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Piet Heyn y El Puerto de Santa María

La historia de las Indias está indisolublemente unida a la de los corsario y piratas que intentaron hacerse con el oro y la plata de las tierras conquistadas por los castellanos, pero fueron muy pocos los que lograron hacerse con el preciado botín. Entre ellos el holandés Piet Heyn que aún hoy es considerado un héroe nacional por su hazaña.

En 1623 y como vicealmirante de la flota de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, partiría hacia la costa de Brasil, tomando la ciudad de Salvador de Bahía. Pero, sin duda, su mayor logro, ya como almirante de la flota, se produjo en la Bahía de Matanzas, en 1628, cuando aprovechando la cobardía del general español Juan de Benavides lograría capturar la Flota de Indas haciéndose con un botín de más de 11 millones de florines, gran parte del cual fue destinado a formar una nueva flota con la que marchar a América y a la fundación de Nueva Holanda, en Brasil.

La victoria, aun recordada por los holandeses, causó un hondo pesar en España y se dice que el propio monarca Felipe IV llegó a decir que no era tanto por el daño económico como por la deshonra y que Heyn la confirmó al asegurar que no entendía como habían huido de los barcos los hombres dejando en ellos la plata y las mujeres, y que los holandeses evacuarían a las mujeres y prenderían fuego a los barcos antes de dejarse capturar.

Lo más curioso del caso, es que la ciudad de Cádiz, o su bahía, no era desconocida para el temible Piet Heyn, pues el héroe holandés conoció bien nuestros mares y nuestros barcos en los cinco años que, como galeote, pasó en El Puerto de Santa María, dónde descansaban las Galeras Reales.

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