jueves 31 de marzo de 2011

Vidas de vagón

Conoces mi rostro. Lo has visto una mil veces, pero jamás recordarás mi nombre. Yo soy uno más de esos miles que conforman estadísticas. Y ni eso, soy el “aproximado” que redondea las cifras. Tu mirada vacía se cruza con la mía y se desvía para perderse en el horizonte cercano de cristal del vagón. Cada día cruzamos nuestros caminos, vidas que se vuelven paralelas durante diez minutos. El tiempo que dura el trayecto entre las estaciones que componen nuestra vida. Vidas que jamás llegaran a unirse más allá de un rostro familiar en el reflejo de un cristal.

Como si fuéramos en un metro continúo nuestras vidas se entrelazan con otros viajeros, a los que nos conocemos, a los que jamás conoceremos. Cuyos rostros se vuelven difusos con el paso de los años. Rostros anónimos en tus propias fotos. Fantasmas reales a los que conoces desconociéndolos, con los que has hablado sin llenar de contenido las palabras. Como en un metro.

Conoces mi rostro, lo has visto mil veces. Durante años, incluso. De verano en verano, de fin de semana en fin de semana, de bar en bar. Y ahora, no soy más que un borrón de quién te cuesta recordar el nombre.

miércoles 30 de marzo de 2011

Sin comentarios


En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.

Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.

martes 29 de marzo de 2011

No matarás

Hay guerras que están de moda, conflictos que llenas nuestros telediarios y nuestros periódicos. Que generan millones de entradas en google. Y luego hay otras guerras, esas que no están de moda y que no lo estarán mientras los millones de refugiados no se conviertan en millones de muertos, que no lo serán mientras las imagenes no sean lo suficientemente impactantes para hacernos retirar la mirada de la pantalla. 

Y eso pasa en Costa de Marfil. 
El presidente saliente se niega a dejar el poder y no reconoce el resultado de unas elecciones que, según todos los observadores internacionales, ha sido limpia. Ante eso la oposición ha tomado posiciones y ha conseguido el apoyo de algunos países europeos. Francia, por ejemplo, reparte armas entre los rebeldes y toma posiciones en el país a la espera de una resolución internacional.

Pero la única resolución que ha llegado ha sido el embargo de la UE al país, embargo que podría afectar a cualquier sector de la sociedad y que, curiosamente, se cierra sobre los medicamentos. Las voces en el país comienzan a elevarse, pero no está de moda Costa de Márfil, no crea entradas de blog así que hoy le cedo mi rincón a los sin voz: 
"No matarás": El Arzobispo de Abidján, Costa de Marfil pide a la UE que retire el embargo sobre los medicamentos

“Invito a todos a respetar la vida. En nombre del derecho a la salud, pido que la Unión Europea retire el embargo sobre los medicamentos”.

El Arzobispo de Abidján Mons. Jean-Pierre Kutwa, lanzó el viernes un angustioso llamamiento a los líderes de la Unión Europea, a través de la agencia de noticias Fides: “Pido el respeto a la vida. No se necesitan tantos argumentos para entender que la vida es sagrada y debe protegerse. El quinto mandamiento dice 'no matarás'. Todo hombre tiene derecho a la salud y a la vida. Por lo que el embargo sobre la medicina es un acto que va en contra de ese derecho”.

Hay que recordar que el 28 de febrero entró en vigor el embargo sobre medicamentos decretado por la Unión Europea para obligar a Gbagbo, presidente saliente, a dimitir y entregar el poder a Ouattara, presidente democráticamente elegido el pasado 28 de noviembre de 2010.

“Por consiguiente, continúa el prelado, pido a la Unión Europea que retire este embargo para que la gente se pueda curar”.

El choque entre las fuerzas armadas, que apoyan al presidente saliente Laurent Gbagbo (que no acepta los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre y se considera el presidente legítimo del país), y los militantes cercanos al presidente electo, Alassane Ouattara, está causando graves daños a la población civil en Abidján y otras zonas de Costa de Marfil.

"Lanzo también un llamamiento a los dos líderes (Gbagbo y Ouattara) para que detengan los asesinatos y la violencia", concluye Mons. Kutwa.

“El éxodo de la población continúa, los tiroteos cesaron hace media hora, ahora tenemos una tregua. Ayer sufrimos un bombardeo muy fuerte. Los civiles siguen muriendo asesinados por las balas perdidas y los disparos de artillería", dice a la Agencia Fides la hermana Rosaria, de la Congregación de la Sagrada Familia de Espoleto, desde Abobo, el distrito de la Abidján donde comenzaron los combates entre las fuerzas de seguridad fieles a Gbabo y los hombres del "comando invisible", un grupo cercano al presidente electo Alassane Ouattara.

“En Abidján reina un clima de temor. La ciudad se está vaciando, quién puede escapa a los pueblos donde tienen amigos o familiares que pueden alojarlos” dice a Fides otra fuente de la Iglesia que por razones de seguridad no desea ser citado. Pero una pequeña esperanza se puede abrir por el apelo al diálogo lanzado por Gbagbo, que ha reconocido que la violencia y el uso de la fuerza no son la solución a la crisis en Costa de Marfil.

lunes 28 de marzo de 2011

Domingo de Carnaval (IV)

Navarro se sentó junto a Cholo, mirándolo silencioso. Odiaba tener que hacer aquello, pero no había más remedio.

-¿Cuándo fue la última vez que viste a tu amigo?-evitó usar su nombre, siempre lo hacía así intentaba olvidar que habla de alguien concreto –Estabais cerca de San Antonio, supongo.
-Sí, sí. Estábamos en la calle principal que llega hasta la plaza. Estábamos con unas diablesas sevillanas.
-¿Cómo se llamaban? –interrumpió Echevarri.
-No lo sé, ¿cómo iba a saberlo? No les preguntamos el nombre, simplemente hablamos con ellas para intentar…
-¿Follároslas?
-Sí, ¡no!, bueno…
-Continua- Navarro envió una mirada reprobadora al forense, aun comprendiendo lo que su amigo pretendía.
-Tonteábamos con ellas cuando el loco, Juanlu –se corrigió- empezó a gritarnos algo sobre un enano. La verdad es que no recuerdo que decía.
-¿Y el enano?¿puedes decirme algo de él? Quizá eso pueda abrirnos una pista. Cualquier cosa que recuerdes será importante.
-No sabría que decirle. Iba cubierto con una capa y miró por encima de nosotros. Me pareció demasiado alto para ser un enano, pero ¡yo que sé!, había bebido mucho y Juanlu tampoco se había quedado corto.

Navarro apuntó en su vieja libreta el dato sobre el cojo, quizá alguien más hubiera visto al hombre, aunque lo dudaba. La noche de carnaval era el peor día para que ocurriese algo así. La población de la ciudad se multiplicaba por dos y la mayoría de los gaditanos estaban fuera de Cádiz. Nadie conocía a nadie, y los informadores habituales no estaban en la calle. Otro día cualquiera podría haber ido a hablar con Mitchel, un inglés que solía dormir en a la entrada del pasaje. Pero el sábado tanto él como otros muchos mendigos buscaban refugio en los cajeros de los bancos de Canalejas.


-Juanlu nos llamó, nos dijo que fuéramos con él, pero en ese momento una de las diablesas me metió mano… ¿quién iba a querer seguir a un puto enano cojo?
-¿Cojo? Eso no lo dijiste antes- Echevarri me miró mientras apuntaba el dato- ¿Qué más recuerdas hijo?
-No jodas. No pudo ser él. ¡Mierda! Si le hubiera seguido ahora estaría vivo.
-O los dos estaríais muerto- terció el vasco-. Tú no eres el culpable de la muerte de tu amigo. Su asesino es el culpable, ¿lo entiendes verdad?

Pero Cholo había roto a llorar, como si en ese mismo instante se diese cuenta de la verdad de todo lo ocurrido. Echevarri se levantó, llenó un vaso de agua y lo depositó en una mesita frente al joven.

-¿quieres que llamemos a alguien?- preguntó Navarro- ¿a tus padres tal vez?
-¡NO!- grito Cholo- a ellos no…

sábado 26 de marzo de 2011

Dicho en el dos

"Ahora es albañil, se ha dejado barba y todo"

Confundiendo profesiones con tipos de carnaval


viernes 25 de marzo de 2011

Pascal Chove

Cuando hablamos del arte actual, por alguna extraña razón, solemos pensar en esas creaciones que se venden en ARCO o en otras ferias dónde la fascinación por lo bello desaparece para primar lo extravagante. Sin embargo, son muchos los artistas que aún logran emocionar con sus creaciones. Con la sensualidad de un trazo fino que se convierte en fotográfico, que te hace recorrer el lienzo disfrutando cada pliego que parece saltar ante nuestros ojos. Y Pascal Chove, al que he descubierto gracias a  la recomendación de rlfox (que frecuenta estos lares últimamente) es uno de ellos.

Tanto que no he podido reprimirme y, casi plagiando la entrada del blog ¿Y tu quién te crees que eres, piltrafilla? [de King Piltrafilla] en el que lo descubrí hoy traigo aquí alguna de las obras que más me han impactado del francés Pascal Chove. Y, aunque haya ganado fama con sus desnudos femeninos, en este cultor que Chove parece rendir  a la mujer, son otras las obras que más me dicen. Aquellos que, en la soledad de la mujer muestra en su mirada desnuda la ternura, la tristeza o la ilusión.





jueves 24 de marzo de 2011

Isabel I

Hoy cierro el periplo histórico por los reyes castellanos. O debería hacerlo pues prometí terminar con Isabel la Católica y hasta ella hemos llegado. Pero una reina como ella no merece reducir a una pequeña entrada su vida. ¿Cómo reducir el reinado más trascendental de nuestra Historia a unas pocas palabras?

Lo cierto es que Isabel jamás debió reinar. Era la hermanastra pequeña del rey Enrique, tía de una niña (Juana) heredera legitima y hermana del infante Alfonso, que se tituló rey en la Farsa de Ávila. Pese a todo logró firmar un acuerdo con Enrique para ser nombrada sucesora ante las dudas sobre la paternidad de su sobrina Juana. Pero el Tratado de los Toros de Guisando conllevaba el matrimonio de Isabel con el portugués Alfonso V, rompiendo el compromiso con el infante aragonés Fernando (con el que estaba comprometida desde los 3 años) y con Carlos de Viana (con el que se comprometió posteriormente por motivos políticos). La joven no estaba dispuesta a aceptar un matrimonio de conveniencia. En 1470, Enrique da un nuevo giro y establece el matrimonio entre Isabel y con el duque de Guyena, hermano de Luis XI de Francia, que muere en extrañas circunstancias. Será entonces cuando Isabel muestre sus cartas y en octubre de 1469 había contraído matrimonio con Fernando, infante de Aragón y rey de Nápoles. Una vez en el poder, ese matrimonio se convertirá en fundamental al realizar una unión práctica de ambas coronas –que no de los reinos- en una misma persona: primero Fernando, después Juana y, finalmente, Carlos I.

El reinado de Isabel se caracterizara, además, por la finalización de la conquista de Granada. Las fronteras se habían mantenido estancadas durante casi 200 años, pero ahora la Corona Castellana, superada las crisis dinásticas y asentado el poder de la Reina en las ciudades, dejando de lado a los grandes señores nobiliarios que, tradicionalmente, habían sustentado a los monarcas jugando con ellos a su antojo no pocas veces. Pero Isabel y Fernando vieron en las nuevas clases urbanas, enriquecidas gracias al comercio y ofuscadas por el poder político de los nobles, que no siempre venía acompañado de riquezas, y les dieron su cuota de poder. Las milicias ciudadanas y los impuestos de las ciudades de realengo supusieron la base económica de la nueva monarquía hispana, permitiéndole continuar la conquista de Granada y, más importante aún, sufragar la conquista de las Canarias –primero- y de América –después-.

El reinado de Isabel supone así el cambio en las reglas establecidas: políticamente se unen las dos coronas en una misma cabeza y se sientan las bases de esas Españas que causarían miedo y admiración en toda Europa. Económicamente se apoya en las clases altas de la sociedad, una proto-burguesía comercial que le aporta riquezas e independencia frente a los nobles. Desde un punto de vista social se establece la “España Cristina”, expulsando a judíos y musulmanes permitiendo una unificación cultural que terminara con la riqueza que traía la mescolanza. Además, el apoyo a Colón en su viaje a las Indias llevará a cambiar el mundo: el descubrimiento de las nuevas tierras girará el eje mundial para situar su epicentro en la península. Los estados hispanos, que llegaban tarde a la modernización que se producía en toda Europa, se convertían ahora en el eje que movía los hilos políticos y económicos.

Demasiado, como ven, para reducirlo en unas pocas palabras.

miércoles 23 de marzo de 2011

Primavera de amor

¡Que tristeza de primavera! Cada año, por estas fechas, me tengo que quejar en diversas ocasiones por la cursilería que florece en internet por culpa de los seres enamorados que, como si de un eterno 14 de febrero se tratase, demuestran su amor en tablones, nicks, blog y cualquier otro lugar que permita escribir.

Pero este año no, será la crisis, será la guerra, el tsunami o el miedo a que el año que viene se acabe el mundo como dijeron los mayas. En el caso gaditano, supongo que la luna y la bajamar habrán enfriado los ánimos. Pero ¡ánimo! Llenad de cursilerías nuestras vidas ¿Qué es de nosotros los solteros eternos sin poder criticar a los enamorados perpetuos? Sin esos pequeños momentos de desahogo e, incluso, de vergüenza ajena es complicado vivir la vida con la alegría del “single” (que bonita palabra para decir “solterones”) Así que adelantes, díganse cosas hermosas, empezare yo:

¡Pastelera mía! Dame tus pastelitos ¡chocolatito! endulza mi vida y llenar mi estomago de virutas. ¡Tú! con tus cabellos de ángel, con tu cremosa textura, con tu dulce sabor derritiéndose en mi boca… ¡ay, mi pastelera!, que me traes por la calle de la amargura cada vez que mis ojos se cruzan con los tuyos y bajan hasta encontrarse con tus tesoros. Te evito, lo intento, y aún así te echo de menos ¿qué hacer? No puede ser. Comería todo lo que desearas darme a probar, pero luego, mi pastelera, me tocaría pagar y está la crisis como para gastarse el sueldo en pasteles.

martes 22 de marzo de 2011

Se busca

Estoy preocupado, y mucho, no sé que ha pasado con ellos. Pacifistas de pro que alzaron la voz encontra de la guerra de Irak y que se alegraron de que España abandonase a su suerte a la población iraqui, saliendo de forma descontrolada y anticipada del país. Esos mismo que defienden la violencia palestina argumentando que los israelies acomenten esa misma violencia (esta si denunciada por todos ellos) y que ahora, cuando la guerra es promovida por el PSOE guardan silencio como ya lo guardaron en la primera guerra del golfo. Así que estoy preocupado ¿dónde estarán nuestros hipocritas, vendidos y cejistas actores? ¿Estarrán en esos Estados Unidas que tanto denostaban? ¿en Hollywood tal vez?



Y que conste, sin que sirva de precedente, que estoy de acuerdo con la intervención en Libia, igual que me mostré contrario con la entada en Irak y mucho más de la salida desafortunada de nuestras tropas, dejando a la población civil a merced de talibanes y señores de la guerra y sumidos en una guerra civil (abandonado el país por las "fuerzas de ocupación" los atentados siguen).


lunes 21 de marzo de 2011

Domingo de Carnaval (III)

Navarro esperó hasta que Cholo llegó a la comisaria. Había pedido que lo llevaran a la pequeña sala que compartían los inspectores en la segunda planta y, en cuanto recibió la llamada confirmando su llegada, buscó a Echevarri.

-Ya está aquí el crío, vamos- le dijo desde la puerta del despacho del vasco. Dejó vagar la mirada por las paredes del pequeño cubículo que usaba su amigo, cubiertas de fotografías de viejos casos resueltos y de amigos ya fallecidos.

Echevarri llevaba treinta años en la profesión, veinte de ellos en Cádiz; sus rarezas habían provocado que  pese a su brillante trayectoria académica, no lograse afianzarse en ninguna de las grandes capitales, pero en Cádiz había encontrado su lugar y se había hecho un nombre entre los mejores forenses de España. Navarro conocía de sobra su valía y cuando fue destinado a la policía judicial tiró de su viejo compañero, y juntos habían formado una pareja tan curiosa como respetada en el mundillo.
El forense se levantó pesadamente del sillón, moviendo el marco de la única foto sobre el escritorio: tres hombres de mediana edad miraban sonrientes a cámara. Echevarri con sus trenzas largas y una camisa de flores; Navarro rompía su seriedad con una tímida sonrisa y pasaba el brazo sobre el hombro del teniente González, vestido con su uniforme de la Guardia Civil.
-No lo pienses más, Juan ya no está con nosotros. Vamos a hablar con el joven.

Navarro asintió, no tenía sentido pensar en el final de su viejo amigo. Y menos con el chico muerto encontrado y la prensa pululando por la comisaria. Asintió y dejó la foto en su posición inicial y subieron a la pequeña sala. Cholo estaba asustado, miraba nervioso a la ventana y se frotaba las manos insistentemente. Tenía el pelo rizado, rubio y largo, hasta los hombros. Las ojeras mostraban la resaca de una larga noche y el disfraz de pirata estaba sucio y olía a orín y ginebra.

-¿Cuál es tu nombre, chico?- preguntó Navarro ofreciéndole un vaso de agua.
-Cholo, señor ¿dónde está Juanlu?
-Juan Luis Gutiérrez ¿ese es tu amigo, verdad? –el joven asintió con la cabeza y observó el DNI que Echevarri le tendió- ¿este es tu amigo?
-Sí, sí, es Juanlu ¿dónde está? ¿qué le ha pasado?
-Anoche ocurrió algo, así que necesitamos que nos ayudes a entender que pasó- le dijo Navarro.
-Pero ¡Y mi amigo! ¿lo tenéis aquí?- Cholo saltó, nervioso- ¡No ha hecho nada!
-Cholo, tranquilo, hijo. Siéntate y escucha con atención. Tenemos que decirte algo y no va a ser fácil –Navarro odiaba aquello, odiaba tener que decirle a un crío que su amigo estaba muerto y que lo habían matado cruelmente-. Anoche pasó algo. Juan Luis se separó de vosotros ¿verdad? Y después... después ocurrió una terrible desgracia. Queremos saber que ocurrió y te necesitamos para llegar al final de todo esto. Debes mantenerte fuerte por tu amigo. Juan Luis no se fue con ninguna chica, no que sepamos. Pero entró en un portal cercano a la calle Ancha, o tal vez le llevaron hasta allí. Y allí… -Navarro miró a Echevarri, buscando el apoyo de su amigo- allí lo encontramos está mañana. No hemos podido hacer nada por salvarle la vida, cuando llegamos ya era tarde. Muy tarde.

El joven los miró sin entender que estaba ocurriendo, no podía creer lo que acaba de escuchar. Era imposible que su amigo estuviera muerto, pero aquello no podía ser una broma. La policía no estaba para eso. Miró por la ventana y vio como la prensa comenzaba a apostarse en la entrada de la comisaria.

-¿Lo han matado?- preguntó antes de echarse a llorar.

domingo 20 de marzo de 2011

Que tengan un buen domingo

Mi egocentrismo es tan grande que hoy he decidido no escribir sabiendo que, aún así, pasarán por este rincón.

Así que simplemente desearle un buen domingo, esperando que su vida sea tan maravillosa como la mía que, a estas alturas, es tan plena que no necesita complemento para complementarse. Excepto, tal vez, porque no soy capaz de devolver el amor que me prestan ciertos perros.

martes 15 de marzo de 2011

Japón

Llevo todo el día queriendo escribir, intentando trasmitir lo que me producen las imágenes llegadas desde Japón. La devastación, el miedo, el agua, las grietas. La tierra tiembla una vez más y las imágenes chocan en nuestras retinas recordándonos que hace poco más de un año otro gran terremoto tanto daño produjo en Haiti. Y, más grave aún, me alegro de que haya ocurrido en Japón. Entiéndanme, no me alegro del desastre, me alegro de que haya ocurrido en un lugar sobradamente preparado para superar un terremoto lo que ha salvado cientos de miles de vidas. Si el mismo hecho se hubiera producido en las costas de China, o de Vietnam, o de Filipinas, Indonesia…. ¿cuántas vidas no se habrían perdido?

Lamentablemente un factor diferente se une al desastre natural: el nuclear. El miedo a una explosión nos llega a todos y las imágenes de Chernobil vuelven a la mente de aquellos que lo vivieron. Y ese factor ha saltado a nuestra prensa de la peor forma posible: siendo usada por detractores y defensores de la energía nuclear para atacarse mutuamente. Me temo que en España se ha perdido la perspectiva de las cosas, ya lo hemos visto con las revueltas árabes, cuando en nuestros periódicos podía leerse el miedo de las autoridades deportivas por la suspensión del campeonato de F1 de Barheim. Y es que en esta sociedad occidental en la que vivimos la televisión ha superado a la ficción y miramos las noticias como si de una película se tratase. Demasiado lejano para ser verdad, demasiado duro para ser real.

lunes 14 de marzo de 2011

Domingo de Carnaval (II)

Navarro se sentó en su mesa, dejándose caer con todo su peso sobre la mesa mientras el ordenador se encendía. Miró la foto que tenía en el escritorio, su esposa y sus tres hijos. El mayor, Manu, tenía 23 años, la misma edad del chico muerto. Los otros dos, gemelos, no habían cumplido aún los 15, sonrió pensando que eran fruto de un viaje a las islas griegas para celebrar el matrimonio. Negó con la cabeza.

-¿En qué piensas, Manolo?- Echevarri, con una de sus características camisetas de colores, se sentó frente a él- No te hagas mala sangre, hombre, no es tu hijo.
-No es eso –repuso- pensaba en que todos los años, por carnavales, tenemos muchos problemas. El alcohol está destrozando a nuestra juventud.
-Ahora me dirás que tú no bebías en tus tiempos.
-No así, ayer le destrozaron la cara a una chica de un botellazo y hoy nos encontramos con esto. Podría haber sido cualquiera, este niño no era de aquí, había venido por carnaval y estaba pasándoselo bien con sus amigos y le han arrancado la vida. Todo por una puta casualidad de estar en el sitio equivocado a la hora equivocada.
-¿Estás seguro de eso último? –Navarro miró al vasco sin terminar de comprender- Yo no creo en las casualidades y tú no deberías tampoco. ¿Has hablado ya con sus amigos?
-Aún no, estamos tratando de localizarlos, pero no es fácil, aún es demasiado pronto. Seguramente pensarán que triunfó anoche y que está con alguna chica en su casa o en la playa. Hemos intentado localizar a los padres –dijo mostrándole el móvil- pero en los números marcados como casa y papá nadie coge el teléfono. Y tampoco queremos dar la noticia antes de que la familia lo sepa.
-La prensa ya lo sabe –Echevarri señaló con la cabeza a una joven periodista del Diario -. En menos de una hora lo sabrá toda la ciudad.
-Odio Cádiz. Odio el carnaval.

El móvil comenzó a sonar. La pantalla táctil marcaba un nombre: Cholo. Los dos hombres se miraron y Navarro descolgó.
-Sí
-¿Dónde estás, tío?- la voz se silenció durante unos segundos –Loco ¿eres tú?
-Soy el inspector Navarro, de la policía nacional ¿está usted en Cádiz? Sería bueno que pasaras por la comisaria.
-¿Qué ha pasado?
-Será mejor que venga ¿dónde está? Si lo prefieres podemos ir a buscarte.

El joven asintió y dio una dirección. Navarro colgó el teléfono y pidió un zeta para que fuese a por el amigo del chico asesinado. Volvió su mirada a la foto y a Echevarri

-Realmente crees que no ha sido una casualidad.
-Habrá que ver, pero no creo en las casualidades. Deberíamos saber que ocurrió antes de que el chico desapareciese, con quién estaba y por qué sus amigos no se han preocupado por él hasta ahora y no me digas que es carnaval. Algo más debió pasar y eso es lo que debemos averiguar. Esperemos a que llegue el amigo, y comencemos a tirar del hilo, a ver hasta donde llegamos.

domingo 13 de marzo de 2011

YO SOY CATÓLICO

Decir que soy católico a estas alturas de la película –o del blog- es absurdo. Es lo que soy y nunca lo he escondido. Pero ahora, cuando parece que ser católico se convierte en un lastre social irreparable, cuando ciertos sectores de la sociedad y la política ven el ataque al católico como una forma de reivindicar su progresismo, yo me veo casi en la obligación de elevar la voz y dejar claro que soy católico, que estoy orgulloso de ser seguidor de Cristo, porque sus enseñanzas hablan de amor y libertad, de cuidar y defender al prójimo; habla de solidaridad y tolerancia.

Precisamente esos que ahora atacan la Iglesia lo hacen defendiendo esa misma tolerancia y yo me pregunto ¿qué tolerancia hay en insultar las creencias de los demás? ¿Es desnudarse y mancillar un altar? ¿en zarandear a las personas que no creen como uno? ¿Qué tolerancia hay en creerse superior a quién cree algo diferente? Ninguna, por supuesto que no lo hay. Se nos acusa a los creyentes y la Iglesia (¿Qué es esta sino un conjunto de creyentes?) de todos los males del planeta. Se mete en el mismo saco a millones de personas por los pecados de unos pocos; se nos tacha de retrógrados y fachas. Pero no debemos olvidar que el fascismo se caracteriza, entre otras cosas, por la intolerancia; esa misma de la que hacen galas muchos progres españoles.

Por eso me hace gracia que sean justamente los más intolerantes los que me acusen. Y, al final, he llegado a la conclusión de que atacan mi fe (y no otras que denigran a la mujer, por ejemplo) por el simple hecho de que, además de intolerantes, son cobardes. El complejo propio del católico español le ha hecho callarse durante mucho tiempo, pero va llegando el momento de levantar la voz, de decir alto y claro que YO SOY CATÓLICO y estoy orgulloso de ello. Que no pagaré por pecados de otros, que esos los denunciaré sin juzgarlos porque no estoy libre de pecado tampoco. Que conozco los males que afectan a mi Iglesia y que lucho por solucionarlo desde dentro porque, a pesar de ellos, hay muchas más cosas buenas que malas dentro. Porque las enseñanzas de Cristo siguen vivas y se pueden ver cada día en la labor callada de una Iglesia que esconde sus bondades, una Iglesia formada por millones de personas que, cada día, luchan por cambiar el mundo, por acercar el Reino a esta tierra mortal.

Y desde hoy, yo, cada vez que vea que alguien ataca mis creencias, me defenderé. Es mi obligación y mi derecho. Mi derecho para defender mis creencias, mi obligación con todos esos que trabajan desinteresadamente en muchos lugares del mundo, que dan su vida por los demás, que son los últimos en abandonar el barco.Y ánimo todo aquel que piense igual a elevar la voz con una sola frase:

YO SOY CATÓLICO

sábado 12 de marzo de 2011

La naturaleza esconde muchos secretos. El planeta es un ser vivo, inmenso, sobre el que todos actuamos, que se despereza ante el hombre, que la daña y la maltrata, y nos muestra su fuerza y su grandeza. Es como esa anaconda muerta que ven: tan imponente que da miedo pensar que pueda desperezarse y saltarnos a los ojos.

jueves 10 de marzo de 2011

Juana la Beltraneja

Llegamos, casi, al final de nuestro recorrido, y lo hacemos con la reina Juana de Trastámara, la Beltraneja (Madrid, 28 de febrero de 1462 – Lisboa, 1530), que fuese destronada en Castilla por su tía Isabel acusada de ser hija de Beltrán de la Cueva pero no de Enrique IV, del que era única hija legítima y, por tanto, heredera. Desde los dos años de edad, su nacimiento comienza a ser usado contra el reinado de su padre, al que sus enemigos llamaban el Impotente y del que se decía había obligado al Duque de Alburquerque a yacer con su esposa y engendrar un heredero: Juana.

La joven princesa de Asturias (jurada en 1464) pasará la mayor parte de su vida en manos de la nobleza, así desde 1465 hasta 1470 fue cuidad por el conde de Tendilla, de 1470 a 1474 por Juan Pacheco; de 1474 a 1475 por Diego López Pacheco, en el alcázar de Madrid. En 1470 se firman en Medina del Campo las capitulaciones matrimoniales que la unirían al Duque de Guyena, hermano del rey Luis XI de Francia, con la que se buscaba frenar el posible poder que los aún infantes castellanos y aragonés Isabel y Fernando, respectivamente, podían aunar en sus manos tras su boda secreta en 1469. 

En octubre de ese mismo 1470, la nobleza castellana partidaria de Enrique, con Juan Pacheco a la cabeza, y los embajadores franceses revocan el acuerdo de los Toros de Guisando (que situaban a Isabel como heredera de la Corona) y juraban fidelidad a Juana como heredera legitima del trono castellano. Pero la muerte de Enrique IV sin testamento en diciembre de 1474 y el poder alcanzado por los partidarios de Isabel y el acercamiento a Aragón, motivaron el inicio de la Guerra de Sucesión Castellana, en la que intervinieron portugueses, aragoneses y franceses –estos en menor medida-. Juana contaba con el apoyo de Diego López Pacheco, marqués de Villena, y cuya se extendían desde Toledo a Murcia; el duque de Arévalo, el marqués de Cádiz, el Gran Maestre de Calatrava, un hermano de éste y el arzobispo de Toledo, Alfonso Carrillo. Y, por supuesto, el tío de doña Juana, Alfono V de Portugal que desde 1475 a 1479 se titula así mismo como rey de Castilla tras oficiarse el matrimonio con su sobrina.

En mayo de 1475, Alfonso cruzó la frontera con 2000 hombres (5000 de ellos caballeros) y se dirigió a Plasencia para unirse al marqués de Villena y el duque de Arévalo y desposarse con Juana, a la vez que dirigía mensajeros a Roma solicitando la dispensa del parentesco que entre ellos mediaba. También enviaron cartas a las ciudades, exponiendo el derecho de Juana a ocupar el trono y reclamando que jurasen fidelidad a la reina. Pero las fuerzas de Isabel superaban con creces a las portuguesas (en julio de 1475 ha reunido más de 8000 jinetes y 30.000 peones), y, además, las milicias ciudadanas se unieron a los ejércitos mandados por Fernando de Aragón.

Poco podían hacer los partidarios de Juana, y Alfonso veía sus fuerzas divididas por los conflictos internos portugueses y en 1476, en la localidad de Toro, los ejércitos de Isabel vencen a su sobrina, que se ve obligada a exiliarse a Portugal. En 1478 se les otorgó la dispensa de consanguineidad a Alfonso y Juana y el portugués trató de hacerse con la corona castellana con idéntica suerte, firmando tratados de paz con Isabel y renunciando a los derechos dinásticos de su esposa. Pero Juana rechazó los acuerdos y hasta el mismo día de su muerte los defendió testando sus derechos, en 1530, a su hijo.

miércoles 9 de marzo de 2011

De defensas carnavalescas

El carnaval, fiesta pagana por antonomasia, se carga en excesivas ocasiones con críticas a la Iglesia Católica y a los cristianos en general. Como si tener fe fuera fruto de la incultura y no de una Gracia divina que nos hace saber que Dios existe. Como fe es una creencia irracional para quien no la tiene, y muy racional para quienes vemos la obra de Dios cada día de nuestra vida. Pero ese ataque continuado desde ciertos sectores nos ha terminado acomplejando, y me incluyo, hasta creernos inferiores y guardar silencio cuando comienzan las burlas contra nuestras creencias.

Por eso, ver que en el Carnaval de Cádiz, una comparsa da un paso al frente y canta al mundo su fe en Cristo dejando claras sus razones, debe servirnos de aliciente a los demás para dar ese mismo paso. Sin importar en que ámbito nos movamos. Ciertos sectores de la progresía española han encontrado en la Iglesia un enemigo al que atacar, buscando cada error que comenta para atacarla; aprovechando los pecados de sus miembros para condenarla. Pero obviando todo lo bueno que tiene esta Iglesia. Olvidándose de que la Iglesia no es la jerarquía sino los millones de cristianos de a pie que intentan vivir su fe con fuerza, ayudando a los demás sin pedir nada. Basando su vida en el amor y no en el odio; en la tolerancia y no en la intolerancia.

Y hoy, si me permiten, no escribo más, dejo que sean las voces de Los defensores de Luis y la letra de Rivero Ramos:




Cada vez que digo que yo soy creyente
aparece algún valiente que me juzga
con la voz cobarde del intransigente
que surge siempre de la censura.
Esos que presumen ser inteligentes
...y van buscando su razón en la incultura
porque no entienden que la fe me haga mas fuerte.
Que simplemente es un invento de los curas,
que surge nada más,
que surge por el miedo hacia la muerte.
Y hay quien se ofende si le doy gracias a Dios,
y hay quien se ofende si le pido protección.
Que mas da quién me comprende
si el creer me hace mas fuerte
y me hace ser mejor persona.
Si a Dios lo encuentro solamente en el amor
y no en las manos indecentes,
que se justifican si le adoran.
Ni en las manos de pederastas
ni de aquellos que matarán
y jurarán en su nombre.
Dios está en las manos del que ayuda
del que no pregunta nunca
y que perdona los errores.
Ese es el Dios que me llena,
ese es el Dios que ilumina.
Y si en el mismo día en que me muera
compruebo de verdad que no existiera
la misma fe que muchos tirarían,
si me hizo ser feliz toda la vida,
ya habría valido la pena,
ya habría valido la pena

martes 8 de marzo de 2011

Momo


Esta noche queman a Momo. Que mala leche se gastan estos gaditanos. Ven a un dios y van por él, como si no hubiera nada mejor que hacer una caza de brujas con dioses gordos. Y, siendo sinceros, me asusta la cosa. Por que si queman a Momo que es el dios de la juerga, el cachondeo y el carnaval ¿qué no harán conmigo que soy serio y reputado? Así que he decidido que mejor me escondo, más, que estoy en los 32 y los 33 es mala edad para esto de la divinidad.

Además, como guardamos cierto parecido y los gaditanos son demasiado exagerados -¿pues no hay algunos que se creen dios?- son capaces de sacar las antorchas y prenderle fuego a todo lo que se salga de la norma, y ya me veo la pira montada en San Antonio con Momo, el Canijo, Julio Pardo y un servidor. Así que no, me quedo en casa, que si queman a ese gordito bonachón al que veneran en Uruguay y Alemania ¿qué no harán conmigo que soy gordito pero cabrón?




lunes 7 de marzo de 2011

Domingo de Carnaval

Las calles estaban repletas y el bullicio ensordecedor del carnaval ahogaba los sonidos cercanos. El colorido de los disfraces cubría la ciudad y la alegría acompañada del alcohol acallaba la tristeza por una noche. La gente, una masa tan animada como anónima, cantaba los estribillos más pegadizos del concurso del Falla y en algunas esquinas podía verse agrupaciones ilegales desafiando a los borrachos, venidos de toda España, que atestaban las calles. Cádiz bullía con la fiesta y nadie se fijaba en nadie. Menos aún en un ser contrahecho, achaparrado y con joroba que caminaba renqueante, oculto con una capa raída de terciopelo negro, murmurando palabras incomprensibles que se perdían en la sonoridad del sábado de carnaval.

El hombrecillo, casi flotando sobre la suciedad que inundaba las calles, se encaminó en dirección a Sagasta cruzando Ancha como si nadie más hubiera en su camino. Se detuvo un instante, justo antes de perderse en la larga calle, y se irguió tan alto era, quizá demasiado para su propia figura, aunque en Carnaval nada es lo que parece. Por un momento sus ojos, vivarachos y brillantes, se cruzaron con los de un joven borracho disfrazado de pirata; apartó la mirada en buscaba de los coros que cantaban en San Antonio y continuó su camino por calles encharcadas.

-Enano, cabrón- la voz del borracho llegó pastosa a los oídos del jorobado.
-¿Me hablas a mí?- la voz sonó clara y fuerte sobre el bullicio y el joven borracho se detuvo un instante antes de continuar acercándose- Porque yo no me he dirigido a ti.
-Me has mirado, Igor, y me das asco.
-Podría darte otra cosa, si es que realmente lo deseas.
-Además de enano y jorobado, maricón- soltó un carcajada esperando que sus amigos la corearan, pero sólo le siguió el silencio.
-Estás borracho, perdonaré tus palabras- concluyó el hombre de la capa antes de continuar su camino entre el gentío, que había mirado la escena sin intervenir.

El joven pirata buscó a sus amigos dudando si seguir al jorobado, que se paró en el centro de la calle y se volvió retador a su perseguidor, esperándole. Después, lentamente, comenzó a subir hacía Sacramento. El pirata le gritó algo, pero su gritó se detuvo entre coplas carnavalescas. Llamó a sus amigos  que no respondiero y finalmente siguió  en solitario al jorobado, en busca de aquella fácil presa de la que mofarse.


El grito se apagó en el mismo instante de su nacimiento. La sangre goteó por el cuello hasta mezclarse con el charco de orín que había surgido a los pies del joven. El gorro pirata cayó junto al cuerpo inerte mientras el renqueante hombrecillo contrahecho continuaba su camino.

* * *

-Navarro, tenemos trabajo- eran las 8 de la mañana y el inspector acababa de llegar a la comisaria- vamos a tener un domingo movido.
-¿Que ha pasado, Marcos?- preguntó a su compañero -¿Una pelea entre borrachos?
-Me temo que esto es más serio, han encontrado el cuerpo de un joven apuñalado en un portal de Sacramento. Una vecina ha salido esta mañana a sacar al perro y se lo ha encontrado tendido dentro. No se ha dado cuenta de que estaba muerto hasta que metió los pies en el charco de sangre. Echevarri ya ha salido para allá.

Durante todo el trayecto, estudiando la información del caso, unicamente pudo pensar en el preciso y terrible instante en que tuviera que enfrentarse a los familiares del asesinado. ¿Cómo explicarles que su hijo, su hermano, su novio, había llegado a la ciudad a divertirse y había encontrado la muerte en una pelea de borrachos? aunque algo le decía que no había sido una simple pelea, y la escena del crimen confirmó sus peores temores.

El joven estaba tendido junto a la escalera con la cabeza, apoyada en el último escalón, cubierta por un sombrero de pirata. Una serpentina recorría su cuerpo sinuosamente, como una serpiente que escalase por su espalda. El cuello, en extraña postura, había sido rebanado dejando escapar la sangre hasta anegar la vida del chico. Además, el cadáver había sido movido desde el portal hasta allí: un reguero de sangre lo confirmaba. Había sido depositado en aquel lugar y aquel día por alguna razón, Navarro estaba seguro de aquello y la cara de Echevarri, el viejo forense vasco con el que tantas veces había trabajado, le confirmó que pensaba lo mismo.

viernes 4 de marzo de 2011

Foto inédita

Foto inédita del ex consejero de Empleo de la Junta de Andalucía, Antonio Fernández, tras su primera reunión en Goznález Byass. Para que luego digan que los políticos andaluces no tienen experiencia.

jueves 3 de marzo de 2011

Enrique IV, el impotente

Si la Historia realmente pudiera dividirse en compartimentos estancos, el reinado Enrique IV (Valladolid, 25 de enero de 1425 – Madrid, 11 de diciembre de 1474) supondría el fin de la Edad Media tal y como la conocíamos para dar paso a un nuevo siglo, a un nuevo mundo y a una nueva sociedad. Pero la sociedad no se puede compartimentar, y su reinado simplemente será el principio del cambio que llegará con el reinado de su hermana Isabel. No vamos a entrar aquí en el devenir amoroso del rey, que asciende al trono en 1454. Con 15 años, en 1440 contrae matrimonio con la infanta Blanca de Navarra, pero el joven principie deseaba a su prima Juana de Portugal y luchó por conseguir la nulidad de su matrimonio, que le fue concedido por Nicolás V en 1453 después de comprobar que doña Blanca se mantenía limpia de mancha y alegando la impotencia perpetua de Enrique. Y con ello terminaba con cualquier posibilidad de legitimidad de su descendencia y no importó que Enrique y Juana perdieran un hijo varón a los seis meses de embarazo, ni que en 1462 naciera la princesa Juana, ni que esta fuera reconocida como heredera legítima en las Cortes de 1469.
La excusa dada por el rey (que debido a un encantamiento no podía tener relaciones con su primera esposa) no le valió a sus detractores y todo el reinado del rey estuvo marcado por la impotencia del monarca. Si bien no fue un mal gobernante, tampoco lo fue bueno: la frontera con Granada se mantenía estable, pero los nobles estaban inquietos y comenzaron a agruparse en torno a su hermano Alfonso, unos, y de Beltrán de la Cueva los aliados del rey. Los enemigos comenzaron a extender el rumor de que Juana era hija de don Beltrán (de ahí ese “Juana la Beltraneja”) lo que obligará a Enrique a firmar un acuerdo con Alfonso para nombrarlo heredero.

Además de sus problemas sexuales, el rey tuvo que soportar multitud de revueltas nobiliarias. Intento restablecer la paz entre la monarquía y los nobles, cuyas divergencias venían del reinado de padre. Perdonó a los nobles, les pidió su regreso, les entregó las tierras y todos los bienes que habían sido confiscados pero no logró su objetivo. El peor momento del monarca, se vivirá en 1465, cuando los nobles, aprovechando la ausencia de Beltrán de la Cueva, intentan obligar al rey a firmar la Sentencia arbitral de Medina del Campo, que incluía una serie de medidas como la organización de las cortes, la justicia a aplicar a los nobles, el control de las ferias, los nombramientos de cargos eclesiásticos, medidas contra musulmanes y judíos. Enrique no acepta las medidas y el 27 de abril en la Farsa de Ávila coronan rey a Alfonso, con tan solo 11 años. Enrique intenta evitar la confrontación bélica y hace concesiones a sus enemigos para ganárselos. Pero será la situación de enfrentamiento entre la nobleza lo que permita al rey mantener su poder. Es cierto que entre 1465 y el 68 la guerra civil estará abierta, pero Enrique IV, a priori más débil, lograra imponer su poder, sobre todo tras la II Batalla de Olmedo y pese a haber perdido Segovia (sede del tesoro real) y tener que entregar a su esposa como rehén. Pero, una vez más, la suerte se alió con el monarca y en 1468 y a la edad de 14 años, fallecía Alfonso.

Fue entonces cuando la historia cambió para siempre, pues los enemigos del rey se agruparon en torno a la tercera hermana: la infanta Isabel. Ese mismo año, Enrique e Isabel firman el Tratado de los Toros de Guisando, por el que Enrique vuelve a ser rey pero acepta como heredera a Isabel, reservándose el derecho de acordar su matrimonio y rechazando a los derechos de su hija Juana, a la que sigue considerando hija legitima, siendo más un ataque a su esposa que había quedado embarazada durante su cautiverio. Pero Juana no renuncia al trono y a la muerte de su padre, y arguyendo que su tía había roto el acuerdo al casarse en secreto con Fernando de Aragón, pedirá la corona y desde diciembre de 1474 comenzará una guerra sucesoria con un resultado de sobra conocido por todos.

martes 1 de marzo de 2011

Gracias

Hay días que uno se lleva agradables sorpresas, y el pasado viernes fue uno de esos. Como saben soy Delegado de Manos Unidas en Cádiz y el otro día nos reunimos para evaluar la última campaña viendo sus luces y sus sombras y felices de haber visto más de las primeras que de las segundas.

Pero la alegría no vino de ahí, sino de confirmar la genorisidad de la población española y particularmente gaditana, pues en estos dos meses de 2011, con la grave crisis que afecta a nuestra sociedad y muy dolorosamente en Cádiz, esperaba un descenso en las donaciones. Pero ha ocurrido todo lo contrario, y han aumentado estas, demostrando que el español de a píe está en el mundo, comprende la situación en la que vivimos y sabe que si nosotros nos encontramos así, aquellos que viven permanentemente en la crisis necesitan de nuestro apoyo más que nunca.

Por eso hoy, no quiero más que dar las gracias.