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Un mes de cine


Llevo tiempo sin escribir de cine, ni aquí ni en Librecinefilo, pero no es precisamente porque no haya estado yendo. Pese a la crisis que nos acucia, y a los desorbitados precios de las salas en muchas ocasiones, he seguido acudiendo a mi cita –casi semanal- con el Séptimo Arte. Y en este mes han sido varias las películas vistas en pantalla grande, tan variadas que me permite hablar de todas unidas. Porque todas han tenido algo en común, y aunque no las comente en el orden de visionado, ni siquiera en el de gusto, he aquí mi lista del mes:

      1.- La Jungla. Un buen día para morir. Acción pura y dura, al estilo al que nos tienen acostumbradas las últimas cintas del género, pero que aún guarda un pequeño recuerdo de lo que fue la saga original del genial John McClane; que en esta ocasión vuelve acompañando a su hijo en una apasionante huida en Rusia, que acabará en la abandonada ciudad ucraniana de Prípiat. La película no será la mejor de la saga, y muchos fans ya la consideran como la peor a la espera de una sexta que la mejore; pero lo cierto es que te mantiene pegado al sillón, y hace que te rías con algunos de sus absurdos diálogos. Personalmente iba a pasar un buen rato y lo pasé. Pero también es cierto que había escuchado tan malas críticas que cualquier cosa que viera me tenía que parecer buena.

       2.- Lincold. El claro ejemplo de que el arte no siempre tiene que ser entretenido. Cinematográficamente hablando, la cinta es una obra perfecta; con una actuación magistral de Daniel Lewis y Tommy L. Jones; pero por momentos se hace soporífera. Monólogos excesivamente largos y una  cinta centrada casi exclusivamente en el protagonista. Así que, a pesar de quedarme dormido dos veces,salí con el convencimiento de haber estado ante una gran obra, y puedo permitirme el lujo de decir que, algún día, esta cinta será recordada como una de las mejores del año.

       3.- Un plan perfecto. Una comedia sin pretensiones, a la que fui tan solo por acompañar a una amiga que quería ver a “su Colin” y en la que me encontré con una comedia clásica, blanca, con humor inteligente, muy inglesa pese a la presencia de Cameron Diaz, y con la que pasé el mejor rato cinéfilo del mes. Quizá tenga cierta predisposición por las comedias de ladrones de guante blanco, esas que solo pasarán a la historia del Séptimo Arte en muy contadas ocasiones (La Pantera Rosa, por ejemplo) . Si tuviera que elegir una de las tres, me quedaría sin dudarlo con la tercera.

Quizá esta semana cambie de parecer, pues estoy a las puerta de ir a ver una cinta de corte clásico (Ana Karenina) y una comedia española (Los amantes pasajeros). 

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