Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.

Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.

Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevolitum. Deseo conocer nuevos destinos, buscar nuevos objetivos, crecer en sapiencia, creer en lo que vendrá aun sin saber que se esconde tras el recodo de la vida.

Ahora, entre mis deseos más cercanos, se encuentra Bolivia; este verano, si nada se tuerce, quizá pueda conocerla y así habré añadido una nueva bolsa de experiencias a mi bagaje personal.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Héroes gaditanos: Diego Fernández de Herrera