De recuerdos y amigos

Ahora que me encuentro cerrando la segunda parta de las aventuras de Pedro Cabrón, echó la vista atrás y recuerdo los grandes momentos que este pirata gaditano de nombre tan odiado me ha dado a mí. 

Y, de todos ellos, quizá, uno de los mejores sea el que ilustra esta entrada. La presentación de "Llamadme Cabrón", con el patio del Casino Gaditano a reventar, con gente de pie y sentada en las escaleras y yo nervioso como jamás estuve. Mi primera novela, los nervios de si gustaría o no, de si vendría gente a la presentación o no. Miedos y más miedo que fueron paliándose según entraban familiares y amigos. Hay quien me recuerda que, al verlo entrar, solté un "Eah, ya podemos empezar que estamos todos". Y quizá lo hiciera porque los nervios me tenían agarrotado; pero, sobre todo, porque su presencia suponía que ya estaban todos (casi) mis amigos. 

Ese grupo de locos que se ha ido gestando con el paso del tiempo, compartiendo vivencias, experiencias, alegrías y tristezas. Un grupo limpio y claro como las aguas que bañan la playa de Roche, epicentro de miles de historias conjuntas. Amigos que están y estarán sin importar dónde estén en cada momento. Reunirnos y falte uno es tenerlo presente. Algunos se enfadan, en ocasiones, porque siempre aparece una foto en ese chivato de Facebook con sus nombre etiquetados y dicen "cabrones, esto no se hace", y olvidan que se hace porque faltaba algo para ser perfecto.

Por eso fue perfecta aquella tarde de hace más de dos años. Allí estuvieron todos y los que no pudieron venir no faltaron a la cita de otras formas. El momento perfecto en uno de los mejores instantes de mi vida, rodeado de aquellos a los que quiero. Amigos y hermanos buscados y encontrados en caminos serpenteantes que unen Cádiz con Conil, con desvíos a Madrid o Argentina. Que ahora recorren otros países y se alejan en el espacio mientras permanecen inalterablemente unidos en espíritu.


Comentarios

Actaeon ha dicho que…
Esperare pues para seguir con la historia.... sabes lo contento que me puse cuando me contaste lo de que empezabas a escribir una novela con futuro, mas contento aun ese dia que me contaste que se estaba por publicar, subitamente alegrado cuando anunciaste la publicacion, y mas alegre aun, cuando en mis manos, desde tan lejos, pude tener ese gran proyecto que se transformo en un hecho... Leer esas paginas que deben haber emergido de cientos de borradores, palabras que conozco por compartir aventuras, de otro tipo, pero aventuras al fin... La verdad, simplemente, mereces el que todo haya ocurrido del modo que esperabas. Sos una gran persona, y mas aun, un gran escritor.

Desde este lado del charco, como ya te he expresado, Que ardan las velas, que aun quedan pergaminos por escribir!
Javier Fornell ha dicho que…
Muchas gracias Acta.

Nunca podrás saber lo que aquellos años de aventuras conjuntas me ayudaron para escribir Cabrón y otras cosillas que tengo por ahí. Como si al despertarse el vampiro que había en mi (esto solo entenderán unos pocos, jajaja) me soltase y comenzase a escribir más allá de los foros en los que participaba.

Pero sobre todo, escribir historias a medias con gente como tú me ayudaron a mejorar allí donde fallaba. Aún recuerdo los concursos de relatos de Frikigard, puff, había nivel.
Acta ha dicho que…
jajajaja.... Muy buenos tiempos aquellos... y si, habia un gran nivel de escritura, interpretacion e imaginacion, y tambien un gran nivel de personas... Hath... cuando un libro sobre el? =P... Te presto a un Garou si necesitas mas incentivo jajaja...

Un gran saludo javi

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