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El caldillo de perro


Existe un plato típico portuense cuyo nombre recuerda comidas orientales: el caldillo de perro.  Nombre atípico el de está sopa gaditana cuya receta se ha mantenido imperturbable desde finales del siglo XV hasta mediados del XIX, escondiendo unos ingredientes que jugaban al engaño con el nombre. Y es que el Caldillo de perro ni siquiera incluye carne entre sus ingredientes, más bien es una “sopa de pobre” realizada con el caldo del pescado en blanco (pescadilla, ajo y cebolla cocidos).

¿De dónde proviene, entonces, ese nombre tan singular? Pues habría que retroceder en la historia hasta 1492 y la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos. Muchos de ellos, los llamados sefardíes, buscaron los puertos de la bahía de Cádiz para dar el salto a África. Y aquí, ante la avalancha de bocas que alimentar y la pobreza de quienes venían –que habían gastado sus riquezas en buscar la alternativa menos dañina a la expulsión- comenzó a repartirse el caldo sobrante del  pescado en blanco entre ellos. 

Y de ahí proviene el nombre de Caldillo de perro ya que, los sefardíes eran llamados “perros”, (tradución castellana de "sefardí" o, al menos, uso común desde época visigoda) que acabó convertido en insulto durante toda la Edad Media y que daría origen a este curioso nombre de Caldillo de Perros, por ser la comida que tomaron en El Puerto antes de su expulsión, tan pobre que ningún cristiano tomaría.

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