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Camino de

-Corre, que no llegamos- la mujer miraba para atrás, buscado a su hija que la seguía de cerca con cara de asco.
-¡Paso!- respondió la hija con un moño rubio cogido en lo alto de la cabeza, pantalones ajustados de leopardo y un pequeño top rosa.
-¡Vamos, niña, que ya vamos tarde! –dijo la madre, de un negro tan ajustado que dejaba intuir una próxima eclosión de carnes al ser retirada la ropa- me adelanto y te compró el desayuno ¿Qué quieres?
-¡Que pesa eres, caraho!, no tengo ganas de desayunar.
-Te compro un donuts…. Cariño, ten cuidado que viene un coche, súbete a la acera. Y acelera que no llegamos.

La madre, a estas alturas, ya había girado la esquina hacia la plaza de la Cruz Verde, y yo seguía a mi paso relajado, con la hija, más relajada aún, llegando a la esquina.

-¿Pero quieres correr?- gritó la madre asomando la cabeza por la esquina.
-¡Bah!, corre lo que quieras “shosho” –dijo la hija- la que tengo que llegar a clase soy yo, y paso.
-¡Acelera! que van a cerrar la puerta del colegio.

Y yo, que a estas alturas ya estaba preguntándome a dónde llegaban tarde, cambié mi debate interno por saber en qué curso entraría: en primero o en segundo de infantiles.

Comentarios

Ectorius ha dicho que…
Otra "NI-NI" más en ciernes... Tiene suerte despues de todo: seguro que el Montilla le pasa un sueldecito...
Cathan Dursselev ha dicho que…
Lamentablemente es muy probable que así sea, otra de las muchas ni-ni que están por llegar. Y que sí recibirán ayuda.

El otro día, sin ir más lejos, me comentaron de una parejita con un niño, que "gracias" a estar sin trabajo ambos cobraban de ayudas casi 1000€ -mas que muchos trabajadores- y por tener un niño pagaban un alquiler de ¡30€! en el centro de Cádiz.

De hecho, yo mismo, estoy planteándome llegar al acuerdo con alguna amiga.

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