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Mensajes que cambian la vida


Hace unos días recibí un mensaje de móvil de esos que te hacen replantearte muchas cosas. Yo siempre escribí porque me gustaba, es mi pasión y una de las pocas formas que tengo de relajarme. En cada letra que escribo dejo algo de mi ser, expongo, escondido en medias verdades la realidad de mi vida pero nunca llegué a pensar que podría lograr cotas como las alcanzadas.

Sé que a día de hoy solo tengo una novela publicada, aunque la segunda tardará poco en ver la luz, pero cuando te llega un mensaje que te dice "Tengo 19 años y el primer libro que me he leído es el tuyo ¿cuando sale el segundo?", todo lo demás deja de tener sentido para darme cuenta de que he logrado lo que otros hicieron conmigo: que al menos un lector atraviese las páginas para vivir junto a Pedro y Fernán, para ser uno más de la tripulación de la Besada. 


Y lograr que alguien se convierta en parte viva de lo que un día urdiste en tu mente llega a cambiar la vida: la de él porque seguro que volverá a leer; la mía porque solo con ese mensaje ya merece la pena las horas de investigación y trabajo. Las noches sin dormir tecleando para llenar folios de historias; el dejar el rastro de mi propio devenir en las páginas de un libro. Y, sobre todo, dan fuerzas para seguir adelante, para volver a ponerme al frente de la Besada en una tercera entrega. Para completar, como siempre quise y lentamente, la vida de Fernán.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Y también te da fuerza para aguantar a tu editora.
Javier Fornell ha dicho que…
La fuerza tiene que tenerla mi editora para aguantarme a mí casi rogando que Jorgito vea la luz.

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