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Mostrando entradas de septiembre, 2012

Jornadas Mueve Ficha

http://jornadasmueveficha.blogspot.com.es/

Ciclo de Conferencias Jóvenes Historiadores

Durante mis años universitarios y los primeros post-universitarios, estuve muy vinculado a la Asociación Ubi Sunt?, en la que di mis primeros pasos en esto de la Historia. La Asociación, nacida de una tarde de aburrimiento en un tren, mientras Ángel Quintana y Paco Glicerio hablaban sobre la carrera, encontró muy pronto –solo un día después- el apoyo de algunos compañeros más. Así nacía esta asociación con vocación de complementar los estudios universitarios con una práctica histórica que nos ayudase a aprender a investigar. Han pasado 15 años desde entonces, y de los cuatro que nos reunimos por primera vez solo queda uno dentro de la Asociación, el resto cogimos por otros derroteros por muchos motivos, algunas veces personales, otras por conflictos con la forma de ver la Asociación. En mi caso salí por lo personal y no terminé del todo bien con los que fueron compañeros y, alguno, amigo, durante tantos años. Pero aún así mantengo mi opinión sobre Ubi Sunt? Una Asociación pioner

Russiand Red - La canción de tu vida

De ser críticos en Internet

Seguro que os ha llegado un enlace que dice algo así como  "El ignorado articulo publicado en Alemania sobre la situación real de España" atribuido a la periodista y economista alemana Stefanie Claudia Müller .  Pues -y que conste que estoy de acuerdo en muchas cosas- lo cierto es que sonaba de algo, sentía que ya lo había leído y de alemán como que ni papa. Me llamaba la atención que en ningún momento se citaba la fuente original del mismo y siempre nos enviaba a un mismo blog ( Eternity ). Así que, acostumbrado a los  bulos de la red me puse a investigar el artículo en cuestión. El problema radicaba en que yo, de alemán, nada de nada. Así que bucear en las fuentes germanas se hacía complicado. Tomé entonces una decisión más sensata: googlear a Stefanie Claudia Müller y, así, fue como di con él. ¡Por supuesto el artículo me sonaba!, lo había leído a principios de mes en la web Cotizalia.com. Y aquí es donde la sorpresa me asalta, en primer lugar porque los blogueros ha

Nuevos metodos de lucha contra el crimen

Cursus Honorus

Soy ser propenso a los despistes, muchos, demasiados. No me preocupa, la verdad, dicen que es propio de los genios, y quien me conoce sabe que mi genialidad está a la altura de mi humildad. Pero, aún así, hay veces que la falta de memoria o el vivir en un mundo que no es tu mundo trae malas pasadas. Eso fue lo que me pasó en segundo de carrera. Aquel glorioso curso de 1997-98.   Glorioso por muchos motivos y recordado por otros mucho. Año en el que nació la revista Ubi Sunt?, reapareció la tuna, logramos marcar un gol en la liga universitaria en un partido en el que echaron a 3 jugadores por dar patadas… sin haber salido del banquillo; y por un largo etc. Y año que, para mí, guarda otro recuerdo imborrable, uno de esos que nacen de los despistes. Corría el mes de junio y los exámenes se extendían por el calendario y uno, hastiado y fatigado, pasaba de aula en aula buscando aprobar las muchas asignaturas que tenía aquel plan de locos. Y en eso andaba, haciendo un examen, cuando

Isabel: una buena opción para los lunes

Partamos de la premisa de que soy bastante crítico con las series históricas. Más si estas tocan una época sensible como es, para mí, la Edad Media. Y, si para colmo, el periodo tratado abarca el final del Medievo y el ascenso al trono de la usurpadora Isabel, todo se complica. Por eso acudí a la serie con miedo, mucho más después de haber visto ese engendro llamado “Toledo” (A3) y respiré con sorpresiva alegría. Hasta ahora –solo van dos capítulos- Isabel es una buena serie histórica. Y eso pese a que algunos, quizá desconocedores de nuestra Historia, la acusan de plagiar “Los Tudor” ( Showtime ) o “Juego de Tronos” ( HBO). Así que veamos algunas de sus virtudes: 1º.- La Historia: Isabel no pega patadas a los libros de historia. Cuenta la historia tal y como ocurrió y deja que el espectador, como si de un súbdito castellano del s. XV se tratase, decida quién tiene razón: el débil Enrique IV o el todopoderoso Juan Pacheco. Excepcional el momento en la prisión, cuando D. Ju

Nido de cuervos (IX)

La jueza había dejado el pequeño despacho que tan bien conocía Márquez y ahora le recibía en una moderna instalación, con amplios ventanales que daban al parque. Había cambiado el viejo sofá por uno nuevo, blanco y funcional. Y mucho más incomodo. El viejo comisario se movía incesantemente, buscando la mejor postura sin encontrarla. En su mano tenía la carpeta con la información lograda por sus alumnos, pero Benítez le había pedido que esperasen a Navarro para comenzar la reunión. No podía dejar de mirarla, el tiempo había pasado para ambos, y la juez ya no era la joven impetuosa que conociese años atrás. Se había asentado y ahora tenía una de esas bellezas serenas que tan raramente se encontraban. Estaba tecleando en el ordenador, como ausente, hasta que un leve toque en la puerta advirtió de la llegada de Navarro. El inspector entró en la sala y saludó a su viejo compañero antes de sentarse en una moderna silla de cuero. -¿Qué es eso que has descubierto?- dijo sin pausa. -

Momentos

Hoy hace dos años que Manos Unidas recibiese el premio Príncipe de Asturias a la Concordia. Y dos años de una de las experiencias más gratificantes de mi vida pues, recién caído en la Comisión Permanente de Manos, me veía en Oviedo acompañando a Myriam y al resto de miembros de la Comisión a recoger este importante galardón. Para alguien como yo, que prácticamente ha pasado más tiempo dentro de Manos que fuera, fue un momento especial en todos los sentidos. Por lo que significaba el premio para la Organización pero sobre todo, por el contacto directo con una persona excepcional:  Cécile Samagui , de Benin.  De aquellos días tengo varias imágenes grabadas en la retina para siempre: la primera la eterna sonrisa de Myriam, presidenta y rostro de Manos Unidas, que se ganó a todos con su presencia, dulzura y amabilidad. Siempre con esa sonrisa en la boca a la que tan acostumbrados nos tiene y siempre dispuesta a trabajar hasta la extenuación. La segunda, esa foto de ahí arriba: M

Estados...

Hoy me siento como Sánchez Gordillo en una convención de FAES:  fatal y asqueado.  ¡Fin de semana! ¿yupi? 

Nuevas temporadas

Llega el invierno y cambia el espectro televisivo. Se termina Leverage (desde hace 5 años su visionado se ha convertido en sinonimo de verano) y llegan los grandes taquillazos invernales: The Walking Dead, por ejemplo, o Juego de Tronos, para la que ya va quedando menos.  Pero también podremos ver otras series, como Copper, de la que ya les hablé y que en sus cuatro primeros capítulos mantiene un magnifico tono. O Un mundo sin fin, segunda parte de la aclamada, Los Pilares de la Tierra. Seguro que tenemos, también, alguna sorpresa inglesa. Hace un par de años fue Dowton Abbey, y el pasado año -al menos para mí- Birdsong.  Y, porqué no, alguna serie española que, como cada año, gane cuotas de pantalla. El año pasado bien pudo ser Crematorio, este por calidad e historia podría ser Isabel, ya que Imperium (pese al duelo interpretativo entre Lluis Homar y José Sancho) abusa del cartón-piedra para mostrarnos una mini-Roma. Aunque siempre nos encontraremos con alguna comedia que nos

La luz (XIII)

El cuerpo le temblaba de arriba abajo. “Miguel”, pensó, “Miguel está aquí”. Trato de recordar lo que le había contado Elena, el tiempo transcurrido desde que su ex había desaparecido en Marruecos. “No puede ser, más de cuatro años”. Estaba en Marruecos, había desparecido allí, pero lo gritos le llegaban nítidos. No estaba solo en la casa, lo sabía desde el principio. Al menos cuatro personas habían confiado en su secuestrador y ahora eran torturados hasta la muerte. “Cuatro años allí” No deseaba vivir tanto, las ideas se agolpaban en su mente. Deseaba morir, pero sabía que salir a la luz no conllevaría la muerte, solo dolor. Un grito se unió a los tenues lamentos. La alegría llegaba desde la calle para hacer más doloroso el sufrimiento. -¿Quién más hay?- No sabía por qué hacía la pregunta, pero las palabras salieron suaves de su boca. Quizá solo quería recordar el sonido de su voz. -¿Quién más qué? –preguntó su captor. -Aquí, somos cuatro, ¿verdad? -Verdad. -¿Quiénes s