se respetan a sí mismo no podrán respetar a los demás. Y cuando el respeto se pierde solo queda la destrucción de lo que somos. Sumidos en una crisis que va mucho más allá de lo monetario; donde la educación cívica, cultural y personal ha quedado relegada al granhermanismo poca esperanza nos queda. Tan solo que aquellos seres extraños, marginados en todas las épocas por sus rarezas y gustos (la lectura, el cine, la escritura, las artes, las ciencias, el trabajo, el esfuerzo) sean capaces de imponerse a los que aspiran a un futuro en Hombre, mujeres y viceversa.

Comentarios

José Joaquín Rodríguez ha dicho que…
Cuando estuve realizando cursos de Igualdad por los pueblos de la provincia de Cádiz pude constatar una cosa que me chocó bastante: hay una presión brutal hacia las menores para que mantengan relaciones sexuales con su pareja.

No veo ningún problema en el sexo seguro entre iguales. El problema es que, en muchos casos, las parejas eran mayores (en ocasiones cuatro o cinco años mayores, lo que para una chica de 14 años es mucha diferencia) y además había una fuerte presión para mandarle fotos y vídeos eróticos a la pareja como muestra de cariño.

El problema es que existe, como te digo, una presión muy grande para que la chica ceda. En primer lugar, las compañeras y amigas lo suelen ver como algo normal, lo cual no ayuda. Los chicos, que generalmente son mayores, presionan y chantajean emocionalmente (con dejarla, echándole en cara que si no hace tal cosa es porque no lo quiere, etc.)

Si una chica de 20, 30 o la edad que sea le manda un video a su pareja, tiene la madurez suficiente para saber lo que hace. Por supuesto, siempre va a tener derecho a que se respete su dignidad, puesto que el video es un tema privado entre ella y él. Pero una menor, por lo general, tiene menos experiencia y mucha menos capacidad para ver las consecuencias a medio y largo plazo.

Por todo ello, me ha parecido horrible los comentarios que se han hecho sobre ella y, en muchos casos, no se han hecho sobre ellos. En primer lugar, porque lo que la chica haga en su vida íntima no es asunto de nadie (salvo que sea delito). En segundo lugar, porque quien ha cometido un delito es quien ha grabado el vídeo y lo ha subido a la Red.
Javier Fornell ha dicho que…
Sí, esa presión existe entre los críos y el problema radica en que se ve la sexualidad como algo normal y parece existir una información suficiente. Pero la realidad es que la mayoría de ellos no tienen información realmente correcta y eso conlleva otros muchos problemas.

Y sí, se están haciendo muchos comentarios sobre ella cuando ella es víctima. Pero creo que el resto de chicos también, en parte.
Eloísa Marín ha dicho que…
Una sociedad sin Dios es una sociedad a la deriva....y los que pagan, los más vulnereables

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