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Bartolomé de Amaya

La ciudad de Cádiz tiene personajes muy singulares, vinculados a una historia de lucha y frontera. Y los que, como yo, buceamos por antiguos libros y legajos, tenemos la inmensa suerte de toparnos con relatos fatasticos como los elaborados por Jerónimo de la Concepción, como el que ahora os dejo para que sean las letras del pasado las que narren aquellos sucesos acontecidos en una playa cercana a Marbella y en la que intervino el gaditano, entonces a cargo de las defensas de Jimena, Bartolomé de Amaya, personaje, como otros muchos, que quedará recogido en mi futura tesis:


  4. No fue de menos consideración la milagrosa Vitoria de el año de 1480. salio de la Villa de Ximena de le Obispado de Cadiz el Valeroso Capitan Bartholomé de Amaya, con 120. Lanzas a correr aquella tierra. Llegó a vista de Marbella, y siendo sentido de los Moros : cargaron sobre el, y su gente, 400. Ginetes, y 2 mil peones, que acosandolos azia la playa, los encerraron en unos Adelsales sobre el mar. Animava gallardamente a los suyos Amaya, y los Moros discurrian como los podrian rodear de forrma, que no escapasse ninguno. En esta indiferencia y antes de llegar a las manos, asomo en la costa el Capitan Luzian Marrufo, vecino de Cádiz (y el primero de la familia que vino a ella de su patria Genova con una escuadra de galeras, y de quien aprendieron sus sucessores el Valor, como heredaron la Nobleza) que con cuatro Vergantines Gaditanos costeaba aquellos mares y, reconociendo la multitud de los Alarbes su forma de batalla, y a los Christianos en los Adelsales, echó con con presteza en tierra cuatro bateles con alguna gente, pidiendo a los Christianos se embarcassen en sus Fustas, pues tenian el passo de la marina libre, y de otra suerte era impossible escapar con vida de tanta copia de los infieles.

5. Entendido por los Moros el trato, procuraron coger la playa, y disparando a un tiempo sus flechas a los Vergantines, porque no saltasse gente en tierra, embistiendo a los de Ximena, se travó en una muy reñida batalla. Era dia de el Glorioso Patron de España Santiago, y el valiente Amaya, invocando sus sagrado nombre, y esforzandose con indecible valor a su gente, se metió con sus Lanzas por el escuadron de los Moros, con tanto impetu, que al primer encuentro quedaron muertos 200. Ginetes, fin un gran numero de peones, huyendo los demas a rienda suelta, y quedando el Campo por los Christianos, que ricos de despojos, y cautivos, y aviendose despedido tiernamente de los de Cadiz, dieron la buelta a Ximena con perdida de un solo hombre”[1]


[1] Concepción, Fray Geronimo: Emporio del Orbe, Cádiz ilustrada. Investigación de sus antigas Grandezas discurridas en concurso de el general imperio de España. Imprenta de Joan Bus, Ámsterdam, 1690. Lib. V, Cap. XVI. pag. 388 y 389. Consultado en la Biblioteca de la Fundación Federico Joly, una de las mayores fuentes de información para los investigadores de los gaditano.

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