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Y ahora, a Belmonte

Ya quedan dos días para uno de esos días que tanto me gustan: una nueva recreación medieval, esta vez en Belmonte. Para quien nunca ha ido a una, puede resultarle gracioso, cuando no sorprendente, que un grupo de adultos se vista de época y vaya a pasar dos, tres o cuatro días, viviendo como debía vivirse en una época anterior (en este caso durante al firma de la paz entre Juana la Beltraneja e Isabel la Católica en el magnifico castillo de Belmonte). Pero la realidad es que son días de convivencia, relajación, risas e historia. Buena gente que nada tiene del estereotipo del "frkiI": médicos, enfermeras, profesionales de diversos sectores, abogados, profesores, historiadores... todos con un común denominador: el amor por la historia.

Quienes han ido alguna de estas ferias/encuentros disfrutan paseando por los campamentos y viendo las actividades realizadas. Los que tenemos la suerte de participar en las algaradas, los bailes, las cenas al calor del fuego, la noche a la sombra de los viejos muros de piedra de un castillo y cubiertos por un manto de estrellas, ... vivimos una historia diferente. Tan increíble que te obliga a volver cada poco, convirtiéndose en una especie de droga que te lleva al más y mejor.

Belmonte será mi tercera recreación y, a la espera de las Navas, no será la última. Vendrán muchas más, seguro. Porque en cada una de ellas te llenas de experiencias y conoces a muchas personas interesantes. Pero, sobre todo, en cada una de ellas muestras y demuestras que el Recreacionismo tiene mucho camino que recorrer aún en España, que tendremos que aprender muchas cosas, pero que desde luego, estamos en el buen camino y seguro que pronto dejará de ser visto como un juego de frikis.

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