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De bicis y papadas

Vaya por Dios, y esta vez no por mi, al final va a ser verdad eso de que estoy gordo por no hacer deporte, pues con solo dos días de ir al trabajo en bicicleta he descubierto algo que me inquieta. Tengo la extraña manía de sentarme a catalogar y, ahora si ahora también, peñizcarme la papada como quien se atusa la barba -consecuencia, tal vez, de ser lampiño de cara y calva-. Pero algo está cambiando en mi cuerpo y hoy ha sido imposible. Eso me asusta pues ¿no seré como Sansón y perderé mi locura la perder mi papada?

Preocupado me hallo sin hallarme, que tan alta gloria espero, que espera que esto no era así...

En fin, que comienzo a temer que el traerme la bicicleta a la vieja Gades no ha sido buena idea del todo, porque parte de mi esencia se encuentra en mi gordura y si esto ocurre solo con dos días, ¿qué no ocurrirá si, encima, decido acompañar el deporte con una dieta equilibara? que sana ya la tomo. Mira que al final adelgazo y en vez de ser un gordo cabrón medio loco (que algo de cordura me queda), me convierto en un ex-gordo y eso, queridos amigos, es lo peor que puede pasar. ¿No se han topado nunca con un ex-gordo? Suelen ser casi tan insoportables como un gordo emparejado con una no-gorda. Y si yo de por si, sin ser ex-gordo y sin estar emparejado puedo llegar a ser insoportable ¿que será de mi convertido en un ex-obeso confeso? Mejor ni pensarlo... mejor dejo la bici aparcada y vuelvo a pellizcarme la papada.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me he jartao de reir con ésta reflexión tuya de hoy Javi, jajajajaja, de veras, no importa como estés Javi, porque aunque sigas estando llenito o adelgaces, siempre serás una persona genial, llena de un talento insuperable y ese arte que y esa gracia gaditana.que te reboza por los cuatro costaos.
Javi Fornell ha dicho que…
¡uy! costados... yo tengo un lado continúo y eliptico.

pero muchas gracias por esas palabras, ahora me voy a poner más gordo y crecerá mi divinida, digo egocentrismo.

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