viernes 30 de abril de 2010

Mis niñas

Hoy me vuelvo a acordar de ellas. Silencioso recuerdo que repta por mi alma hasta brotar en lágrimas secas. Ellas. Su sonrisa y sus miradas. Su alegría ante la nada. Porque ellas no tienen nada. O al menos nada para nosotros. Ellas, abandonadas por sus familias por haber cometido el terrible delito de nacer infectadas de Sida. Ellas, que vivieron junto a sus madres hasta que murieron de esa terrible enfermedad, y que ahora viven junto a otros enfermos terminales. Sonriendo. Llevando la alegría que solo los niños pueden transportar. Miradas alegres, vivarachas. No hay tristeza en sus rostros. Juegan como los niños de aquí” lloran como los de aquí, estudian como los de aquí. Pero lo hacen allí. Juegan en un hospital de enfermos terminales, lloran echando de menos a sus madres, a sus padres, a sus abuelos,… aquellas que aún los recuerdan. Estudian sentadas en el suelo de su habitación, con sus pizarras y sus tizas de colores.

Pero sobre todo enseñan. Con su alegría y su fortaleza te muestran la verdad. No importa cuántas cosas tengamos, siempre seremos pobres. Porque lo que realmente importa lo hemos perdido. Nos quedamos en lo material, y lo espiritual lo lanzamos por la borda, lo tiramos en una alcantarilla y dejamos que lo superfluo nos corrompa.

Pero ayer me volvieron a mirar mis niñas, me gritaron desde las fotos. Me recordaron porque estoy en Manos Unidas, porque tiene sentido sacar tiempo de dónde no lo hay por ellas. Ellas, que con sus historias me han enseñado más de lo que jamás aprenderé en la vida, se merecen todo el esfuerzo. Desde la Delegación de Cádiz lo haremos, es mi empeño personal y he tenido la suerte de que la Organización haya confiado en nuestro trabajo. Desde aquí se les construirán comedores, aulas y dormitorios que ayuden a su vida, al menos un poquillo y, sobre todo, que las saquen de ese mundo hospitalario en el que viven. Ojala podamos cumplir sus sueños, porque en ellos hoy vuelven a residir los míos.

Sueños que me llevan de vuelta a la India, a trabajar con todos esos niños que tanto lo necesitan. A volver a ese lugar mágico en el que renací y crecí, y en el que tanto, en tan poco tiempo, he recibido.

jueves 29 de abril de 2010

Manuel de Falla

La figura de Falla en Cádiz se ha perdido y se vincula a Granada sin tener en cuenta que los primeros 20 años de la vida del genial autor se desarrollan en la ciudad. Por eso hoy, desde este rincón, quiero realizar un acercamiento a este genial gaditano:

Falla nace en Cádiz el 23 de noviembre de 1876, en la casa familiar de la plaza Mina y es bautizado en la parroquia del Rosario bajo el nombre de Manuel María de los Dolores, Clemente, Ramón del Sagrado Corazón de Jesús. Parroquia en la que también fueron bautizados Moret, Castelar y Pemán entre otros. Es hijo de José María de Falla Franco y de María Jesús Matheu Zavala y la posición de sus padres, en los primeros años de su vida, será acomodada formando parte de la burguesía gaditana, lo que permitirá que el aún niño sea educado en casa -aunque a los 11 años pase examen en la Instituto del Rosario dónde quedará matriculado pero adónde solo acudirá a examinarse de las dos o tres asignaturas que curse anualmente -nunca llegó a participar en un curso completo dejando abandonado los estudios al dedicarse plenamente a la música-.

Se iniciara musicalmente de la mano de su madre, quién tocaba el piano y de Eloisa Galluzzo, amiga de ésta, que se convertirá en su primera profesora de música. Y, el mismo lo defenderá, conocerá la música popular andaluza por la “Morilla” su nodriza.

Lo cierto es que Manuel mostró interés por las artes desde muy temprana edad y con 11 años ya aparece como director de varios periódicos infantiles elaborados a mano junto a sus amigos, como fueron el Burlón y el Cascabel. Aunque ninguno de los dos llegaría a la veintena de números, se mostraba el gusto del joven por el mundo literario, en el que se embarcara con algunas obras de teatro para disfrute de los hermanos Falla como la comedia Don Quijote, tal vez boceto de lo que luego sería el Retablo de Maese Pedro. Y en esos mismo periódicos se recogen esas inquietudes literarias en el anuncio, por ejemplo, de la novela Ramoncito de Macocas, que se vendía por 50 céntimos y recogería los cuentos escritos por Falla. Será también en Cádiz, dónde Manuel de sus primeros conciertos, en los salones de Viniegra y Quirell y, posteriormente, en el Teatro Cómico y en le Gran Teatro.

Una figura crucial en la vida de Falla en Cádiz será el padre Fedriani, de la parroquia del Rosario, en cuyo círculo espiritual se introduciría el joven Manuel. El padre Fedriani apoyó económicamente la marcha de Falla a Madrid a realizar sus estudios de piano y música e incluso llegó a participar en  la elaboración del plan de estudios que debía seguir, pero sin abandonar jamás el cuidado por su alma, como queda recogido en múltiples cartas. Esta relación fue muy importante en a vida del hombre, ya adulto, pues siempre dio muestras de una gran religiosidad que llevó a que fuese enterrado en la Catedral de Cádiz.

miércoles 28 de abril de 2010

De amigos

La madre que la trajo. A ella y a la primavera. A los sentimientos a flor de piel y a la amistad exacerbada. Debería estar enfadado y mucho, pues en los últimos días son otros los que exaltan una amistad a la que rindo tributo y asciendo a altares como si de un falso dios se tratase. Y en el fondo lo es. La amistad representa todo lo que las religiones deberían defender: ayudar al prójimo, quererlo como a uno mismo, protegerlo, acompañarlo, escucharlo, aconsejarlo. Vivir una amistad sincera, real, es lo mejor que puede ocurrir en este mundo. Ser capaz de tener a tu alrededor amigos con los que puedas contar siempre, es una riqueza difícil de superar. Sentarte y saber que en otro lugar, cercano o lejano, alguien te echa de menos simplemente porque sí y notar que tu también echas de menos al otro, es impagable. Saber que tienes una familia que has elegido y no te ha venido dada es un regalo en este mundo solitario. Y yo la tengo.

Y debería estar enfadado, porque en esa exaltación amistosa se me ha llamado charlatán, pedante, soberbio, que siempre creo llevar la razón y debo tener la última palabra, y otras muchas cosas. Pero sobre todo eso me han dicho amigo. Y ¿saben?, en un mundo donde la amistad parece obligada a desparecer, contar con amigos y amigas (¡qué difícil es que se entienda la amistad sana entre hombre y mujer!) me saca de mi letargo. Me sacude hasta los cimientos del alma y me hace gritar a los cuatro vientos que hay amores casi tan fuertes como los familiares. Y que es una lástima que se haya perdido algo tan bonito como el decir “os quiero”.

Y hoy lo digo. Os quiero, a todos los que ya sabéis que sois queridos. Os quiero, y quiero que nos veamos pronto, aunque a algunos ya os vi anoche comiendo el maravilloso sushi de Marcos. ¡Qué de mamonas sueltas! Pero no alejarse de mi vida.

martes 27 de abril de 2010

La busqueda (XIX)

La llamada de teléfono le sobresaltó. Jarque descolgó el teléfono gruñendo por haber sido despertado.

-¿Tienes alguna información nueva sobre el asesinato de mi hija?- Desde que habían llegado a España no habían tenido noticias de Vargas ni su abogado.
-Hemos vuelto al principio.
-¿Cómo que al principio? ¿dónde estás?
-En casa, en Cádiz, quiero decir. Todo nos trae de vuelta aquí -aún dormido la prudencia parecía desaparecer de Jarque -A un brutal asesinato que se produjo en la ciudad hace un par de años.
-Mi hija nunca estuvo en Cádiz.
-¿Y tampoco fue puta? Claro ¿Cuántas cosas nos has ocultado además de que Errante es tu hijo?
-¿Cómo?... -Exclamó Vargas ahogando el grito en el asombro.
-Me contrastaste porque soy bueno ¿no? ¿o lo hiciste porqué tu estás en el principio de todo?

El silencio se hizo al otro lado de la línea telefónica. Jarque, envalentonado por sus palabras parecía dispuesto a atacar a Vargas hasta que este le diese una respuesta, aunque solo encontró el sonido de una respiración entre cortada.

-Sí, es mi hijo. Ese asesino es mi hijo- la voz se apagaba triste- No me porte bien con él, es cierto. Pero ningún padre merece tener un hijo así. Es un demonio. ¡Créeme Jarque! ¡hay que pararlo! Soy muchas cosas, es hora de levantar las cartas -dijo cansinamente- mi fortuna se sustenta en el tráfico de armas y de drogas. Y sé que la policía va tras de mí. No soy tonto, sé que Echevarri está en otro nivel y por eso se os han abierto puertas en la República Checa. Dile que acepto el trato: si detiene a mi hijo, seré suyo.

Colgó antes de que Jarque pudiera responder. ¿porqué ahora Vargas aceptaba todo? ¿tendría miedo a que Errante lo encontrase? ¿estaría realmente Errante detrás de todo? Necesitaba saber más. Saber quién era su compañero aquel fatídico día para cerrar definitivamente la sospecha que Echeva había abierto en él. Era imposible que el inicio de todo fuese él. ¿Cómo podía saber Errante que sería él y no otro quién entrase en la casa? Que dispararía y mataría a su compañero. No, era imposible. Nadie podía haber previsto aquello. A no ser que todo, desde el principio, estuviera preparado ¿Y si no fue él quién mató a su compañero? ¿Y si el asesino fue el autor del disparo?

Necesitaba de Echevarri. La fama del viejo era conocida por todo. El mejor forense de la Nacional, se decía que era. Tal vez ahora pudiera demostráselo a él. Le llamó varias veces, pero no cogía el teléfono. Se vistió y acudió a su casa. La puerta estaba abierta y todo el piso revuelto. En el espejo del baño, escrito con pinta labios morado había escrita una frase:

“LA MUERTE ES TAN PLACENTERA QUE UNA VEZ QUE LA PROVOQUES NO PODRÁS PARAR”

lunes 26 de abril de 2010

De pollos y polladas

Estoy preocupado, mucho. Me estoy quedando calvo y, según dice el gurú de la izquierda bolivariana Evo Morales, eso es culpa de haber comido mucho pollo transgénico en mi vida. Y como el subsodicho ha dicho que además de calvo te vuelves gay, pues estoy acongojado como un pollo en una carnicería. Pero no porque el individuo de marras haya dicho tamaña barbaridad sino porque la progresía española, de dedo y ceja, ahora guarda silencio. Si la salida de gallinero hubiera venido de manos de algún intelectual con sotana todos ellos estarían en las puertas de sus casas gritando a los cuatro vientos en contra de la Iglesia. Pero como quien dice que la homsexualidad y la calvicie son consecuencias del pollo transgénico es el amigo de los chalecos de rallas, Zapatero y el ex dictador de Chavez, pues no importa nada. No importa que lance al aire acusaciones homofobas, ni que achaque que la homosexualidad es una enfermedad, ni que abra la puerta a que se pueda contagiar (si se transmite por comer pollo, es una enfermedad contagiosa).

Ahora nada de eso importa. Se silencia la barbaridad y se le rien las gracias. Y a mi me da pena. Me da pena porque observo que no se miden con el mismo rasero a las personas. Porque si algo viene de la izquierda se perdona sin importar la barbarie ni la crueldad (véase que Fidel Castro o Pol Pot y Mao son liberadores de su pueblo, otros son dictadores) y si viene de la Iglesia se acusa a todos sus miembros sin excepción de ser racistas, homofobos o pedófilos. Que cada uno miré dónde lanza la piedra. Yo, por mi parte, seguiré comiendo pollo sabiendo que mi calvicie no tiene nada que ver con el animal de gallinero y que no me contagiare de homosexualidad por la misma razón. Y seguiré criticando a aquellos que dicen este tipo de polladas sin importarme que vistan sotana o chaleco de rallas.

domingo 25 de abril de 2010

En pocas palabras



LO BUENO DE MORIRSE ES QUE, EL DESPUÉS, SIEMPRE SORPRENDE

R.I.P.



(La vida sigue, sonríe a la muerte para que te sea benévola)

sábado 24 de abril de 2010

Vasos

Sentado en el porche miraba las estrellas ocultarse por el lento movimiento de las nubes. Dormitaba en una butaca de mimbre con una copa de whisky en la derecha y un cigarrillo en la izquierda. De vez en cuando giraba la cabeza al interior de la casa escuchando la acompasada respiración de su mujer. Le gustaban los días como aquel. Habían pasado el día en la playa con los niños y ahora que estos ya se habían acostado, él disfrutaba de la noche. El ulular de una lechuza en la lejanía rompió el rítmico canto de los grillos. Cerró los ojos, dejando que la leve brisa moviese sus cabellos. Notó como su esposa se acercaba y le besó en los labios. Era la señal que indicaba que se iba a la cama. Él seguiría en el porche un rato más. Tango, el mastín de diez años que tenían, se acurrucó a sus pies. Lentamente fue quedándose dormido, hasta que el vaso se resbaló entre sus dedos y cayó al suelo. El ruido del cristal al chocar con las lozas le sacó de su ensimismamiento. “Marta me mata” pensó intentando no cortarse al buscar una escoba. Caminó descalzó hasta la cocina, intentando no despertar a su mujer con el ruido. Y entonces lo vio. Detrás del sofá, entre la chimenea y la mesa camilla en la que Marta solía sentarse a coser. Un brazo blanco, con algunas pecas, descansaba en el suelo.

-¿Marta? -preguntó habiendo reconocido la alianza -¿qué te ha pasado?

Dejó caer la escoba en el mismo instante que posó los pies sobre la pegajosa sangre.

-¡MARTA!- gritó sin miedo a despertar a los niños- ¿Qué te has hecho?

Intentó taponar la herida en la muñeca derecha, por la que brotaba sangre a raudales. Estiró la mano para coger el móvil sobre la mesa. Pero sus dedos sólo llegaban a rozarlo. No quería soltar a Marta, pero lo hizo y, al levantarse, el rostro de Junaca se cruzó en su mirada. Se detuvo en él, en el brillo ausente de sus ojos.

-¿Qué coño?...

Corrió por el pasillo tropezando con Tango, tumbado en el último escalón de la escalera de caracol que llevaba a la azotea.

-Juanca- susurró cayendo de bruces sobre el chico -Mi niño...

El llanto se ahogó al descubrir la verdad. Dejó al niño en el suelo y corrió a la habitación de Martita.

Su grito, desesperado, llamó la atención de los vecinos.

Cuando la policía llegó a la casa, sólo encontró el vaso roto en el suelo y el cuerpo del matrimonio y sus hijos muertos sentados en el sofá.

Una leve sonrisa brilló al reflejo de la luna unas calles más abajo.

viernes 23 de abril de 2010

La primavera la sangre altera


Es cierto. La primavera altera ánimos y estados. Entontece los sentidos y enfada al tranquilo. Y yo lo soy, un ser tranquilo, casi inalterable. Sonriente, monocorde y feliz con la vida que me toca. Independiente, singel, se dice ahora, y a mucha honra. Pero empiezo a hartarme. No puedo más. Esto tiene que llegar a su fin. La primavera no ha hecho más que empezar, pero ya florecen los nicks y los estados varios de mis amigos enamorados. Y ¡pardiez! es nauseabundo. Dígale usted lo que desee a su novia, pero no sea hortera. No lo escriba en tablones de Face o tuenti. A nadie le importa lo mucho que usted ama a su “pitraquito de arroz”. No nos importa, no nos interesa, que lo único que desees ver cada mañana sea el rostro de tu “terronzito de hielo”. Ni que suspires a cada minuto por el hombre/mujer de tu vida. No te engañes, no lo has encontrado.

Sí, puede que ahora te sientas feliz por casarte (y dejar a los amigos lejos de tu boda ¡y van tres!, que diría Cabeza), pero piensa que yo ahora disfruto de mi vida, de mis amigos y de mi dinero y que, cuando tú estés triste por el divorcio o por lo pesado que es vivir con niños, puede que yo esté viviendo tu felicidad. Pero con más años, más cerca de la muerte y más lejos del divorcio.

Sed felices, pero no decirlo.

jueves 22 de abril de 2010

Vergüenza

Es definitivo. La bolsita blanca que me dieron para condimentar la comida no es sal. Solo así se entiende los sucesos que me acaecen después del más o menos copioso almuerzo. Y hay cosas que se pueden pasar por alto, al fin y al cabo, a quién no le gusta charlar un rato con Vlad el Empalador sobre la mejor forma de cocinar cabezas humanas. ¡Nadie en su sano juicio rechazaría la oportunidad de una sobremesa con Cesar!, por poner otro ejemplo. Y lo acepto, no tengo problemas, luego me montó en mi dragón blanco y vuelo hasta el trabajo, con el consiguiente ahorro de dinero y tiempo al no tener que aparcar, ya que él se queda acurrucado en el torreón con el fantasma del militar muerto (¡que de tiempo sin vernos, por cierto!) susurrándole nanas.

Pero hay cosas que no se pueden obviar. Cosas raras, extrañas, que afectan a la vida del uno, yo. Y entre ellas, la peor de todas, es atropellar una columna. Y no una columna pequeña, no. Ni escondida detrás de una esquina, tampoco. Una gran columna, de mármol blanco, que permanece impertérrita en el rincón del patio por el que paso cada día camino del trabajo. Es más, está en el propio trabajo, aguantado la biblioteca que consume mi seso e intelecto. Dos años llevo viéndola y llega el día de ayer y me la como. La atropellé. Sin querer, cierto, pero el susto ha sido grande.

Aunque quédense tranquilos: ni ella ni yo hemos sufrido más daño que la vergüenza, en su caso, para colmo, ajena.

miércoles 21 de abril de 2010

El niño mono


-¡Que niño más mono tienes!
-No es mío, señora.
-¡Ay!, que guapo eres… te pareces a tu papá.
-¿Lo conoce?-le dije harto ya de los movimientos nerviosos del niño- Pues dígale que lo recoja.
-Que sieso eres. Deberías tener cuidado con lo que dices delante de tu hijo.
-¡NO ES MI HI-JO!- grité desesperado a las mujeres que iban conmigo en el dos que tantas carantoñas hacían al niño que llevaba de la mano.

El niño, que se había colado en el autobús correteando entre los pies de todos para quedarse parado justo delante de mí. Y, como entenderán, tío que soy de cinco sobrinos, no iba a dejar que el niño se cayera y se hiciera daño en el dos. Así que, ni corto ni perezoso, le cogí de la mano mientras le indicaba a su abuela que estaba conmigo, que no se preocupara, que cuando el bus estuviera más tranquilo, se lo acercaba. ¡En mala hora! El niño, que ya estaba nervioso, comenzó a gritar y chillar con ese grito agudo, casi chillido animal, que solo un niño enrabietado es capaz de producir.

-No es mío-dije excusándome.
-Quiero sentarme, ¡dejarle un sitio a mi abuelita que es mayor!
-Eso –la abuela, por fin daba señales de vida- ¿es que ya no hay educación ni se respetan las canas?
Y parece que si la hay, pues una señora de mediana edad se levantó para dejarle a la señora su sitio, que ocupó con su nieto sobre ella liberándome de la pesada carga cargada durante el viaje.

Lo peor, o mejor tal vez, es que ayer volví a encontrarme con la misma señora y el mismo niño, que repitió actitud, esta vez con otro infeliz papá mientras yo reía pensando en lo bien que estaba entrenado el crío para lograr asiento en el autobús. Que mono el niño, ¿aprenderá como los monos de los documentales?

martes 20 de abril de 2010

La búsqueda (XVIII)

-¿Has oído hablar alguna vez del “Cazador furtivo”? -Echevarri miró a Jarque con el pentagrama en la mano –La historia se desarrolla en la Bohemia del siglo XVII, donde el joven guardabosques Max tendrá que ganar un concurso de tiro para conseguir la mano de su amada Agatha. En su ayuda acudirá otro cazador, Kasper, que le ofrece la posibilidad de conseguir unas balas mágicas con las que nunca se falla el tiro. A cambio tenía que vender su alma al demonio Samiel, "el cazador negro"...
-¿Qué tiene que ver todo esto conmigo?- le cortó Jarque –Y, más importante aún, ¿qué pinta Errante en todo esto?
-Algo me dice que Errante es Kasper.
-¿Qué dices, tío? Se te va la pinza- Jarque se sentó pesadamente en una silla, mirando a su compañero sin comprender lo que decía -¿Cómo va a ser Kasper? ¡Por el amor de Dios! Si estás hablando de una ópera. Y esto –dijo cogiendo las fotos con la mano- es obra de un loco. ¿Me estás diciendo que Errante se ha fugado de una ópera de hace 300 años para venir a vengarse de mí.
-180- le corrigió el vasco –Y no. No digo que él sea Kasper realmente. Me refiero a que, quién quiera que cometiese ésta barbaridad, se creyó Samiel y usó a Errante en su beneficio. Y tú eres Max, por eso ahora viene a cobrarse tu alma.

Jarque se levantó de su salto, dejando caer las fotos y el informe del brutal asesinato cometido en la casa de la calle San Francisco dónde empezó todo. Se tambaleó mareado hasta la mesa de las bebidas y se puso un whisky antes de preparar un gintonic para Echevarri. Se bebió su vaso de un trago y lo rellenó mientras el vasco se acercaba a tomar su copa.

-Yo no he vendido mi alma a ningún demonio, Echeva, eso es una locura. ¿Cómo podría haber hecho eso?
-Soy científico. Friki, sí –dijo con media sonrisa- pero científico. No creo en lo sobrenatural. No creo que existan demonios y mucho menos que alguien pueda venderle su alma. Pero quién hizo esto puso sus ojos sobre ti. Tal vez porque –continuó Echevarri- disparaste a ciegas y acertaste.
-Maté a mi compañero y lo dejé allí.
-¿Y si tu compañero debía morir? Tal vez él era el objetivo de todo. ¿Qué sabes de él?
-En realidad –concluyó Jarque- Nada. Era el primer día que patrullábamos juntos. Y fue el último de su vida.

(sin que sirva de precedente, les incluyo la obertura de “El cazador furtivo)

lunes 19 de abril de 2010

Linajes gaditanos en la Baja Edad Media


Ya tenía ganas de poder mostrarlo. Y por fin ha llegado el día. Después de casi cuatro años de investigación sobre las familias gaditanas bajo medievales tengo el enorme placer de poder mostrar el resultado. Un libro que recoge el devenir de 14 de las familias más representativas del Cádiz medieval y de los individuos que las componían. La biografía personal de todos ellos nos ha permitido adentrarnos en la historia de la ciudad y desmitificar algunos rasgos creídos por todos: la ciudad no era una pequeña villa de pescadores, ni se encontraba excluida de las grandes rutas comerciales. Los personajes que habitaron la ciudad estuvieron atentos al devenir del reino, participando activamente en las guerras sucesorias castellanas, en la defensa del Estrecho, en la conquista de las Canarias y en las rutas comerciales con Berbería (del que poseían monopolio). Además, el estudio nos ha permitido conocer las formas de ascenso social y de mantenimiento de poder de esas familias, y el ennoblecimiento de la villa y de los hidalgos gaditanos.

Tengo que agradecer a todos los que han hecho posible este libro: a Rafael Sánchez Saus, profesor y amigo, que me ha inculcado el gusto por la genealogía (realizar este libro ha supuesto crear un gran puzzle donde cada ficha se tornaba en nombre) y que me ha ayudado en todo desde el primer momento.

A Alfonso Franco Silva, que siempre ha estado dispuesto a perder su tiempo conmigo cuando lo requería. Como, en el fondo, muchos de los profesores del grupo de investigación Medievalismo Gaditano, al que pertenezco, y que me ha ayudado con los gastos que un trabajo como este supone -más para alguien como yo que careció de becas-

A Bea Blanco, que tantas horas y cafés ha compartido conmigo en los momentos más duros del trabajo, consolándonos mutuamente por las dificultades encontradas en el estudio de las familias medievales, y sin la que las relaciones con Jerez no podrían estar perfiladas en este libro.

A mis hermanos y amigos que han sufrido mis horas hablando de personas que ni conocían ni les interesaban. A esos que llegado el momento, sacaban la cabeza por encima de la valla para preguntar que tal iba el Cabrón, con algo de sorna por el nombre de marras, pero que me animaban a seguir con mi trabajo y me respetaban mis horas -largas horas- de charla trascendental sobre la vida de los Argumedo o los Bernal.

A la gente de Ubi Sunt?, que siempre han apoyado y compartido el sueño por la investigación. Ayudando con sus conocimientos y experiencias a seguir adelante. Y empujando casi sin querer en esta carrera por ser Historiador. Desgraciadamente no podré compartir este libro con ellos como debiera, pero una parte de él sin duda les pertenece.

Y a mis padres. ¡Que sería de mi sin ellos!. Han sido ellos y nadie más los que me han dado los medios para poder realizar mis estudios, cuando las becas se negaban y los trabajos se hacían ausentes. Los que apoyaban más que nadie, aguantando mi mal humor cuando el trabajo iba llegando a su fin. Y celebrando mi alegría cuando los resultados llegaron.

Y por último, y por supuesto, al Servicio de Publicaciones de la UCA, con Pedro Cervera a la cabeza -sí, ya sé que debería hablar primero del director del mismo- y a Gonzalo Butrón, por haber creído que merecía la pena que este trabajo viese la luz.

domingo 18 de abril de 2010

Those sweet songs

Hoy permitanme recomendarle uno de esos pequeños placeres que la vida nos permite revivir. Acercarte a una tienda de discos y decir un simple "¿disco?, quiero la edición en vinilo" y ver la cara del dependiente de marras preguntándose si realmente estás en tus cabales. Pero sobre todo, llegar a tu casa, abrir el disco, y sentirte como tu padre cuando colocaba los suyos en un viejo tocadiscos.

Y es que, vuelve el vinilo, tal vez porque las discográficas piensen que no se puede copiar tan fácilmente -aunque por menos de 100€ tienes un plato que te permite pasarlo a mp3- o, tal vez, porque sepan que el amante de la buena música no hará ascos a la posibilidad de volver a disfrutar de sus discos.

Yo, por mi parte, escribo hoy un cuento romántico -con dedicatoria y petición expresa- entre una cortesana y un gran señor en la corte castellana del s. XVI, mientras disfruto del "Those sweet words" de Norah Jones.

sábado 17 de abril de 2010

Alicia en el país de las Maravillas

Reconozco que me ha gustado ésta Alicia de Tim Burton, pero no lo suficiente. Tal vez el 3D haga ganar enteros a la película, pero le hace perder puntos ante mí. Cuando voy al cine, voy buscando historias que me sobrecojan, que me hagan reír o llorar. Que me aterroricen o me angustien. Y Alicia debía ser de estas últimas: una niña perdida en un mundo mágico gobernado por la malvada Reina de Corazones, reflejo de la situación real que vive. La nueva Alicia lucha contra la Reina Roja, como parábola de toma de decisión matrimonial.

La película de Burton, nos lleva de la mano de Johnny Deep, y Helena Bonham Carter, a un submundo propio que me obliga a recordar a Beetle juice (Bitelchús en España) y, más sorprendente aún, a Las Crónicas de Narnia. QUizá eso haya hecho Burton, suavizar aún más la historia de Alicia que ya se suavizase en la primera película producida por Dinsey sobre el país de las maravillas. Actualizando su propio universo y buscando pequeños eslabones que le conduzcan al éxito de taquilla.

Al final, se queda en eso. En una película cargada de fuegos de artificios, que ves y disfrutas y luego olvidas.

viernes 16 de abril de 2010

Histórico

Absolutamente conmocionado tras la clase de historia dada por Belén Esteban en Salvame (Tele5), pensaba hablar de la importancia de saber que la Alhambra está en Granada y es medieval, exactamente como el Acueducto de Segovia, que obviamente está en Segovia, y fue construido en la hermosa etapa medieval del Neolítico. Pero buscando el vídeo que debía acompañar esta entrada me he encontrado con algo que me ha impactado mucho más que la sabiduría de Belén: la saga Crepúsculo es uno de los 10 libros retirados (censurados) de las Bibliotecas Públicas de Estados Unidos.

Pero más aún me impacta las razones dadas por las autoridades estadounidenses para realizar tamaña tropelía: fomentar el sexo explicito (Bella y Edward, pobres ellos, tienen algo más que problemas para mantener relaciones y, además, lo intentaran casados para toda la no-vida) y por dar una visión erronea de la religión. Ya puestos podían haber argumentado que Edward, vampiro de 110 años, es un pedofilo que se enamora de una chica de 16: Bella. Que a su vez cae en la necrofilia, al mantener relaciones con un muerto, y casi en zoofilia, por esa relación "mas que amigos" con un hombre-lobo. En ese caso no me habría impactado la censura y hoy, en vez de hablarles de Crepúsculo (Ya dí mi visión de los libros hace un tiempo) les hablaría de que el cuarto libro más retirado de esos 10 es Matar a un ruiseñor, obra maestra de la literatura que trata el tema del racismo de forma cruda y real.


Curioso, sin duda, que esta censura se de en un país dónde se sigue asesinando en sillas electricas o torturando en Guantanamo.

jueves 15 de abril de 2010

El Palacio de Purullena

Se escuchan lamentos, dicen, en el interior del Palacio de Purullena. Lamentos mujer, De una mujer: Juana Ortuño Ramírez. Debe ser así. Su espíritu indomable, vehemente y amante pasea entre las viejas piedras del hoy restaurado Palacio. El mismo en el que su padre, Agustín Ortuño, Marqués de Villareal y de Purullena, la recluyó para siempre por amar a quién no debía. Juana era mujer noble, destinada a compartir su vida con algún poderoso señor que engrandeciese a la casa paterna. Pero el amor, caprichoso como él puede serlo, hizo que el camino de la dama se cruzase con un fornido hombre de mirada tranquila. Y negra piel. El esclavo, venido de las Indias Occidentales, correspondió en el amor a la mujer, sabiendo como sabían la imposibilidad de su unión que intentaron ocultar a los ojos del padre.

Pero el Marqués veía todo aquello que ocurría en su casa. Y, tras descubrir a los amantes, encerró a la joven pero no antes de que esta ayudase a su amado a huir por oscuros pasadizos que le condujeron al mar y a la libertad en las Américas. Libertad añorada por Juana, obligada por su padre a vivir emparedada en su habitación. Tal fue la ira del Marqués que ordenó que los cabellos de la joven quedasen a la vista de la tumba en vida de su hija, asegurándose así que la joven amante se mantenía emparedada en su propia casa, hasta el día en que la muerte tuvo a bien recogerla. Desde entonces, su alma vaga cansina por el palacio, esperando que aquel esclavo que la liberó de cadenas más pesadas que las terrenales vuelva a su lado.

miércoles 14 de abril de 2010

No gracias

Vaya por Dios, nunca mejor dicho. El Obispo de Cádiz tiene la extraña manía de ofrecerme trabajo cada vez que me ve. Claro que esa oferta conlleva el paso por el seminario y yo por el seminario solo paso si es para trabajar en la Biblioteca. Pero, últimamente las tácticas han cambiado. Ya no me habla de seminario alguno. Se ve que tantos años aprendiendo a decir NO han servido para algo.

Pero, saben, ahora lo que recibo son invitaciones para irme de viaje a Medjugorje, en Bosnia. La primera la recibí con alegría, sin saber quién remitía la invitación formal. Pero al buscar el lugar en internet tuve que decir que no. Y ahora se repiten cada vez más. Parece que Dios ha cambiado su tipo de llamada y viendo que no descuelgo el móvil quiere mandarme a ver su madre. Pues en el lugar de marras, y desde 1981 viene apareciéndose la Virgen y, dicen, invitando a muchos a pasar por el seminario. Pero en mi caso, la respuesta sigue invariable: No, gracias.

martes 13 de abril de 2010

Pensando en raras busquedas

En esta vida hay situaciones que no tienen sentido. La maldición que persigue al relato “La búsqueda” es una de esas. Empiezo a pensar que realmente está maldito. Otra explicación no tiene. Tal vez el Errante haya escapado de mis letras y componga canciones de muerte para mí. Seguiré buscando una explicación esperando con ansias que la semana que viene pueda volver lo que nunca debió irse.

lunes 12 de abril de 2010

En pocas palabras



Los amigos son ángeles visibles que te prestan sus alas cuando no puedes volar

domingo 11 de abril de 2010

Viajar por la historia

Caminar por El Escorial, por Aranjuez o por el Palacio Real de Madrid, te empuja a un mundo irreal, casi fantasioso. De grandes reyes y emperadores que se creyeron, y en parte fueron, amos del mundo. Un imperio creado con el sudor y la sangre de los soldados hispanos. Época curiosa aquella, en la que lejos de las actuales luchas internas, todos combatían hombro a hombro, hombre a hombre, por el bien de las Españas. Hoy nadie mira por el bien común. Acusamos a viejos de reyes de mirarse su ombligo, pero ¿acaso nuestros reyezuelos actuales vestidos de políticos son mejores que aquellos emperadores de la Edad Moderna?

No. Por supuesto que no. Reyes como Felipe II o Carlos I engrandecieron nuestro país. Fueron cabeza visible de un reino temido y respetado. Pero temido y respetado por la ferocidad de sus hombres. Por la camaradería de sus soldados. Por la grandeza de los hombres que, sin mirar en qué lugar de esta tierra nacieron, defendían el pendón real –y con él, el honor de cada uno de ellos-.

Pero desgraciadamente, la historia ensalza a los grandes hombres y oscurece a los pequeños que sustentaron su papel. Dice el refrán que los árboles no nos dejan ver el bosque. En la historia, ocurre algo parecido. Los grandes árboles nos ocultan la verdad. Y gran parte de la culpa de esa ocultación está en manos de los historiadores.

sábado 10 de abril de 2010

Marlango -- Vete

Triste y hermosa canción en la peculiar voz de Leonor Watling


El amor
es algo bello que estropeas sin darte cuenta,
te dí mi vida entera, mis besos y ahora te alejas,
qué quieres de mí
qué quieres que yo haga más por ti
todo el amor que yo tenía te lo di
qué quieres de mí
qué quieres de mí.

Vete, me has hecho daño
vete, estás vacío
vete lejos de aquí

Vete con tus mentiras
vete, me has hecho daño
vete lejos de aquí

recuerdo
aquellos días en que tú por mí vivías
destruiste
ese amor que te di con ilusión
confiaba en ti
yo pensaba que era todo para ti
y ahora te alejas sin decirme un adiós
qué quieres de mí
qué quieres de mí

viernes 9 de abril de 2010

Ahora en televisión.


Desde el pasado lunes, el programa de radio en el que participabamos, Gente de Cádiz de Onda Cádiz, ha pasado a emitirse en televisión e internet (también "a la carta" desde la página web de la cadena). Hoy viernes, desde las 13h estaremos haciendo competencia a la Ruleta de la Fortuna con algunas historias y leyendas de Cádiz y su Bahía. La próxima semana nos veremos las caras el miércoles a las 13'30 para, en semanas sucesivas, fijar nuestro horario y día en esta, para mí, novedosa aventura.

Además, en estas próximas semanas, podréis encontrar más historias locales en El Farol, con el que también comenzamos a colaborar.

jueves 8 de abril de 2010

En pocas palabras


No todos los caminos llevan al mismo lugar.
Algunos atraviesan verdes praderas

miércoles 7 de abril de 2010

Entre muertos

Saben, en ocasiones veo muertos. Y esta Semana Santa he visto muchos. No me importa. Lo cierto es que me gusta recorrer sus lugares de descanso, acariciar el blanco mármol que esculpe los yacentes retratos de los muertos. Sentir el frío en los dedos y notar que te asciende por la espalda. Observar la historia a través de las tumbas. Mirar los rostros del pasado como el de Juan de Austria. Sentarme a contemplar a los grandes reyes de España en su descanso eterno: Carlos V, Felipe II, Carlos III.

Visitar el Panteón de reyes e infantes del Monasterio de El Escorial, es recorrer una parte de nuestra Historia. Contemplar a los hombres que fueron cabeza del mundo, emperadores que engrandecieron este país de cortos de miras. Un lugar que hay que visitar. Recorrer las frías piedras del palacio y atravesar las estancias donde Felipe II descansaba y trabajaba. O jugaba con sus hijos mientras el sol despuntaba al alba. Asombrarse con la maravillosa y cuantiosa obra de Luca Giordano, y sentirse pequeño en la basílica del monasterio.

Y es que, saben, en ocasiones camino entre muertos y me siento vivo, pequeño y sobre todo, participe de una Historia tan rica como la nuestra.

domingo 4 de abril de 2010

Nostradamus Vs Zapatero


“DE TIERRAS CON NOMBRE DE ANIMAL, VENDRÁ QUIEN GOBIERNE A LOS IBEROS, ADORARA A REYES NEGROS Y ABRAZARA RELIGIONES EXTRAÑAS, Y LLENARA SU PALACIO DE BUFONES Y ADULADORES.
USANDO SU PROPIA MASCARA DE BUFÓN, TRAERÁ CONSIGO EL HAMBRE, LA POBREZA Y LA DESESPERACIÓN....”

Centuria XI de las Prophéties, Michel de Nostradamus


Vaya por dios, y no por mí. Al final Zapatero va a ser un mal legendario. Profetizado por el propio Nostradamus, el que siempre acierta. Pobre hombre, hoy me da pena, ven. Acosado por todos, hasta por muertos pasados y pesados como el bueno de Michelito. Lastima. La profrecia es bonita. Pero más falsa que mi delgadez. Las Profecias, escritas por Nostradamus sobre 1556, se refieren al temido y envidiado Felipe II y a sus disputas con los franceses. Y, sobre todo y ante todo, dichas profecias sólo tienen 10 Centurias. Por lo que es imposible que mi muy querido Zapatero protagonice la XI.

Así que lo sentimos por aquellos que han creído a píes juntillas en esta profecia que circula por internet, otra vez será.

sábado 3 de abril de 2010

Cortedad de miras


El otro día, a través de esas cadenas de Facebook que de vez en cuando surgen en una foto, llegó hasta mí el siguiente mensaje:

LA IGLESIA SOLO HA TRAIDO MISERIAS A LA HUMANIDAD, CON ELLA COMENZÓ LA EDAD MEDIA Y EL OSCURANTISMO, APLASTÓ LA LIBERTAD, SE APROPIÓ DE LA CULTURA, DE LOS LIBROS, DEL ARTE POR EL ARTE... SIEMPRE CON DEMASIADO PODER EN LA MANO, CHANTAJEANDO PSICOLÓGICAMENTE A LA GENTE CON EL CONCEPTO DE "PECADO" Y METIENDO MIEDO A DIESTRO SINIESTRO HASTA HACE BIEN POQUITO. ME PARECE QUE SON LOS MENOS INDICADOS PARA "ALECCIONAR" A NADIE. A PARTE QUE CON EL "PECADO" ME LAVO EL FANDANGO AHORA, CON UN DELITO Y UNA ABERRACIÓN COMO ES LA PEDRÁSTIA NO DESDE LUEGO, Y ESO ES LO QUE TIENEN QUE HACER, RESPONDER CIVÍLMENTE A ESTE DELITO Y A OTROS, COMO CUALQUIERA..

En una clara muestra de tolerancia y apertura de miras, en la que se cofunden churras con merinas y presunción con culpabilidad. Y es que, desgraciadamente, en este país de progres obsoletos, se ha creído a pies juntillas una verdad tan falsa como  buscada. Véase sólo la primera frase: “CON ELLA COMENZÓ LA EDAD MEDIA Y EL OSCURANTISMO”.

En primer lugar, amigo Individuo (que así llamaremos al susodicho), la Edad Media comenzó con la invasión de los pueblos godos y la caída del imperio romano. Por tanto, literalmente reduciendo al absurdo, comenzó con el paganismo.

En segundo lugar, la Edad Media no fue una época de oscurantismo, sino de recuperación cultural tras un periodo de grave crisis demográfica y económica. En la Edad Media se crearon las Universidades, las escuelas (sí, en manos de la Iglesia que fue la única que se preocupó por la Educación –curiosamente hoy día los colegios católicos son los que tienen más demanda-). Fue época de descubrimientos científicos: las gafas y el reloj, por ejemplo, surgen en la Edad Media. Es una época de apertura de fronteras y de mezcla de culturas, y ahí está el reinado de Alfonso X.

Por otro lado, no se apropió de la cultura y el arte. Hubo muchos mecenas “laicos” (véanse los Medici en Italia o los grandes señores españoles). Y sí, el pueblo era profundamente religioso, tal vez porque se les prometía un futuro mejor después de una vida que se cargaba de miserias ante la crisis en que se vivía: carestías, hambre, enfermedades,… O, tal vez, porque era la Iglesia la única que tenía hospitales, orfanatos y repartía comida.

Pero claro, es más fácil gritar que viene el coco. Y culpar de todos los males de este mundo a la Iglesia. Así que Individuo, siga usted pasándose lo que quiera por el fandango, pero cuando sea anciano y esté solo o enfermo, no busque una residencia de monjas donde quedarse. Cuando no llegue a fin de mes –como tantas y tantas familias en esta crisis progresil en la que estamos sumidos gracias al gran gurú ZP- no vayan a Cáritas a pedir ayuda. Si se queda sin casa, no acuda a los centros de la Iglesia a que le recojan. Sí enferma de Sida, ni se le pase por la cabeza ir a centros como Gerasa. Si, por cualquier razón, acaba usted en la cárcel, busqué métodos de reinserción que nada tengan que ver con la Iglesia. SI conoce a algún migrante indocumentado, no le recomiende los centros de la Iglesia, mándelo a uno del estado. Y podríamos seguir pero sería cansarlo con lo poco que hace la Iglesia.

Por cierto, por supuesto que los pedofilos tienen que pagar con cárcel. Ya sean sacerdotes, médicos, actores o cantantes. Un delito es un delito lo cometa quien lo cometa. Pero no porque Michael Jackson fuera acusado de pedofilia yo voy a cargar contra la Sony. Igual que no acuso a Hollywood de defender la violanción de menores por haberle dado un Oscar al pedofilo condenado de Román Polanski (dignas de mención las declaraciones lanzadas desde el mundo cejista español pidiendo su absolución por la violanción de una menor de 13 años tras ser detenido en Suiza el pasado año) Así que, querido Individuo no confuanda personas con Institutción. Y menos cuando, como es el caso, está compuesta por tantos millones de personas en el mundo.

viernes 2 de abril de 2010

La petaca

Santón, Pepitosex, Lacueva, el Negro y yo. Los cinco habíamos huido del calor gaditano hasta la ciudad de las murallas en busca de cursos de verano. Aquella noche la pasamos en un concierto de King África durante la feria de Ávila. Y, poco a poco, todos fuimos desapareciendo al frío de la noche. Santón, el Negro y Pepitosex marcharon por la calle de la Amargura, que llegaba directa al convento. Lacueva desapareció tras las faldas de una cartagenera y yo quedé con una vasca hablando de arqueología subacuática en la Manga del Mar Negro, por ejemplo.

Lo cierto es que ellos llegaron antes al convento y yo más tarde a la habitación que compartía con Pepitosex durante aquella semana. Tan cansado llegué que no pasé ni por el baño. Lancé los zapatos al aire, me quite el pantalón como pude y caí sobre la cama. Perfectamente hecha. Cosa rara, pues no la toqué por la mañana. A eso de las taitantas de la noche, el frío pudo conmigo y me metí bajo las sabanas. Y hubiera jurado que la cama era más grande la noche antes, pero cansado como estaba de tanto hablar, no me importuno el dormir “agachado”.

Me levante con la hora justa para llegar al descanso de media mañana, tomarme el tinto con Lacueva y volver a la cama. Y mientras estábamos sentados en el poyete del patio conventual me soltó:
-¿Cómo has dormido?
-De mala manera- le respondí sin entender porque reía –tenía que haberme levantado hace dos horas y no he tenido narices.
-Pero ¿has dormido toda la noche?
-Sí, así encojidito, pisha, yo no sé quién me ha hecho la cama, pero que maldad.

Y ahí se lanzó a reír. A carcajadas. Mientras yo le miraba asombrado, preguntándome que le había pasado a mi amigo hasta que el me sacó de dudas:

-¡FUI YOOO! te hice la petaca
-Y el Pepito te abrió la puerta, claro…. -concluí -¡que mamón!
-No,-dijo él con la poca seriedad que el momento permitía- entré por la ventana.
-¿Por la venta…?- y en ese momento lo comprendí todo: el jabón el suelo, el neceser revoleado, el cepillo de dientes en el baño y un largo cumulo de cosas que tenían que haberme hecho sospechar por la mañana que algo había ocurrido. –Mamón, lo tuyo es fuerte-concluí- vale que entres por la ventana a gastarme una broma. Pero ¡ESTAMOS EN EL TERCERO!


En aquella época, Lacueva pudo haber sido spiderman.

jueves 1 de abril de 2010

El reloj biológico

Últimamente mi Face anda con el reloj biológico haciendo tic-tac. Siempre pensé que esto debía ser algo propio de humanos. Y de animales varios. Que tenemos la necesidad de perpetuar la especie. Pero ¿el Face?. Él no es nada. Es un ente abstracto. Pero si que le hace tic-tac. O tal vez crea que es a mí que a quién le hace el ruidito de marras el reloj ese que llevamos dentro. O, peor aún, crea que ya tenga edad para dejarme de juguetear en el ordenador y dedicarme a otros menesteres.

Solo así se entiende que lleve ya varios días enviándome una sospechosa invitación ¡HAZ UN HIJO! Con un amigo, reza el subtitulo. Y, que quieren que les diga. Para hacer un niño NECESITO, en todo caso, una amiga. Pero a día de hoy no estoy por la labor. No les niego que sería un gran padre: cariñoso, bueno, duro cuando hay que serlo, blandito cuando se requiere almohada y un largo ecetera de virtudes que incluyen cambiar pañales y dar biberones. Vamos, que llegado el caso seré un padrazo testado en 5 sobrinos previos. Pero sigue faltando lo más importante: Aún no he encontrado una madre que esté a mi altura.

Y, desde luego, el Facebook no será el padre ni la madre… al menos a día de hoy.