Ir al contenido principal

Día de Reyes

Este año he decidido que hoy, día previo la día de Reyes, no voy a escribir sobre los Magos de Oriente. Y es que, por alguna razón que no llego a comprender del todo, es precisamente este día en el que mis escritos se vuelven más melancólicos. Tal vez la razón sea que este día marca el fin de la inocencia, de la niñez. Cuando el niño deja de creer en los Reyes, cuando pierde la creencia en la magia, cuando la ilusión se deshace con la realidad, ese momento se marca con el día de Reyes. En los rostros infantiles ves aún curiosidad, asombro, ilusión ante la presencia de sus majestades. En los ojos de aquellos que ya han perdido el toque mágico, ves indiferencia.

Yo sigo creyendo en la magia, en lo que no puede ni debe ser entendido, en dragones y hadas buenas, en malvadas brujas y enanitos de cuentos. Creo en la fantasía y en la leyenda. Aún sabiendo que no son reales. Aún sabiendo que no soy un niño. Aún habiendo perdido la inocencia me aferró a esas creencias para seguir pensando que las personas son buenas, inocentes como un niño ante los pajes reales que vigilan sus actos año a año.

Por eso, ahora que la infancia se pierde cada vez antes, no quiero escribir en Reyes, pues la melancolía por lo perdido acaba superando a la alegría por lo que vendrá

Comentarios

Alejandra Flores ha dicho que…
Hay que tener fe... Hay que conservar la inocencia.

Entradas populares de este blog

Corona o Reino de Aragón

Ni Aragón, ni Cataluña, ni Valencia son entidades anteriores a la Edad Media. Hasta 1163, con Alfonso II, no se distinguirá entre reino y corona de Aragón. En la Corona tendrán cabida todos los reinos, condados y señoríos que guardan algún tipo de dependencia con el rey aragonés. Esta existencia de diversas entidades autónomas en muchos aspectos, solo es entendible desde la expansión territorial a costa de los reinos musulmanes del sur. En esa expansión los nobles irán recibiendo tierras y beneficios. Expansión que acabará chocando con la realizada por el condado catalán.

Con respecto a Cataluña, entrará a formar parte de la corona después del casamiento de Petronila (hija de Ramiro II de Aragón) con Ramón Berenguer IV, conde de Cataluña, quien, a pesar de ejercer como tal, no toma el título real.
Durante el siglo XIII la Corona de Aragón continúa con su política expansionista hacía el norte, pero tras el Tratado de Almizrad de 1244 y la derrota de Pedro el Católico en Muret, la ex…

Nihil cognitum quin praevolitum

Ando leyendo "Niebla" de Unamuno, y su frase Nihil cognitum quin praevolitum (Solo se conoce lo que se desea) me ha llamado la atención por la verdad que se esconde tras ella. Yo también, como don Miguel, creo que sólo el deseo nos hace crecer, conocer, amar, avanzar. Mientras que desear lo conocido nos convierte en conformistas estancados en nuestras vidas. Nos impide abrir nuestras mentes y mirar más allá de nuestros limites existenciales.
Desear algo, luchar por conseguirlo, o construirlo con tu propio sudor, es el verdadero motor del crecimiento humano. Y, cuando ya lo conoces y sabes si es lo que buscabas o no, hay que seguir adelante. Así, hasta el último día de nuestras vidas.
Sin pensar si lo alcanzado terminó en fracaso o triunfo ya que, cada deseo conocido, nos hará más ricos, sabios y. por tanto, mejores. Nos habrá obligado a avanzar conociendo nuevas metas, abriendo nuevos caminos. Así que, como Augusto, yo también me digo en mi vida Nihil cognitum quin praevoli…

Sin comentarios

En este blog no se come por comentario, de hecho eres libre de expresar lo que quieras y opinar lo que quieras mientras no insultes a nadie que no sea yo. Y, quizá, algunos os preguntéis a que viene esto cuando precisamente no son muchos los comentarios que se leen en estas páginas. Y es que no hace referencia a este rincón, sino a esos otros en los que los comentarios son censurados por llevar la contraria al dueño del garito, mientras se permiten insultos fáciles a cualquiera que pase.
Por aquí pueden pasar, comentar si lo desean o no hacerlo si es lo que prefieren. No importa. Lo único que importa es mantener la libertad de expresión en esta red de redes que nos une a lo largo del planeta. Aquí y en todos los demás lugares es nuestro deber defenderla.