Paradinha

Estos días deberían ser de alegría desbordada. Ya tengo entre mis manos mi primera novela y les aseguro que la sensación es indescriptible. Lamentablemente, mi mente anda relajada, empastillada, embotada por culpa de los medicamentos y por haber sido poseído por Moquete, que se dedica las tardes a lijar mi garganta por mero aburrimiento.

Eso ha provocado, como habrán visto, que este blog ande parado. Ni la historia de nuestros reyes, ni esas bonitas vidas de santo, ni ninguna paranoia mental propia ha ocupado esta pequeña pagina. Estoy seguro de que me lo perdonan. La semana que viene volveremos con fuerzas y ganas.

Mientras tanto, sean buenos y alejen los malos virus.

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